30 de abril de 2014 15:46 PM
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Embalajes para bienes industriales

¿Cómo pueden ofrecerse embalajes de alta calidad sin aumentos de precios excesivos? Los fabricantes de embalajes industriales muestran el camino: utilizando material reciclado más barato, participando en el desarrollo de conceptos de logística y apostando por el suministro eléctrico propio usando energías renovables.

Los fabricantes de embalajes industriales se ven muy afectados por los incrementos de precios. Sus contenedores, paletas, piezas técnicas y soportes de piezas a trabajar son en su mayoría de plástico. Es un material ligero y resistente, pero para la producción de embalajes de plástico con el procedimiento llamado de moldeo por inyección es necesaria mucha energía. Además, los fabricantes dependen del granulado, que tiene una gran demanda y no está disponible en las cantidades que se desea.

“A largo plazo, esto no solo supone un incremento de precio de todos los soportes de carga, la disponibilidad se convierte tarde o temprano en un criterio decisivo. El aumento de los costos de transporte empeora la situación. El problema es que los grandes embalajes industriales necesitan relativamente mucho espacio para el transporte a los clientes en camión y tren. En esta situación apenas si pueden lograrse ahorros de costos”, indicó Udo Schwabe, Director de Marketing de la sucursal alemana de la empresa suiza especializada en contenedores Utz Group.

Los clientes son cada vez más exigentes

Mientras se contrae el margen financiero de las empresas, los clientes son cada vez más exigentes. Tanto el comercio mayorista como la industria alimentaria o farmacéutica, todos los sectores relevantes desean reducir su huella de dióxido de carbono y valoran los embalajes fabricados de forma sostenible, protegiendo los recursos, que de este modo no pierden estabilidad. Además, las empresas apuestan por técnicas de transporte altamente automatizadas para garantizar un flujo de material sin fricciones. Esto plantea unos elevados requisitos para los embalajes.

“También es válido para los embalajes industriales: Protege el producto usando poco material para el embalaje. Poco material significa también poca necesidad de espacio para el producto embalado”, explica Vera Fritsche, especialista de VDMA.

Además, los contenedores deben ser identificables, para que puedan controlarse por medio de diferentes sistemas de logística.

Fritsche puntualiza que la codificación juega un papel muy importante, especialmente respecto a la trazabilidad del producto a lo largo de toda la cadena de distribución, como también para toda la intralogística.

Principalmente, es cada vez más importante la nueva técnica de etiquetado en el molde. Esta técnica permite lograr etiquetas especialmente duraderas y fáciles de limpiar, pero es más caro y laborioso que los códigos de barras habituales utilizados hasta ahora. En un paso posterior, simplemente se pegan a los embalajes, mientras que el etiquetado en el molde está integrado en la producción del contenedor. Las etiquetas preimpresas se colocan en el útil de moldeo por inyección y se unen a la masa de plástico fundida cuando se inyecta el plástico líquido en el útil.

Entre los requisitos para los proveedores de embalajes se incluye también que puedan ofrecerse contenedores que ahorren espacio.

“Las superficies de transporte y almacenamiento no solo son cada vez más escasas, sino también caras. Las empresas transmiten la presión a la industria de embalajes. Se desea obtener contenedores cuyo volumen pueda reducirse, ya sean plegables, cónicos o de pila giratoria“,  explicó Fritsche.

El gran desafío para los fabricantes de embalajes consisten en ofrecer las innovaciones necesarias sin perjuicios para la calidad y con los menores costos posibles.  Por ejemplo, la empresa especializada en barriles Greif, con sede en Colonia, según explicó el director general Dirk Heidmeyer, desea lograr otros potenciales de costos y eficiencia a corto plazo, a nivel de toda la empresa.

“De este modo, pretendemos para nuestros clientes dos objetivos fundamentales: En primer lugar, queremos hacer todo lo que sea necesario para mantener lo más bajos posibles los costos de embalajes para nuestros clientes, en segundo lugar, la mejora de la situación de ingresos debe contribuir a asegurar el futuro en el sentido de ‘The Safe Choice’ ( La opción segura). Es el compromiso de Greif poder ofrecer siempre embalajes de alta calidad con la mayor seguridad de producto y suministro posible“, señaló.

Ningún embalaje es igual a otro

Fidelizar a los clientes con embalajes especialmente seguros es el objetivo que persigue también el grupo de embalajes alemán Schütz. Sus novedades incluyen también los denominados embalajes Foodcert para la industria alimentaria, que se basan en la norma industrial más reciente FSSC 22000 (Food Safety System Certification). Entre otras cosas, prescribe grandes precauciones de limpieza durante la producción, para minimizar el riesgo de ensuciamiento. Además, Schütz fabrica sus embalajes Foodcert solo just-in-time, es decir, de forma sincronizada con la necesidad, sobre la base de encargos individuales específicos de los clientes. De este modo se evitan largos tiempos de almacenamiento y contaminaciones.

Fritsche refirió otro ejemplo de embalaje reutilizable que protege los recursos: la llamada carrete plegable Xfach de la empresa DS Smith Packaging para el envío de juntas de goma, mangueras, cordones y similares.

“Puede montarse con dos maniobras. Cuando la bobina se pliega plana, todas las piezas permanecen unidas y de este modo se excluye que pueda perderse alguna durante el transporte de retorno. Gracias a su resistente construcción de cartón corrugado, la bobina plegable puede reutilizarse varias veces”, afirmó.

Uno de los puntos fuertes de Utz es también la producción sostenible y económica de sus soportes de carga de plástico. En un centro de reciclaje propio de la empresa, las cajas y paletas se transforman de nuevo en granulado. Paralelamente, la empresa desarrolla nuevos materiales de embalajes como Wood Plastic Composite, una mezcla de madera y plástico. Para obtener energía verde propia, Utz invierte además en una instalación solar propia y una planta de cogeneración.

Junto a la sostenibilidad y la reducción de costos, la flexibilidad en la producción y la disposición para el suministro juegan un papel fundamental en Utz.

“Hay algo que puede constatarse: En lugar de la solución universal para los embalajes reutilizables, como figuraba hace algunos años en la agenda, actualmente se buscan soluciones individuales para los sectores y clientes”, indicó Schwabe.

Utz, en colaboración con empresas procesadoras de carne y la organización de normas globales GS1, ha desarrollado un nuevo contenedor para carne denominado E-Performance, que gracias a la geometría mejorada del suelo y la construcción en esquina es especialmente estable y para una mejor identificación dentro de la cadena de suministro lleva en los cuatro lados una etiqueta en el molde.

Por otra parte, Utz ha desarrollado, para una cadena de droguería, una unidad de transporte que puede transportarse sin gran esfuerzo sobre ruedas hasta su lugar de destino dentro de la empresa. La base de esta torre de expedición es un carrito de transporte, sobre cuya plataforma superior hay cuatro muescas para las ruedas del siguiente carrito. Esto permite que puedan apilarse en el almacén, ahorrando espacio. Utz también suministra a la gran industria. La central suiza del grupo ha proyectado un gran embalaje para un grupo tecnológico internacional, compuesto por una caja plegable para paleta, diferentes subdivisiones internas y placas intermedias embutidas. La unidad de embalaje se utiliza en todo el mundo para el transporte de álabes de turbinas para centrales de gas e hidroeléctricas, si se someten a una revisión.

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