17 de noviembre de 2009 07:51 AM
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La virosis amenaza el trigo

En las últimas semanas se han recibido en la Unidad Integrada Balcarce (UIB) reiteradas consultas sobre síntomas de supuestas virosis en trigo. La mayoría de las muestras analizadas en el Laboratorio de Patología Vegetal de la UIB arrojaron resultado positivo a la presencia de Virus del mosaico estriado del trigo (Wheat steak mosaic virus, WSMV).

Algunas de las muestras también presentaron daños producidos por frío, al igual que otras muestras que resultaron negativas. Durante el presente ciclo se han presentado condiciones meteorológicas particulares, en especial durante el mes de septiembre: la alternancia de días con heladas y días con temperatura máxima superior a la máxima histórica (a veces combinada en un mismo día con temperatura mínima inferior a la mínima histórica; es decir, mayor amplitud térmica diaria que la histórica). Es posible que este fenómeno haya magnificado los síntomas de amarillamiento, dado que éstos se ven con mayor intensidad en el estrato de la planta que se encontraba desarrollándose en ese momento. Los síntomas son menos notorios en aquellos sectores de mayor fertilidad.

La presencia del Virus del mosaico estriado del trigo se viene repitiendo en nuestra región en los últimos años. Las plantas afectadas presentan síntomas de clorosis (amarillamiento) en las hojas en forma de estrías discontinuas y/o mosaico (Figura 1), con menor desarrollo de plantas (Figura 2), y puede llegar a producirse esterilidad de flores y aborto de granos. Cuando la infección es temprana, los daños se manifiestan en plantas pequeñas, con encrespamiento y enrollamiento de hojas jóvenes. El patrón de distribución de la enfermedad en el cultivo generalmente es en manchones, aunque se han observado casos donde la distribución es más uniforme.

El virus es transmitido por un micro ácaro (Aceria tosichella) de muy difícil visualización, que se perpetúa en plantas guachas o en gramíneas silvestres y cultivadas, estas especies actúan de “puentes verdes”. Tanto el virus como el ácaro persisten en el estado vegetativo de plantas de trigo u otras gramíneas, pero cuando éstas maduran y se secan ya no son buenos hospederos para ambos. El ácaro puede sobrevivir meses entre las hojas enrolladas de los macollos verdes de trigo u otras gramíneas. Sobrevive bien hasta dos semanas con humedad y bajas temperaturas y en zonas con escasos hospederos, pero no sobrevive en condiciones de baja humedad y temperaturas templadas.

Ante las consultas sobre qué hacer con los lotes en cuestión aconsejamos no tomar decisiones apresuradas. Se debe esperar al momento de espigazón y principio de formación de granos para poder cuantificar la incidencia real del virus y sus efectos sobre el cultivo evaluando esterilidad de flores y aborto de granos a través del recuento de espiguillas vacías.

En el caso que se compruebe la presencia del virus en los lotes y los mismos lleguen a cosecha, se recomienda:

– No repetir trigo en el lote (evitar trigo sobre trigo)

– Alternar los cultivos de trigo con rotaciones que no incluyan gramíneas (cebada, avena, maíz, sorgo);

– Mantener el lote libre de plantas “guachas” y gramíneas naturales y/o cultivadas

– No destinar la semilla producida a posteriores siembras ya que esta virosis, aunque en baja incidencia, se transmite por semilla.En las últimas semanas se han recibido en la Unidad Integrada Balcarce (UIB) reiteradas consultas sobre síntomas de supuestas virosis en trigo. La mayoría de las muestras analizadas en el Laboratorio de Patología Vegetal de la UIB arrojaron resultado positivo a la presencia de Virus del mosaico estriado del trigo (Wheat steak mosaic virus, WSMV).

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