20 de agosto de 2011 12:09 PM
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Hay que controlar que no haya “pulgón verde”

La provincia de Córdoba reúne las condiciones bioecológicas adecuadas.

La siembra de granos finos avanza y se acerca a su final. La superficie se restringe al sudeste de la provincia de Buenos Aires, zona tradicionalmente triguera. Por su parte, la zona central y norte de la Región Pampeana muestra que los materiales están con dos a tres hojas expuestas y otros, los implantados más temprano, al inicio del “macollaje”. Hasta aquí todo normal. Sin embargo, hay excepciones, como Córdoba, donde las deficiencias hídricas no favorecen el desarrollo del cereal, así como tampoco permiten la siembra de nuevos lotes, ni de las especies forrajeras. Según recomienda el área de Entomopatología de INTA Venado Tuerto, hay que estar atentos a la aparición del “pulgón verde”. El daño es producido por el aparato bucal del insecto, de tipo picador; el insecto inyecta toxinas que provocan la muerte de los tejidos vegetales, que se tornan “senescentes” (amarillos).

Las condiciones bioecológicas que permiten el desarrollo de esta plaga son similares a las que padece Córdoba. Los especialistas mencionan que el insecto puede reproducirse con bajas temperaturas durante los meses más fríos del año, siendo favorecido por las sequías. Los expertos recomiendan que, antes de aplicar un control químico, dejar actuar a un enemigo natural de esta plaga, que es como una avispa parásita (Aphidius sp.).

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