2 de septiembre de 2014 23:33 PM
Imprimir

La supersoja se llama Tarwi (no se lo cuenten a los chinos)

El altramuz o chocho o lupino o tarwi (Lupinus mutabilis, según la Biología) es una leguminosa de alto contenido de proteínas, mayor que el de la soja.

El tema de esta nota es una leguminosa herbácea erecta de tallos robustos, algo leñosa, que alcanza una altura de 1,8 m a 2 m., y se cultiva principalmente entre los 2.000 y 3.800 metros de altura sobre el nivel del mar, en climas templados y fríos.

 

Su origen es en los Andes centrales (Perú, Bolivia y Ecuador), aunque su aprovechamiento comercial ha provocado una expansión de la zona geográfica del cultivo hacia todos los países andinos.

 

El tarwi o lupinus tiene un gran valor proteico, de muy poco reconocimiento y difusión. Además de ser un producto nutraceútico, el tarwi mejora la fertilidad del suelo y puede resistir climas extremos de sequías y heladas. 

 

Es una legumbre que crece en condiciones difíciles y mantiene su integridad contra insectos y plagas a causa de su naturaleza alcaloide que también puede ser utilizada para proteger otros cultivos. No solo es un cultivo resistente sino que también produce una legumbre que cuenta con más proteína que la soja (41%-51%) contra (33%-35%).

 

No sólo tiene grandes valores nutricionales sino que podría ser una solución popular al problema de desnutrición en muchas regiones habitualmente tan inhóspitas como pobres.

 

El tarwi provoca muchas preparaciones en la gastronomía andina, especialmente como sancochado (método culinario de preparación de alimentos consistente en su cocción en agua hirviendo, favoreciendo su conservación) y cremas.

 

En la época preincaica y en la de los Incas, era parte importante de la dieta casi vegetariana del Imperio (casi porque también se consumía con carne y pescados secos en pequeñas cantidades). 

 

Se han encontrado semillas de tarwi en tumbas de la cultura Nazca y representaciones en la cerámica Tiahuanaco.

 

Desde entonces se emplea contra dolores reumáticos, artritis, gota, hinchazones, neuralgias, dolores de riñón e hígado (cataplasma con el cocimiento tibio de las semillas o con las semillas molidas).

 

De acuerdo a los conocimientos de los agricultores que cultivan el tarwi en la cultura Aymara, esta legumbre también controla la diabetes.

 

La versión fue reforzada por un estudio científico conducido por la Universidad San Francisco, en Ecuador. Durante un estudio clínico de fase II, llevado a cabo para destinar el efecto de tarwi crudo sobre los niveles de glucosa e insulina en la sangre de sujetos normales y con disglicemia, demostraron que el consumo por sujetos sanos, jóvenes de peso normal, alteraba mínimamente los niveles sanguíneos de glucosa o insulina.

 

También se determinó que la ingesta de dosis similares por individuos con disglicemia (glucosa en ayunas > 100 mg/dL) disminuyó significativamente los niveles de glucosa. Mientras que los efectos de tarwi fueron más evidentes en aquellas personas con los niveles basales de glucosa más altos.

 

Se observó también una disminución estadísticamente significativa en los niveles de insulina sanguínea luego de 60 minutos en el grupo de voluntarios que lo consumió. Estos datos demostrarían que el consumo de tarwi o chocho podría ser una alternativa factible y de bajo costo para el tratamiento de enfermedades crónicas con hiperglicemia.

 

Es importante saber que se han reportado reacciones alérgicas a su consumo, por lo tanto quien es alérgico debe evitar consumirlo. Y para quien no lo es y quiere intentar curarse o calmar los síntomas de la diabetes consumiendo tarwi crudo o harina de tarwi puro es muy importante tener en cuenta que nunca debe pasarse de 30 gramos de consumo por día ya que su consumo en exceso puede resultar contraproducente.

 

 

3 tratamientos y un par de consejos

 

1. Diabetes. Se hace hervir harina de tarwi crudo sin desamargar hasta formar una masa media aguada. Se cocina con una adecuada proporción de agua. De esta pasta, se toma con la punta de la cuchara una pequeña porción, en ayunas durante un mes. Su propiedad es hacer desaparecer los síntomas propios del diabético, luego que haya sido declarado por el diagnóstico médico.

 

2. Riñones. Para aliviar el cansancio fatigas permanentes en la planta de los pies, dolores y calambres a nivel de la cintura, propios de las personas con problemas renales, se recomienda el uso del agua resultante del remojo del tarwi, a la que se le agrega sal de cocina calentada en tostadora. Posteriormente, se remoja una tela color negra en el líquido aun tibio y se coloca en la parte adolorida. Se debe repetir el proceso hasta quedar bien restablecido.

 

3. Resaca. Para aliviar los estragos de haber bebido demás se recomienda el consumo directo de los granos de tarwi desamargados. La mejoría es casi inmediata.

 

En Yunguyo (Titicaca, del lado de Perú) se ha hecho costumbre que en cada celebración de Todos los Santos, registrada durante los primeros días del mes de noviembre de cada año, la población prepare la ensalada de tarwi.

 

Esta tiene los siguientes ingredientes: tarwi, cebolla, tomate y se mezcla con una conserva de pescado. A ese plato, que la mayoría consume en esa fecha, va acompañada con un pan, aseguran los pobladores de esa zona.

 

Pero para quitarle el sabor amargo, la gente cocina el tarwi en altas temperaturas varias horas para luego depositarlo en un pozo de agua, previamente los colocan dentro de un saco de polietileno y después es colocado en una parte del río o el lago Titicaca.

 

Ese proceso dura alrededor de 3 días, luego el tarwi está listo para ser consumido sostiene Wilfredo Siguairo Mamani, quien es jefe zonal de Agrorural de las provincias de Chucuito y Yunguyo.

 

El tarwi -que tiene flores azules, moradas y blancas-, siempre está presente en las ofrendas a la Pachamama o madre tierra, en las challas, y eventos que son considerados importantes por la población aymará.

 

Su flor también es usada para la elaboración de alfombras florales que se elaboran para las celebraciones religiosas y, desde antaño, solo pisan este arreglo las principales personalidades de esa provincia: o el gobernador o el párroco o el alcalde

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *