19 de agosto de 2011 23:56 PM
Imprimir

Preguntas y respuestas sobre el clembuterol, la carne de res y el deporte

MEXICO : ¿Los deportistas se medicaron para aumentar su musculatura? ¿Lo ingirieron a través de la carne de res? ¿Hay necesidad de suspender el consumo de carne para salvaguardar a los deportistas hacia los Juegos Panamericanos de octubre?

Un polvito blanquecino que bien pudiera confundirse con talco o harina puso contra la pared a cinco seleccionados nacionales de futbol. Luego, a dos halteristas: El clembuterol, un fármaco que se utiliza en los medicamentos propios para asmáticos –y que hace crecer la masa muscular y disminuir la grasa– apareció en las pruebas antidoping de los atletas.

¿Los deportistas se medicaron para aumentar su musculatura? ¿Lo ingirieron a través de la carne de res? ¿Hay necesidad de suspender el consumo de carne para salvaguardar a los deportistas hacia los Juegos Panamericanos de octubre? Las dudas y el temor en torno a la sanidad de la proteína animal siguen en el ambiente, por eso, Animal Político te presenta la respuesta a cinco de las preguntas que, aún pasado el escándalo, permanecen sin contestar.

 

¿Hubo dopaje o fue la carne consumida?

“Si los jugadores se doparon o comieron hígado contaminado, eso nadie lo va a saber”, explica contundente el médico veterinario y médico cirujano, Héctor Sumano. El especialista de la UNAM, que ha ejercido ambas profesiones por más de 30 años, asegura que las concentraciones halladas en los jugadores -que fueron de 0.6 a 1.3 nanogramos por mililitro de sangre (un nanogramo equivale a 1×10-12 gramos)— son mínimas y son cantidades que se suelen encontrar cuando el cuerpo ya está en proceso de eliminar la sustancia.

El doctor también apunta que cuando una res es alimentada conclembuterol, es en las vísceras y no en el músculo del animal donde se concentra; por lo que es mucho más factible una intoxicación por consumir un plato de hígado que un filete. Otra parte del organismo animal donde puede concentrarse es en la retina, pero comerse un taco de ojo no significa riesgo. Habría que darse un festín de tacos de retina para intoxicarse.

“Con el consumo de 100 gramos de hígado ya puede haber intoxicación por clembuterol”, asegura el médico, pero de haber sido así, los jugadores debieron haber presentado síntomas como sudoración, nerviosismo y taquicardia en las tres horas posteriores. Una vez pasado ese tiempo, si se presentan síntomas de intoxicación, ya no podrían achacarse directamente a la contaminación de los alimentos.

 

¿Se usa o no el clembuterol en las reses mexicanas?

La Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Ganaderia, Agricultura y Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) meten las manos al fuego por los productos de res que llegan al mercado.

Mediante la certificación TIF (Tipo Inspección Federal), la industria cárnica se apega a normas internacionales de higiene y calidad que, además, les permite ser elegibles para exportar sus productos. Actualmente, más de 300 establecimientos cuentan con esta certificación y la Sagarpa tiene un listado público de dónde se encuentran registrados.

Quienes no meten las manos al fuego son los investigadores. A pesar que reconocen que en México se usa el clembuterol, aseguran que es aislado y en una cadena ganadero-introductor-rastro-distribuidor que no está certificada. “Esto suele ocurrir en pequeños municipios del país y con ganaderos pequeños o medianos que aspiran a crecer” asegura Héctor Sumano.

Al estar penado con cárcel el uso de clembuterol en la engorda de ganado, el médico considera que los grandes engordadores no arriesgarían su negocio  y mucho menos la pérdida de su registro, por ganar unos pesos extra.

En un rastro tipo TIF, el rendimiento de una res para el consumo humano es de 50 por ciento del animal. Si se le suministra clembuterol, el rendimiento aumenta sólo un cinco por ciento.

Sin embargo, el investigador del Instituto Politécnico Nacional, Pedro Miranda Reyes, encontró en una investigación para la Unidad Profesional de Biotecnología, vísceras de res contaminadas que fueron compradas en mercados informales de Naucalpan y Ecatepec.

 

¿Es cierto que el clembuterol se usa sin control?

El clembuterol es caro y conseguirlo, complicado. Para sus investigaciones, el especialista del Politécnico ha llegado a pagar más de cinco mil pesos por apenas 50 miligramos y, además, debió acreditar que su compra era con fines meramente científicos.

Al ser costoso, el especialista Héctor Sumano descarta que el clembuterol se dé a las reses a puños. Además, con el simple hecho de respirarlo, un humano puede intoxicarse. Por ello debe manipularse con equipo protector.

“Para dárselo a los animales se deben revolver dos gramos en un una tonelada de alimento, que es un material más grueso. Eso es como tratar de revolver pelotas con canicas. No se puede. Las canicas se irían al fondo”, explica Sumano.

Para añadirse al alimento, los dos gramos de clembuterol primero se revuelven con una “premezcla”, hecha de cascarilla de arroz y aceites.

Según la Comisionada de Evidencia y Manejo de Riesgos de la Cofepris, Rocío Alatorre, entre 50 y 80 personas han sido remitidas en los últimos años al Ministerio Público Federal por uso del clembuterol, sin embargo, no pudo especificar en qué lapso ocurrieron esas remisiones. Animal Político solicitó una entrevista con funcionarios de Sagarpa para contrastar la información, sin embargo, no estuvieron disponibles.

 

¿Corro peligro si me como un bistec?

Para responder esa pregunta, hay que echar mano de las matemáticas. La explicación del especialista de la UNAM es la siguiente:

Si en una tonelada de alimento, un ganadero adiciona dos gramos de clembuterol, tiene dos mil miligramos del medicamento en mil kilos. Eso representa dos millones de microgramos en mil kilos.

Si un bovino promedio come 10 kilos diarios de alimento, sólo le tocan sólo 20 mil microgramos de clembuterol.

Esos 20 mil microgramos entran en el organismo de un bovino que, en promedio, pesa 500 kilogramos, pero no todo el medicamento se absorbe por el organismo animal, sino sólo un 80 por ciento. Además, hay que considerar que de los 500 kilogramos de bovino, no todo es para consumo humano.

Uno tendría que comerse varias reses para tener un efecto similar al de un medicamento para asmáticos. Ni siquiera para intoxicarse.

Con información de Dalila Chagoya (@dtandriano).

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *