21 de mayo de 2014 01:11 AM
Imprimir

Chile, el trigo y el raps los ganadores

Productores y analistas proyectan que, si se mantienen las condiciones y en la temporada 2014/2015 se cumplen las predicciones de un invierno lluvioso, será un año de crecimiento para ambos cultivos, mientras que el maíz se ve bien aunque estable en superficie. En cambio, la avena y la cebada cervecera, por los resultados de la última campaña, irían a la baja en la superficie sembrada.

Mientras en algunas zonas maiceras de la VIII Región todavía están en plena cosecha de maíz y aún no cierran la temporada 2013/2014, en otros sectores de la provincia de Ñuble ya están sembrando avena, y se aprontan a seguir con trigo invernal, siembra que ya partió en la IX Región, lo que da la partida al año agrícola 2014/2015. Una campaña que se inicia con buena cara para la producción de trigo y maíz, empujados por la mantención de la demanda global fuerte y las buenas condiciones climáticas que se anuncian, lo que lleva a anticipar que podrían tener una buena rentabilidad.

“Prevemos modificaciones importantes en la participación de los cultivos anuales, como consecuencia de la evolución de los precios locales e internacionales, el alza del tipo de cambio y al patrón de toma de decisiones agrícolas en Chile, en que las decisiones de siembra muchas veces dependen más de los precios de la temporada anterior que de variables derivadas de proyecciones de mercado”, señala Alex Strodthoff, gerente general de Agrotop, quien da por ganadores al trigo y al raps, y deja al maíz en una posición de estabilidad.

Trigo y maíz tuvieron un buen cierre de cosecha a pesar de las condiciones climáticas adversas en algunas zonas producto de la sequía y de las altas temperaturas. La incertidumbre está en lo que podría pasar con la avena y la cebada cervecera, que tuvieron malos resultados, lo que podría llevar a que algunos agricultores ahora se vuelquen al trigo. El que seguiría sorprendiendo es el raps, dado que la industria proyecta un gran aumento en la superficie sembrada.

“Así como están dadas las cosas, y con la información que tenemos hasta ahora, el próximo año debiera haber un aumento en las superficies sembradas de trigo y maíz, y una baja en las siembras de avena. Esas son los puntos más claros hoy. Los agricultores quedaron muy golpeados en la zona sur, especialmente en La Araucanía, por el mal año que tuvieron en los precios con la avena, lo que va a hacer que muchos se pasen al trigo”, señala Darío Polloni, gerente general de Copeval.

En el sector, tanto agricultores como analistas son reacios a entregar proyecciones tan temprano, porque son demasiados los factores que están detrás del año de trabajo que se está jugando por estos días con las decisiones de siembra. Algunos opinan que, a pesar de que hay algunas señales positivas, es sabido que el precio esperable se va a modificar una vez que se conozcan, en julio-agosto, las cosechas definitivas del hemisferio norte, que es donde están las mayores producciones y también la mayor demanda. A eso hay que agregar el efecto que puede tener el clima, cada vez más impredecible, aunque si se cumple el pronóstico y hay más lluvias por el impacto de El Niño, todo cambiaría a signo positivo.

“La temporada comenzó favorable para las siembras y las labores previas. Ha habido pocas lluvias, pero hay humedad suficiente, incluso las temperaturas han sido propicias para el buen establecimiento y el arraigamiento de las plantas”, comenta el secretario general de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco, Andreas Köbrich.

 

En cuanto a costos, se mantendrían estables.

“Para los cultivos, los costos más relevantes son básicamente los fertilizantes y el diésel. En los fertilizantes tenemos un mercado bastante tranquilo, hay que recordar que ya bajaron hace unos años el potasio y el fósforo, aunque han repuntado levemente, pero no a los precios altos de 2008. La urea, que es otro factor clave -el nitrógeno-, también ha estado a un precio razonablemente bajo, hay bastante competencia con la producción de urea que hoy día tiene China; por lo tanto, se ve el precio de los fertilizantes estable; el petróleo puede ser un factor que ha aumentado su precio comparativamente, pero claramente no hay una presión de alza de costos significativa”, advierte Polloni.

Otro dato importante es que en 2013/2014 la demanda por granos a nivel global siguió muy fuerte y eso es una muy buena noticia para el sector.

“El mundo necesita cada vez más granos y en 2013 no cambio la tendencia, sino que ha seguido aumentando el consumo y, por lo tanto, lo que se espera es que cada vez tengamos una demanda muy firme y eso significa también precios firmes a nivel global”, dice Polloni.

 

 

 Ojo con el clima

“Los agricultores debiéramos leer de mejor manera y más profunda el impacto que tuvo el tema climático en la producción de los granos. En maíz hay una baja importante en el rendimiento individual, producto de un grano más liviano por exceso de temperatura, lo mismo en el caso de la cebada, en que un evento climático aumentó la presencia de algunos hongos, lo que ha provocado un impacto en el ingreso de los agricultores. Esa lectura no se está haciendo, particularmente en los granos. Debemos observar y revisar bien las variedades que estamos sembrando, en qué zonas las estamos poniendo y trasladarlas hacia otras, y por qué no, también, la oportunidad en que se están haciendo los controles de los patógenos”, señala Juan Pablo Matte, secretario general de la Sociedad Nacional de Agricultura.

