26 de abril de 2014 11:06 AM
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Fuerte deterioro en el capital de trabajo de los agricultores

Según la consulta de CREA, la cosecha fina puede ser una solución ante la escasa liquidez.

La intención de siembra para la campaña 2014/15 indica un aumento en la superficie de cultivos de invierno respecto de la campaña anterior, con un crecimiento del área de trigo del 17 por ciento. Este cultivo constituirá el 76,4 por ciento de la superficie destinada a cosecha fina entre los participantes de un relevamiento realizado por los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA).

Según la encuesta, la rotación es el principal motivo de la variación de superficie de trigo en la campaña 2014/15. Le siguen en orden de importancia el margen esperado, la comercialización, la inversión, el clima y la falta de alternativas. La cebada, en tanto, perderá terreno por su mal resultado en 2013 ocupando el 16,3%, lo mismo que el garbanzo, con el 1,2 por ciento. La colza no superará el 1,4 por ciento.

La encuesta se realizó del 5 al 24 de marzo pasado y fue respondida por 731 miembros del movimiento y 190 asesores distribuidos en distintas provincias argentinas. “En una situación de liquidez escasa, cobra importancia la siembra de granos finos”, considera la entidad.

La encuesta aborda, además la campaña de granos gruesos 2013/14, que se encuentra en un estado avanzado y permite vislumbrar algunas tendencias firmes.

En ese sentido, explica que las sojas de primera y de segunda se recuperaron en gran medida luego de un mal comienzo y podrán alcanzar rindes cercanos a los planificados en todas las regiones productivas, excepto en el sudoeste bonaerense. En cambio, los maíces tempranos darán lugar a rendimientos menores a los planificados en todas las regiones, mientras que en los tardíos se da la situación contraria, con perspectivas de rendimientos muy satisfactorios.

No obstante, estos buenos resultados productivos que se esperan, si el clima no compromete la evolución de los cultivos tardíos, no garantizan un resultado económico satisfactorio para los productores por los aumentos de precios de los insumos y por los costos de financiación en línea con la inflación. En ese sentido, cabe aclarar que la producción comprometida para cubrir los costos en los dos meses siguientes a la cosecha alcanza al 57% en girasol, al 40% en soja y 28% del maíz.

Resultados declinantes

El 58 por ciento de los que contestaron la encuesta indicó que sufrió un deterioro del resultado económico en las empresas en el último año. A partir de ese escenario, la principal medida adoptada fue la postergación del crecimiento, aunque también se concretaron reducciones de retiros y liquidaciones de capital.

Por otro lado, un porcentaje mayoritario de los que respondieron la encuesta estima que, para la campaña 2014/15, se requerirá un aumento de capital operativo valuado en dólares del 11 por ciento para desarrollar actividades agrícolas, del 10% para ganadería de carne y del 14% para tambo respecto del ciclo previo.

Las mayores necesidades de capital deberán satisfacerse con financiamiento. En ese sentido, el 40 por ciento de los empresarios agrícolas estimó que deberá solicitar crédito para más del 40% de los costos de implantación de los cultivos; el 24% necesitará financiar más del 50% de los gastos y sólo el 11% no requerirá financiación con ese propósito.

En ese contexto de números ajustados, el 53 por ciento de los consultados indicó que el actual es mal momento para realizar inversiones en el campo. Estas expectativas muestran un deterioro del clima de negocios respecto de la encuesta anterior, realizadas en noviembre de 2013.

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