2 de junio de 2014 13:54 PM
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Kiwi, los buenos precios van para largo

Los valores están entre los US$ 0,7 y US$ 1 por kilo, muy por encima de los US$ 0,45 promedio el kilo de la temporada pasada. Si bien parte de la causa sería la menor oferta chilena -producto de las heladas de septiembre pasado-, también hay cambios estructurales que hablan de que la situación positiva podría mantenerse.

Felipe Espinoza lleva casi un cuarto de siglo produciendo kiwis. Sin embargo, nunca le había tocado ver sus huertos como en esta cosecha. Según confiesa el agricultor de Teno, en la VII Región, las 20 hectáreas que tiene de esa fruta solo producirán el 27% de lo usual.

La razón de esa brusca merma está en las heladas que cayeron en septiembre pasado, que dañaron la floración de las plantas del kiwi.

Según cálculos del Comité del Kiwi, este año Chile tendrá una caída de 55% en la producción de esa fruta.

“Como fruticultor, estoy acostumbrado a que haya años con pérdidas, pero nunca me había tocado una caída de esta magnitud. Sin embargo, voy a seguir con el kiwi; los agricultores siempre esperamos que la siguiente cosecha sea mejor”, afirma Espinoza.

En todo caso, el anhelo de Espinoza no está tan lejos de la realidad. De hecho, la última temporada muestra indicios de un cambio notable en la comercialización del kiwi. Para empezar, este año las exportadoras han cerrado contratos con pagos desde US$ 0,7 y hasta US$ 1 por kilo a productor. Bastante más que los US$ 0,45 por kilo que se pagaron en promedio el año pasado.

Aunque una parte de esa alza viene dada puntualmente por la menor oferta chilena, factores de carácter estructural, como el retroceso del cultivo en países competidores y una mejora de la calidad en la oferta chilena, también presionan al alza los precios. Y eso sin mencionar la apertura de nuevos mercados para los kiwis chilenos.

“Los buenos precios se van a quedar por un tiempo. La producción se ha estancado o retrocedido en los principales países productores, mientras que la demanda sigue muy activa”, afirma Christian Abud, asesor de productores de kiwi.

De hecho, las condiciones actuales hacen previsible que por lo menos en las próximas temporadas los productores tengan un piso de US$ 0,5 por kilo. Para tener un punto de comparación, en el momento más crítico del kiwi se llegó a pagar US$ 0,17 por kilo, por lo que no fueron pocos los productores que prefirieron pasar a otros rubros frutícolas.

Baja de largo plazo

Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi, conoce la cifra de memoria: tradicionalmente la oferta de kiwi verde del hemisferio sur rondó las 520 mil toneladas anuales. En términos simples, eso significa la suma de Nueva Zelandia y Chile, pues otros países no tienen una exportación significativa. Esta temporada, sin embargo, los envíos solo llegarán a 230 mil toneladas.

Según el cálculo de Cruzat, Chile es responsable de una caída de 130 mil toneladas en esta temporada. En tanto, Nueva Zelandia tendría una producción de 230 mil toneladas, 70 mil toneladas menos que la temporada anterior.

Nueva Zelandia va en una constante caída. La razón principal es el ataque de la bacteria PSA, que ha sido especialmente dura con los kiwis amarillos. Como estos últimos logran un mayor precio que los verdes, los neocelandeses han optado por injertar variedades amarillas, especialmente la G3 y la H16A en plantas de kiwis verdes.

Se estima que de las 15.000 ha de kiwi verde que tenían los neocelandeses, en los últimos tres años se reinjertaron 3.000 ha. Si a eso se suma que la superficie frutícola de ese país no tiene espacio para crecer, el resultado es que la oferta de kiwis verdes se mantendrá a la baja.

En el caso de la oferta de kiwi verde chileno, antes de las heladas del año pasado, ya venía pisando el freno. Los malos precios de años anteriores y el temor ante la llegada de la PSA al sur de Linares, hicieron que algunos productores decidieran retirarse del rubro. El asesor Christian Abud estima que en las últimas temporadas se han perdido casi 500 hectáreas anuales de esa fruta.

Mejora oferta chilena

La menguante oferta nacional coincide con un aumento de la demanda por kiwi chileno. La suscripción de acuerdos sanitarios con China y Corea del Sur ayudó a descomprimir el mercado europeo, el principal destino para Chile.

Adicionalmente, la demanda de Estados Unidos ha mostrado ser más fuerte de lo proyectado inicialmente y los consumidores de América Latina están pagando precios cercanos a los de países desarrollados.

Para Antonio Walker, presidente de los fruticultores del Maule, eso sí, el gran punto a favor de Chile es el salto de calidad que se logró en los últimos cinco años. A través del Comité del Kiwi, la industria se autoimpuso requisitos mínimos de calidad para la fruta exportada en variables como materia seca, presión y uniformidad.

Lo que era una idea interesante, eso sí, obligó a un gran trabajo de campo para difundir técnicas de producción que permitieran lograr el salto en la calidad. El objetivo asumido era cerrar la brecha de precios con Nueva Zelandia, reconocido por entregar un producto de carácter consistente y de alto valor.

Según Walker, el mercado ya comenzó a percibir el cambio en la oferta chilena. Explica que los importadores están prefiriendo las cajas de kiwis que pasaron por los requisitos autoimpuestos por la industria chilena. La razón es clara: una mejor calidad asegura mayor rotación en las góndolas de los supermercados, lo que mejora las ventas de los importadores.

El próximo paso del Comité del Kiwi es masificar el pre madurado de la fruta para que llegue en óptimas condiciones al consumidor final, con lo que se aminora la dureza y acidez, tarea en que son claves las cadenas de retail.

“Esta es una posta en la que ya se ha trabajado a nivel de huertos para obtener la mejor fruta, y en la que en la parte final se debe madurar la fruta para que quede lista para el consumo. Estamos trabajando con los supermercados para mostrarles el beneficio de ese paso. De hecho, les mostramos que aumenta la satisfacción de las personas, que vuelven más seguido a comprar, mejorando las ventas de las tiendas”, afirma Carlos Cruzat. PSA, no dormirse en los laurelesLa llegada de la bacteria PSA (Pseudomonas syringae pv. actinidiae) a Chile encendió las alarmas entre los productores de kiwi. El patógeno provoca decaimiento de brotes, cargadores, brazos e, incluso de plantas completas. Actualmente el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y los privados trabajan en la contención de la enfermedad. 

A diferencia de otros productores importantes, como Nueva Zelandia e Italia, en Chile el kiwi se encuentra, hasta el momento, básicamente contenido en un área geográfica específica, de Linares al sur. Aunque no hay estudios concluyentes, las condiciones climáticas propias del sur facilitarían la propagación de la enfermedad.

“Afortunadamente, el avance de la PSA en Chile ha sido más lento que en los otros países. Paralelamente, hemos sido capaces de armar una normativa para enfrentarla, que abarca desde la importación de pólenes hasta el manejo de huertos y el funcionamiento de los viveros, además de establecer normas de manejo cuando se registran casos positivos”, explica Carlos Cruzat.

Eso no quita que los productores más nortinos no deban resguardarse ante la PSA.

“La Sexta Región debe ponerse las pilas. Hay algunos que están tranquilos porque todavía no ha llegado la enfermedad. Tenemos que lograr que el 100% de los productores tomen medidas de cuidado de sus huertos”, remata Cruzat.

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