Matte llamó también a estar más atentos a las condiciones climáticas en otras regiones y al impacto que tienen en el potencial productivo y económico. “Se requiere un agricultor muy conectado para tomar las mejores decisiones. Está claro que el productor que vendió maíz a principios de temporada y el que vendió después pudieron sacar una diferencia interesante”, señala.

 

 

Maíz con buen pronóstico

El cierre de la temporada para el maíz ha sido mejor de lo que se esperaba. Aún así al productor de Chimbarongo José Fabres le cuesta hacer un pronóstico.

“Si hubiera alguna lógica en la agricultura, el próximo año no debiera ser malo. Para la temporada que está terminando se esperaba una tormenta perfecta, con malos precios y malos rindes producto de la sequía, pero los rendimientos no fueron tan malos y los precios fueron bastante mejores de lo que uno esperaba”, señala.

Los problemas que se advierten a nivel internacional para las producciones de trigo de Estados Unidos y Ucrania podrían repercutir favorablemente también en el maíz, ya que si el trigo está caro, sube el maíz.

Fabres considera que dada la estabilidad de la superficie maicera no se esperan grandes crecimientos, salvo los saltos que da el área de la producción de semillas de maíz, que responde a las necesidades de Estados Unidos y Europa. En un año pueden ser 25 mil hectáreas y al siguiente 15 mil.

El productor no crecerá en superficie sembrada en la temporada que se inicia en su campo, pero no porque no tenga ganas, sino porque no hay disponibilidad de suelos buenos, ya que en general están arrendados y cuesta mucho hacerse de uno. “En este negocio si se siembra maíz en un suelo con problemas de agua y de mala calidad, no se gana plata”, señala.

Un factor que puede cambiar la situación es la disponibilidad de agua. Si se cumple el pronóstico y este año es lluvioso, van a aumentar las siembras en septiembre y también los rendimientos mejorarían.

Los stocks de maíz proyectados para la temporada 2014/15 registran un aumento importante de 7,9%; es decir, de 168,4 millones de toneladas sube a 181,7 millones. La producción y consumo prácticamente no tienen variaciones respecto de la temporada pasada; por lo tanto, la explicación es básicamente que se mantiene un diferencial entre la producción y el consumo que está generando un saldo positivo por segunda temporada, que produce los aumentos de stocks.

En la campaña pasada el diferencial entre producción y consumo fue de 30 millones de toneladas y en esta se proyectan 13 millones de toneladas.

Un dato relevante para el mercado nacional indica que la producción argentina aumentaría 8,3%, Brasil presenta una caída de 1,3% y Paraguay aumentaría 23%. A pesar de lo anterior, los futuros del maíz muestran un comportamiento muy estable y no se observan diferencias significativas entre los futuros mayo 2014 y marzo-mayo 2015.

Los problemas de la sequía en EE.UU. y la crisis de Ucrania podrían beneficiar al maíz, al ser tirado por el alza en el trigo.

 

 

Avena y cebada, los perdedores

Dos temporadas seguidas con alta superficie de avena hicieron que se enredara el panorama de este cultivo que venía como avión.

“Lo que debiésemos esperar es una reducción que podría ser relativamente importante en la superficie de avena, dadas las dificultades que tuvo en la temporada pasada. Se comercializó en 2014 producto cosechado en 2012 /2013 que había estado guardado por los productores y eso generó un escenario de sobreoferta y un mercado deprimido en que los precios fluctuaron en niveles menores a los esperados”, señala Andreas Köbrich, de Sofo.

Los problemas de calidad de la última cosecha y el sobrestock proveniente de las cosechas 2012/2013 y 2013/2014 hicieron que los niveles de precio estén bajos en la actualidad, pese al favorable tipo de cambio y altos precios internacionales durante los primeros tres meses del año, los que a contar de abril también comenzaron a caer conforme a lo previsto.

“La recuperación de precios en la avena dependerá principalmente de cómo reaccione la demanda como factor clave para descomprimir el mercado local. Las primeras noticias en torno a las exportaciones registradas durante el primer trimestre de este año, indican volúmenes similares a los de igual período del año pasado. Por todo esto, pensamos que la superficie de avena podría bajar en 15.000 a 20.000 hectáreas en Chile. Si las proyecciones en torno a la presencia de El Niño y su probabilidad de ocurrencia del 70% se materializan, es posible que quienes decidan sembrar avena este año se privilegien de esta menor superficie de siembra y de los buenos rendimientos y calidades asociadas a un adecuado suministro de agua”, plantea Alex Strodthoff.

Las proyecciones iniciales sitúan a la avena con niveles de precio de entre $100 y $115/kg el próximo año.

Otro escenario parecido enfrenta la cebada, particularmente la cebada cervecera, ya que es esperable -y no sería extraño, según Köbrich- que “la superficie disminuya severamente, dadas las complicaciones en la comercialización del producto por la industria y el no respeto de los contratos de producción que tenían firmados los productores y la industria Maltexco”.

