5 de mayo de 2014 23:19 PM
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Ganancias: una comparación entre la Argentina y otros países de la región

Según un informe privado, los trabajadores alcanzados sufren mayores descuentos que sus pares de Uruguay, Chile y Perú, y comienzan a pagar la tasa máxima con un nivel de ingresos menor.

Mientras legisladores de la oposición tratan en el Parlamento modificaciones al régimen de mínimos y deducciones del impuesto a las ganancias vigentes para los trabajadores en relación de dependencia, con el objetivo de que el incremento en la tasa efectiva que los mismos deban pagar por su obligación correspondiente al año 2014 no licue parte del incremento nominal de ingresos que están acordando en paritarias, ya aparecen datos comparativos con otros países de la región que dan cuenta de que Argentina es uno de los más castigados.

El análisis se efectuó comparando el caso de Argentina con los salarios e impuesto a las ganancias de otros tres países de Sudamérica: Uruguay, Perú y Chile.

“Si las tasas efectivas de Ganancias sobre los niveles bajos y medios de salarios alcanzados por el impuesto no se elevaran tan bruscamente, los reclamos de eliminación del tributo no encontrarían sustento”, advirtió el Instituto Argentino de Análisis Fiscal en un informe conocido ayer.

Para el IARAF, “Si bien los mínimos vigentes en Argentina son superiores a los de los demás países analizados, una vez que un trabajador queda alcanzado por el tributo, las tasas efectivas que soporta son notablemente superiores a las de los países vecinos”.

“Así, en nuestro país un trabajador comienza a pagar dicha tasa con ingresos equivalentes al 19% del de un trabajador uruguayo, del 23% si se lo compara con un chileno y del 43% en relación a un trabajador de la República de Perú”, resalta el documento. Y aduce: “La comparación recientemente expuesta muestra a las claras el grado de distorsión que el proceso inflacionario y la falta de ajuste de los tramos de la escala ha provocado en el Impuesto a las Ganancias en Argentina”.

“En la actualidad, por ejemplo un trabajador soltero sin hijos que percibe un salario bruto de $ 15.000 mensuales no tributa, mientras que uno que percibe un ingreso sólo un 25% superior, es decir $ 18.750, debe tributar aproximadamente el 10% de su salario de bolsillo y aquél que tenga un nivel de remuneración sólo un 50% superior, unos $ 22.500, el 14% de su salario de bolsillo”, sostiene el documento.

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