2 de mayo de 2014 16:31 PM
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Hubo un fuerte aumento en la apuesta a las pasturas en 2013

Lo revelaron los datos definitivos de Dicose, pero es difícil que se mantenga el ritmo de inversión en 2014, un año en el que ya se estima que bajó la siembra de verdeos de invierno.

Los ganaderos apostaron fuerte al sector durante 2013 y prueba de eso fue el incremento en las pasturas sembradas en todas sus modalidades. Aumentaron los mejoramientos más ampliamente usados, las praderas convencionales que volvieron a ocupar más de un millón de hectáreas, algo que no sucedía desde 2008. Esto fue fruto de una siembra de 276 mil hectáreas, 11 mil más que el año anterior. Seguramente también aumentó la persistencia de las praderas ya que el área total de praderas aumentó tres veces más; 35 mil hectáreas más que el año anterior cuando había descendido en área con praderas a 979 mil ha.

Las praderas son una apuesta de mediano plazo ya que se supone que deben durar unos cuatro años en promedio. La apuesta más fuerte fue la de corto plazo a través de los verdeos, cultivos forrajeros anuales que marcaron en 2014 por tercera vez consecutiva un área récord sembrada, por encima de las 500 mil ha.

En 2013 se sembraron con estos cultivos 534 mil hectáreas, casi el doble que la superficie que se sembró con praderas y también el doble de lo que se sembraba con verdeos 10 años atrás.

Es aquí donde seguramente se notará con más fuerza el cambio de expectativas en el sector ganadero ya que el ajuste de precios y la buena disponibilidad de pasturas de otras fuentes tras un verano lluvioso llevaron a que caiga este año el área sembrada con estos cultivos anuales.

En el sector semillerista hay casi un consenso en que la siembra de verdeos fue menor en este otoño. Parte del crecimiento de la siembra de verdeos no aplica necesariamente a la ganadería, ya que son una necesidad en los planes de uso y manejo para proteger al suelo en los períodos entre cultivos. Esa parte de los verdeos no necesariamente usados en la producción ganadera también muestra un potencial interesante para el crecimiento en rubros como la producción de corderos.

Pero el aumento mayor en 2013 no estuvo ni en praderas ni en verdeos sino en las siembras en cobertura y los campos fertilizados, que aumentan la producción sin alterar la estructura del tapiz del campo natural. Los campos fertilizados crecieron 58%, de 41 mil a 64 mil hectáreas, mientras que los campos sembrados con coberturas aumentaron 32%, de 72 mil a 94 mil hectáreas.

Esto seguramente responde a dos situaciones importantes. Por un lado, la muy buena situación que presentaba la cría un año atrás. Por otro, una recuperación en la oferta de lotus, la leguminosa por excelencia para este tipo de mejoramientos. También un marco de estabilidad en el precio de los fertilizantes fosfatados y una buena relación entre el kilo de carne producido y el insumo principal de estos mejoramientos ayudó a expandirlos.

El ajuste de precios de la cría pondrá a prueba durante este año la sostenibilidad de la tendencia a una mayor inversión en pasturas, especialmente en los mejoramientos extensivos.

En opinión de Alberto Cruces, encargado de insumos de Zambrano y Cía, “el ánimo ha cambiado. Los ganaderos miran mucho los números y no hay ese movimiento que hubo el año pasado. El movimiento es desparejo, el año pasado se veía una demanda muy marcada y una decisión muy firme, incluso en enero y febrero, algo que este año no ha sucedido”. Agregó además que hay problemas de costos, por ejemplo el del gasoil. Este año por ese alto costo la gente se está animando más a hacer praderas para poder amortiguar más el costo durante los años de vida de la pradera. Es menor el área de verdeos y puede bajar este año. El área de praderas también, por el área que está saliendo de agricultura que pasa a pasturas por decisión de los productores  o exigencias de los planes de uso y manejo de suelos”.

Todos coinciden en el protagonismo que ha cobrado la Festuca y también en la recuperación del protagonismo de las leguminosas del género Lotus (especialmente el Lotus Rincón), la leguminosa usada típicamente para mejoramientos de campo natural. Los productores que lo manejan bien tienen un resultado muy favorable. También hay gente que ha retomado las fertilizaciones, explicó Cruces. Pero todo eso queda en cierta forma en tela de juicio.

Marcel Labandera, director de investigación y desarrollo en América Latina para PGG Wrightson, opinó que lo primero que reaccionó tras la sequía de 2009 fue el área de verdeos para luego empezar el crecimiento de las pasturas perennes. Los verdeos son una herramienta muy efectiva pero por un tiempo muy limitado y son siempre una carrera contra el tiempo. La pradera convencional se consolida y es sintomática de una apuesta forrajera más sólida. La inclusión de Festuca y más recientemente de Dactylis en las praderas ha llevado a que fuera inicialmente lento el crecimiento de pasturas, pero que se irá expandiendo.

En el mediano plazo, la baja del precio de la leche que puede esperarse en la primavera también puede tener un impacto negativo sobre el área de mejoramientos, que también se verán influenciados por la baja en el precio del maíz y el sorgo, que son vías alternativas para optimizar el alimento del ganado vacuno y lechero.

Los últimos datos muestran una ganadería de carne y lácteos apostando fuerte. Sembrando y fertilizando casi un millón de hectáreas el año pasado, lo que lleva en parte a un retroceso de las áreas de campo natural inalterado, que tuvo una baja de 141 mil hectáreas el pasado año.

Labandera destacó que quedan más de 11,5 millones de hectáreas de campo natural y que eso demuestra que sigue siendo una base importante. Tal vez un incentivo para que se persista en la investigación sobre el ecosistema que por mucho tiempo más seguirá siendo el mayoritario en Uruguay.

Más allá de los detalles, la inversión en pasturas es uno de los mejores indicadores de la expectativa que los ganaderos tienen respecto al futuro de su sector. El 2013 fue de una apuesta fuerte. El 2014 viene más cauteloso. ¿Cuánto? Las pistas las dará el informe de Dicose del año próximo, seguramente con menos verdeos. Es más difícil aventurar cuál será la trayectoria de la siembra de praderas y mejoramientos extensivos.

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