7 de mayo de 2014 12:07 PM
Imprimir

Para el kirchnerismo las retenciones no restan competitividad al biodiésel

En la reunión conjunta de Presupuesto y Energía fue dictaminado el proyecto que exime al biocombustible de impuestos internos. La oposición adelantó que acompañaría pero pidió además eliminar los derechos de exportación al sector, ligó la sanción europea por dumping a la “confiscación” de YPF y a las retenciones a la soja.
El kirchnerismo con acompañamiento en disidencia parcial de la oposición emitió dictamen para tratar el próximo miércoles 14 de mayo la ley que exime de impuestos internos al biodiésel y que permitirá sustituir unas 500 mil toneladas de gasoil importado, con un ahorro de divisas cercano a los 25 millones de dólares.
 
El dictamen al proyecto de ley que envió el Poder Ejecutivo con la firma de la Presidenta de la Nación, el JGM, Jorge Capitanich, y el Ministro de Economía, Axel Kicillof, fue firmado este martes por la tarde en reunión conjunta de las comisiones de Presupuesto y Hacienda que preside Roberto Feletti y la de Energía y Combustible que conduce el santacruceño Mario Metaza, ambos del FPV.
 
Durante el debate del proyecto de ley la oposición solicitó la eliminación de los derechos de exportación al biodiésel además de la ley que se iba a tratar como medida que complemente el rescate a la crisis del sector, ya que el salvataje es considerado “insuficiente”, por las trabas que impuso la Unión Europea a la importación del biocombustible argentino.
 
Desde el oficialismo Feletti desmintió que los derechos de exportación restaran competitividad a la industria. “Si las retenciones son un obstáculo para las exportaciones de biodiésel, no lo evidencian los números” aseguró el presidente de la Comisión. 
 
Acto seguido Feletti leyó estadísticas que demuestran que las exportaciones crecieron tras aplicarse nuevo esquema de derechos de exportación (móviles) al biodiésel en el año 2012, como se aprecia en el gráfico hecho por El Enfiteuta. Ello porque “la industria es muy competitiva” aclaró el diputado aún con retenciones y pudo encontrar destinos alternativos en los Estados Unidos y Perú.
 
Desde la oposición, la socialista Alicia Ciciliani (Santa Fe) adjudicó la necesidad de eliminar los derechos de exportación a favor de las pequeñas y medianas empresas productoras de su provincia de donde sale el 80% de la producción de biocombustible. Pero también tener un mecanismo más ágil para que se difunda el precio interno ya que “a veces se publica llega con tres meses de atraso”.
 
La demora en conocer los valores castigan a la producción que entrega el producto poco menos que a ciegas a la industria petrolera y sacrifica parte del precio que no conoce en un marco de inflación, de allí que se pidió certidumbre en la publicación de los valores del biocombustible.
 
Para el representante del Pro, Federico Sturzenegger, no hay certeza de que con la ley en estudio se vayan a sustituir las importaciones de biodiésel, y aclaró que si bien no tenía su bloque una posición definida sobre el tema, “la presión tributaria en la Argentina es tan alta” que una baja de impuestos como la propuesta predispone bien al bloque macrista.
 
El costo fiscal para el Estado fue estimado por Feletti en torno a los 2.300 millones de pesos anuales, que tienen fecha de vencimiento el 31 de diciembre de 2015, día en el que la ley deja sin efecto la exención de los impuestos internos que graban al biocombustible. 
 
Precisamente, quitar la fecha tope en la ley fue otro de los aspectos que la oposición intentó modificar, pero sin resultado. Para los bloques del Peronismo Renovador, el Pro, y el FAPUnen, la “medida es tardía” y aunque la acompañarán en general, remarcan que llega luego de que el gobierno aplicara medidas que perjudicaron a la industria.
 
Esas medidas se relacionan con la “confiscación” de YPF, según palabras de Sturzenegger, y con la aplicación de retenciones móviles poco después. Dicho combo ejerció un efecto de pinzas sobre la industria que la dejó hoy en una crisis grave.
 
Para el diputado oficialista Marcos Cleri, no tiene sentido decir que el gobierno busca “perjudicar” al sector del biocombustible, cuando es una industria que se creó bajo la órbita del kirchnerismo gracias a la ley que impulsó su desarrollo a partir de 2010. 
 
La diputada Andrea García (FPV), en tanto, resaltó las diferencias con los legisladores de la oposición: “Yo creí que íbamos a sacar el dictamen todos juntos, pero me encuentro con que las razones del oficialismo y de la oposición son diferentes”, señaló. “Nosotros defendemos la industria nacional y el trabajo argentino” pero la oposición “sigue representando a las corporaciones y solo pide eliminar impuestos como las retenciones”.
 
El diputado Martín Lousteau criticó la aplicación de derechos de exportación e indirectamente cuestionó la competitividad de la industria del biodiésel. El ex ministro de Economía, autor de la 125 en 2008, señaló que Europa ve dumping en el biodiésel argentino porque la industria compra soja un 35% más barata que en el mercado internacional. De allí que la competitividad del sector está dada por la brecha en el precio merced al diferencial en los derechos de exportación. 

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *