8 de septiembre de 2014 01:45 AM
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Tres jóvenes empresarios colombianos que creen en la inversión en el campo

Creadores de Expo Agrofuturo hablan de sus experiencias en el sector agropecuario.

No superan los 33 años de edad y gestaron, este fin de semana, más de 30 millones de dólares en inversiones, principalmente para el agro colombiano.

Hablan con solvencia y sabiduría sobre el campo. Solicitan, con propiedad y argumentos, políticas al Gobierno y promueven un modelo de inversión en el sector cimentado en la administración de patrimonios autónomos y fondos privados de inversión.

 

 

Camilo Pérez, Juan Sebastián Correa y Ricardo Jaramillo son conocidos en el gremio empresarial como los ‘tres mosqueteros’ del agro. Y aunque se han ganado un espacio importante como legitimadores de esa industria, no se sienten héroes.

Se conocieron en el colegio San Ignacio de Medellín, y si bien emprendieron su formación universitaria en diferentes instituciones, siempre estuvieron en contacto y le dieron forma a su idea de negocios.

 

 

El empresario Roberto Hoyos, vinculado con el sector bananero en Urabá, acompañó el sueño de los jóvenes empresarios hace ocho años.

Hoyos considera que la persistencia, la energía y las ganas de seguir adelante fueron fundamentales en los resultados que están obteniendo.

“La gente decía: estos muchachos están como locos, pero hay que buscar ayudarles aunque sea un poquito”, recuerda Hoyos.

Hoy, ‘los mosqueteros’ administran 25.000 millones de pesos en negocios y proyectos agropecuarios. Su empresa, Agrofuturo, ya tiene en marcha campos de reforestación y cultivos de papaya, piña y cacao, en regiones como Urabá, Suroeste y próximamente en la costa Caribe.

Esos recursos han sido depositados por más de 60 inversionistas que, por ahora, son nacionales.

 

La meta que se trazaron, a largo plazo, es la de administrar alrededor de 150.000 millones de pesos para el agro y promover la inversión de otros sectores.

Los creadores de este modelo, que denominan del ‘nuevo agro’, admiten que hay riesgo en la inversión y explican que el portafolio de inversiones que ofrecen solo es apto para patrimonios superiores a los 300 millones de pesos, y va dirigido a inversionistas calificados.

La octava versión de Expo Agrofuturo, que concluyó este sábado en Medellín, fue el más reciente examen que tuvieron Pérez, Correa y Jaramillo. No fueron inferiores a las metas trazadas: 200 millones en expectativas de negocios y 15.000 asistentes

 

 

Nos gusta el campo que genera riqueza, dinamismo’

Cuando Ricardo Jaramillo se comenzó a interesar por el negocio del agro, lo primero que hizo fue identificar las necesidades que el sector tenía en Colombia.

 

Descubrió que en el país había muchas hectáreas de tierras, con gente queriendo invertir pero sin conocimiento y tecnología.

 

En 2005, recién salido de Eafit, estudió el tema y concluyó que la situación del agro en el territorio nacional sigue siendo precaria.

“En el mundo el campo tenía grandes perspectivas y sentíamos pasión. Pensamos en negocio y dijimos que no era el campo tradicional –el de caballos y vacas– el que nos gustaba. Era el que genera riqueza, dinamismo en el que se pueden hacer negocios”, dijo Jaramillo.

Con Expo Agrofuturo, Jaramillo y sus dos socios, dicen haber creado una plataforma en la que convergen los dueños de tierra, quienes prestan dinero para invertir y el que venda tecnología, así como los que ayuden a producir.

“Queremos desarrollar un modelo industrial donde confluyan todos. Que juegue el pequeño, mediano y gran empresario”, concluyó Jaramillo.

 

 

De la bolsa de valores al agro

Camilo Pérez se enamoró del agro por “una cuestión familiar”. Fue el último de los tres en entrar al negocio y lo hizo luego de tomar una trascendental decisión para su vida: dejar su trabajo en una firma comisionista de la ciudad.

Estudió en la Escuela de Ingeniería y empezó en Agrofuturo como el gestor de un fondo de capital privado. Su labor era solo de medio tiempo. En 2010 se vinculó por tiempo completo y lideró el lanzamiento del producto de patrimonios autónomos que acercó a la firma al campo colombiano.

“La tesis de inversión está basada en crecimiento poblacional, disminución de hectáreas arables por degradación de suelos e incremento de áreas urbanas y disminución de la productividad agrícola por factores como cambio climático”, dice Pérez.

Para este empresario de 33 años, esos factores demuestran que a futuro los alimentos enfrentarán una coyuntura compleja que puede convertirse en una oportunidad compleja y puede convertirse en una oportunidad para los productores.

Admite que la experiencia de Colombia en el sector agropecuario no ha sido buena y que ha faltado desarrollo.
“Aquellos que han tenido la posibilidad desarrollar el agro no lo han hecho”, concluye.

VÍCTOR ANDRÉS ÁLVAREZ C.
MEDELLÍN

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