La caída en superficie producto de la mala temporada que termina, aumentarían por los buenos precios de los otros cereales.

 

 

Trigo, mercado al alza

El mercado internacional del trigo se ve estable a mediano plazo. Sequía en Estados Unidos y la crisis en Ucrania han generado cierta inseguridad en cuanto a la disponibilidad y eso hace que los mercados respondan al alza.

“En la medida que ese conflicto escale seguramente también vamos a ver precios al alza en granos como trigo y maíz, porque Ucrania es importante en ambos cultivos”, plantea Darío Polloni.

Las señales que muestran los mercados internacionales es que los stocks de trigo proyectados para la próxima temporada prácticamente no varían, pasando de 186,5 millones de toneladas a 187,4 millones. Esto se produce por una baja equilibrada de la producción y el consumo, lo que no afecta los saldos disponibles.

La producción proyectada caería mundialmente 2,4%, en un resultado en el que destacan las caídas de 7,8% de Estados Unidos, de 10,2% de Ucrania y de 24% de Canadá. Contrariamente, en tanto, se proyecta para Argentina un incremento de 19%.

Los futuros muestran bastante estabilidad, con una leve tendencia al alza entre mayo 2014 y los meses de cosecha nacional -diciembre 2014-marzo 2015-, de 5% aproximadamente.

Ello hace pronosticar que los precios para los productores nacionales podrían ser positivos, lo que podría llevar a un aumento de la superficie sembrada.

“Estimamos 5 a 10% de incremento en la superficie, sobre las 255.000 hectáreas sembradas en la temporada pasada… Es importante poner atención a los trigos candeales que podrían volver a crecer en superficie. El año pasado ya crecieron 23%.

Arroz, el agua es el factor clave

Cuando el arroz está en el término de la cosecha y quedan ya pocas hectáreas por trillar, el balance para el productor Jaime Maureira es que la temporada que culmina fue generosa en cuanto a clima para la cosecha y con un verano que aunque caluroso, no tuvo grandes faltas de agua, lo que da como raya para la suma un resultado satisfactorio y aceptable para el productor.

El resultado económico mostró un precio sobre los demás cereales de entre 18.200 y 19.100 pesos por quintal.

“Si el año agrícola nuevo viene con El Niño, La Niña o se queda huérfano, de con quién venga van a depender los resultados. Este cultivo tiene necesidades altas de agua y no tenemos claridad a lo que vamos a enfrentarnos. Si el año viene lluvioso, como se dice, vamos a tener una siembra mayor que este año, no creo que menos de 20 mil a 22 mil hectáreas”, plantea.

La temporada, al igual que en el caso del trigo y del maíz, tuvo una subida de precios por el alza del dólar y algo de sequía en los grandes países productores del otro hemisferio.

Los stocks de arroz se mantienen estables entre ambas temporadas y la diferencia es de solo 1,3% menos para la temporada 2014/2015. Los futuros mayo 2014 versus 2015 registran una caída de 4% aproximadamente.

Si el año hídrico viene bien, se podría esperar llegar a las 22 mil hectáreas.

 

 

El salto del raps

Firme se ha mantenido la demanda por aceite de canola, especialmente de la proveniente de la industria elaboradora de alimentos acuícolas. Durante 2013 se importaron desde Chile más de 45.000 toneladas de aceite de raps canola, volumen solo levemente inferior al total de la producción chilena. Para la próxima temporada se proyecta un consumo similar. Si bien el año pasado hubo una cosecha récord en Canadá, lo que hizo que la diferencia de precios histórica entre este aceite y el de soya disminuyera, el alza del tipo de cambio y encarecimiento de la logística de importación han permitido a la industria ofrecer buenos precios a los productores, plantea la empresa elaboradora de aceite de raps Oleotop.

Según el gerente general de Agrotop, Alex Strodthoff, esto ha llevado a que el raps sea uno de los cultivos más estables en términos de rentabilidad durante los últimos 5 años.

“Estimamos una siembra en Chile del orden de las 52.000 hectáreas de raps canola, lo que corresponde a un aumento de 35% a 40% en relación con lo sembrado en la temporada pasada. En cuanto a los precios, nuestra proyección hoy se sitúa en torno a los US$ 460-US$ 465/ton, pero aún queda mucho para la cosecha del hemisferio norte, después de la cual es posible efectuar estimaciones más certeras”, proyecta.

Entre las ventajas que destaca de este rubro que se maneja bajo contrato es una industria flexible y competitiva, a lo que se agregan mecanismos de fijación flexible de precios, que permiten al agricultor minimizar los riesgos del precio y los asociados al factor cambiario. Aparte, la creciente incorporación de variedades “clearfield” ha permitido un avance agrícola importante en torno a la problemática asociada al control de malezas.

Buena rentabilidad y precios en torno a los US$ 460-US$ 465, estimularían un crecimiento de 35 a 40% en la superficie sembrada.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *