5 de septiembre de 2014 01:47 AM
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¿Argentina tiene una oportunidad histórica de exportar a Rusia

Se abre una oportunidad única tras el reciente boicot comercial que el gobierno de Vladimir Putin impuso a la Unión Europea y a Estados Unidos, afirman empresarios y analistas.

Argentina tiene la oportunidad histórica de incrementar sus ventas de alimentos al gran mercado ruso tras el reciente boicot comercial que el gobierno de Vladimir Putin impuso a la Unión Europea y a Estados Unidos, afirman empresarios y analistas. Pero esa puerta podría cerrarse a causa de las restricciones a las exportaciones y otros problemas de la economía local.

La Compañía Exportadora de la Costa (COEXCO), comercializadora de frutas frescas, es una de las empresas que podría beneficiarse del portazo que Putin dio a principios de agosto a sus antiguos proveedores de Occidente en el marco de los resquemores de ambas partes por el conflicto en Ucrania.

“Han aparecido muchos potenciales clientes rusos consultando sobre nuestros productos”, dijo a The Associated Press Juan Cruz, director comercial de esta empresa que superó la debacle económica de 2001 tras afianzar su perfil exportador. Hoy Rusia es su principal cliente: supermercados e importadores de casi todas las regiones rusas se abastecen con la compañía situada en la pequeña localidad de San Pedro, unos 160 kilómetros al noreste de Buenos Aires.

Actualmente la planta de COEXCO está abocada al empaque de mandarinas. De las distintas variedades de esta fruta, exporta anualmente unas 400.000 cajas con una capacidad de 10,5 kilos cada una. Otros de sus productos son uvas, peras, naranjas, manzanas y limones que vende a Rusia y países de América, Europa y Asia.

Horacio Frangi, gerente de producción, se mostró confiado en que en la feria de alimentos de Moscú que comenzará el 15 de septiembre surgirán nuevos clientes debido a la necesidad rusa de abastecerse en otros mercados. “Vamos con buenas expectativas….Ojalá podamos trabajar un poco más de fruta con Rusia”, sostuvo. Un centenar de empresas del país estarán presentes en la muestra.

Frangi dijo que COEXCO está preparada para absorber “mayor cantidad de ventas”. Según indicó, sus mayores competidores están en Sudáfrica y Australia. Ese último país junto con Canadá y Noruega también sufren el boicot ruso.

El ministro argentino de Agricultura, Carlos Casamiquela, señaló a la prensa que de 9.800 millones de dólares que Rusia ha dejado de comprar a sus antiguos clientes Argentina podría llevar como “oferta exportable… entre 1.800 y 2.000 millones”.

Agregó que “Argentina tiene una buena oferta en muchos de los rubros en que Estados Unidos y la Unión Europea han dejado de proveer”. Los productos más vendibles son frutas, lácteos, legumbres, carne, pollo, vinos y pescado. El país sudamericano es el mayor exportador de limones y peras del mundo.

Los analistas también se han mostrado entusiasmados con esta ocasión comercial única, pero al mismo tiempo preocupados por las trabas existentes en el comercio internacional.

Matías García Tuñón, coordinador de la Cámara de Comercio e Industria Argentino Rusa, afirmó a AP que en los últimos días se produjo “una gran demanda por parte de empresas de distintas partes de Rusia que nos canalizan a la cámara los pedidos”. Según García Tuñón, los productos con los que Argentina está “mejor posicionada son frutas y carnes”.

 

Pero hay algunos problemas que ennegrecen el panorama. “Lamentablemente tenemos una inflación (de 40% anual según consultoras privadas), hay incertidumbre en relación a las inversiones e inestabilidad en las pequeñas empresas”, que podrían empeorar tras el reciente default en el que las calificadoras de riesgo situaron a Argentina, indicó el coordinador de la cámara. A ello se suman las recientes restricciones temporales a la exportación de carne y leche que aplicó el gobierno para que los precios del mercado interno no se disparen.

El Ejecutivo dijo al respecto que se “conformó un esquema de ventas al exterior para que los excedentes que no se consuman en el mercado local puedan exportarse sin que se afecte al abastecimiento interno”. Agregó que en ese marco se “realiza un monitoreo permanente sobre los precios y las necesidades del mercado local para defender a los consumidores argentinos”.

Mauricio Claverí, de la consultora económica Abeceb.com, señaló a su vez a AP que Brasil, Perú, Chile y Uruguay van a competir con Argentina para atraer a los clientes rusos y puso en duda que el país sea un proveedor confiable “en el mediano plazo”.

“En el caso de la carne no hay mucha capacidad para aumentar el saldo exportable; en el caso de los lácteos es distinto… podría haber una mayor capacidad de abastecimiento pero hay que ver cómo eso comulga con la necesidad de mantener los precios bajos y que se autoricen o no las exportaciones”, dijo el economista.

Indicó que “los desequilibrios (en el comercio) están presentes más que nunca” y que Argentina no tendría “la capacidad de sacar el mismo rédito” que otros países latinoamericanos más estables y con menor intervencionismo estatal.

La balanza comercial con Rusia es deficitaria para Argentina en unos 500 millones de dólares.

“En los últimos años han caído las exportaciones de alimentos y esto ha sido…. por un problema de la producción, de regulación interna de los mercados, en la que se ha tomado la exportación como una herramienta para evitar la escalada de precios. Eso llevó a un estancamiento de la producción en muchos rubros que son importantes para Rusia”, explicó Claverí.

El economista también pronosticó que habrá “presiones” de Europa y Estados Unidos sobre los países latinoamericanos para tratar de que “acompañen la política occidental frente a Rusia”.

Señaló al respecto que varios países ya han contemplado esta posibilidad y que Chile dio a entender que sus negocios con Rusia no implicarían “ningún cambio” en su tradicional alianza con los países occidentales. Fuente: AP

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