3 de junio de 2014 13:45 PM
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Fuerte suba de los servicios requeridos de SENASA

Un fuerte incremento sufrieron en las últimas horas los montos arancelarios que por retribución percibe el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), organismo descentralizado en la órbita del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

El organismo percibe la retribución por la Tasa Sanitaria por Servicio de Inspección en distintos eslabones de la industria pesquera. Desde las fábricas de conserva de pescado, los buques y embarcaciones congeladoras que funcionan como industrias, harineras productoras de harina y aceites, salazón y fileteado en saladeros, hasta plantas industriales para filetear, congelar, enfriar y conservar pescados para terceros (fasoneras).

“Resulta procedente establecer los nuevos aranceles de los servicios prestados por el citado Servicio Nacional, en función del significativo incremento del costo de los insumos y demás recursos afectados para el suministro de los servicios pertinentes”, sostiene un párrafo de la Resolución 289 del organismo, fechada el pasado 16 de mayo, a la que tuvo acceso REVISTA PUERTO.

Los nuevos valores comenzaron a regir desde el 1 de junio y representan un aumento significativo en los servicios requeridos donde interviene el organismo. “No tienen ningún insumo, salvo una lapicera”, se quejó ayer el propietario de un frigorífico que corta para terceros.

El industrial pagaba el servicio por encima de los mil pesos y a partir de ahora, el mismo servicio, pasará a costar $1560. “El libro donde asientan las inspecciones lo compramos nosotros; les damos la ropa, el personal veterinario; hacemos todos los análisis: de agua, de hielo, de vuelcos…”, enumeraba indignado.

El artículo 4 de la mencionada Resolución sostiene que “el producido de los aranceles que se establecen por la presente resolución deberá ingresar a la Cuenta Recaudadora del SENASA habilitada a tal efecto por la Secretaria de Hacienda del Ministerio de Economía”.

“Este es el mejor ejemplo de cómo es el propio Estado el que genera inflación que luego otros miembros del mismo Estado, dicen que no existe”, subrayó un armador pesquero con un dejo de ironía. Al cierre de esta edición no terminaba de germinar la posibilidad de que, a través de las cámaras empresarias, armatoriales e industriales, elaborar un documento en conjunto cuestionando el momento “inoportuno” de la decisión del organismo. Mucha fe en lograr que se revierta la Resolución no tenían los autores de la iniciativa.

El servicio requerido establece distintos valores en las tasas, según el nivel de actividad. Con un buen criterio, quien más produce, más paga. Por ejemplo, un frigorífico donde se filetea, congela, enfría y conserva pescado, hasta 100 mil kilos anuales, paga una tasa de $780 por mes. Si procesa más de 20 millones de kilos por año, abona una tasa mensual de $14.640.

“Con ese sistema queda contemplado que quien tuvo un incremento en la actividad, pagará más. Pero acá el problema es que el aumento que comienza a regir no tiene nada que ver con la producción. Acá todos estamos produciendo menos porque la realidad de la industria es que hay poco nivel, hay poco pescado, pero igual te cobran más”, lamentó otro industrial consultado por este medio.

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