2 de septiembre de 2014 15:49 PM
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Ovejas y cabras: pequeños rumiantes útiles para prevenir incendios forestales

El empleo del pastoreo de estas especies en sistemas silvopastoriles es recomendado en Europa y en Estados Unidos, por que controlan la vegetación de cobertura en áreas boscosas.

En los últimos años, debido a circunstancias del mercado y a la deficiente utilización de herramientas a manos del productor agropecuario, las posibilidades de la ganadería de pequeños rumiantes en nuestro país tuvieron un retroceso; además de los productos alimentarios que de ella se obtienen, ya que su labor está infravalorada.

En la actualidad, en Europa, principalmente en España, la utilización del ganado ovino y caprino es aprovechada para desarrollar medidas antiincendios. Un ejemplo de ello es lo que sucede en una región denominada Monte de Bobadilla, ubicada en el municipio homónimo, donde los pastores, que recorren el terreno con sus ovejas y/o cabras en sectores arbolados, hacen el aprovechamiento del forraje que crece bajo las copas.

En un artículo de Argentina Investiga, el portal de divulgación de investigaciones universitarias, se informa que existen ejemplos de pastoreos de cinco meses (primavera-verano) en zonas boscosas, donde las ovejas dejaron los pastos casi al ras del suelo y, cuando el terreno empieza a secarse, momento en el que el peligro de incendios es más elevado, se ve atenuado por la acción llevada a cabo con los ovinos.

Con un pasto de baja altura es más fácil prevenir un incendio de grandes magnitudes. De esta manera se intenta controlar la propagación vertical, que es lo más peligroso, y la horizontal, que es la más difícil de combatir. El retraso hace que el fuego se quede en una tentativa, sin llegar a la categoría de incendio. Asimismo, las deyecciones del ganado ayudan a la reforestación y sirven como abono. Ingieren semillas y defecan en otro lugar, donde podrá crecer vegetación.

Desde el Instituto Madrileño de Investigación, Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) se fomentan desde hace tiempo estos usos tradicionales para la conservación de la biodiversidad y el paisaje. Éste ha observado que donde no se pastorea se producen cambios en el ecosistema y se ve amenazada la biodiversidad de la zona. Además de evitar o disminuir el riesgo de incendios, esta práctica supone un aprovechamiento sostenible de los recursos.

Debido a su inusual preferencia por las hojas y ramitas terminales de las plantas leñosas, los caprinos han sido utilizados como una alternativa a los herbicidas y al corte mecánico en contra de malezas herbáceas invasivas y de especies arbustivas. Esto es debido a que las plantas a controlar son palatables para ellos.

La propensión de los caprinos a pararse sobre sus patas traseras les permite ramonear hasta una altura de dos metros en áreas donde se encuentran árboles y enredaderas colgantes. El control exitoso de malezas y matorrales depende, entre otros factores, de que los caprinos simplemente consuman la planta. No existe evidencia de que los caprinos sean ambientalmente más riesgosos que otros rumiantes.

Sin embargo, la carencia de un programa de manejo adecuado puede provocar la destrucción de toda la cobertura vegetal debido a que los caprinos no seleccionan sólo la vegetación indeseable, lo que hace necesario su manejo con un pastor. A diferencia de vacunos y ovinos, los caprinos pueden destruir árboles pequeños y vástagos al consumir la corteza, y no se detienen ante la vegetación espinosa. Es necesario llevar a cabo investigaciones por medio de las cuales se establezca el número de caprinos que permitiría alcanzar el balance entre el ganado en pastoreo y la comunidad vegetal. Las especies leñosas proveerían de una fuente continua de material palatable y nutritivo, el cual podría ser controlado para minimizar la pérdida de especies forrajeras.

Cada año, los incendios forestales queman amplios territorios europeos causando no sólo la pérdida de vidas humanas, sino la devastación incuantificable del medio ambiente. Países como España, Portugal, Italia, Francia y Grecia, son los miembros de la Comunidad Económica Europea más afectados debido a su posición geográfica y condiciones climatológicas. En los últimos años, Portugal y España fueron los más castigados por la devastación contribuyendo con el 88% de los incendios forestales, con 85% de las 589.559 hectáreas de superficie afectadas. En San Francisco, California, tienen más de 40 años de experiencia en la utilización del pastoreo como una herramienta de control de material potencialmente combustible. En España, evaluaron el comportamiento productivo en términos de variaciones de peso y condición corporal de ovejas y de cabras de raza, mantenidas a pastoreo en matorrales, desarrollados luego de la quema superficial, utilizando una carga animal cercana a las 10 cabezas/ha, casi el doble de carga que se utiliza en la pradera pampeana.

La reducción en la altura de la vegetación herbácea afecta de manera más significativa a los caprinos. En muchas regiones existen grandes extensiones de producción de madera que contienen cantidades significativas de vegetación para ramoneo y de cobertura, que podría sustentar grandes números no sólo de caprinos, sino también de ovinos, mientras se reduce el riesgo de incendios forestales.

Sin embargo, se realizó poca investigación para catalogar y examinar la calidad de estos recursos, para determinar su productividad potencial en términos de producto animal, y para cuantificar los efectos del ramoneo por los caprinos en el ciclo de nutrientes, en la productividad de madera y en la diversidad de plantas y vida silvestre.

Los caprinos tienen la habilidad distintiva de consumir recursos forrajeros que no pueden ser utilizados en forma efectiva por otras especies de ganado. Debido a su versatilidad, los caprinos se orientan instintivamente hacia un pastoreo de conservación, mejor que cualquier otra especie de animales domésticos, cuando son utilizados de manera sustentable.

El manejo de las majadas ovinas y caprinas se convierte en una herramienta de importancia en la sustentabilidad del ecosistema ya que puede provocar cambios en la estructura del componente vegetal, en su composición botánica, en la diversidad de especies presentes y, fundamentalmente, en la posibilidad de diversificar una producción forestal a una mixta, en un manejo silvopastoril con la posibilidad no sólo de disminuir el riesgo de incendios, sino también de obtener un ingreso diferencial al productor agropecuario.

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