8 de septiembre de 2014 00:26 AM
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Detectan especies invasoras que ingresan por los puertos patagónicos

CompartiremailFacebookTwitter “La mayoría de los organismos que fuimos encontrando ya estaban reportados en Argentina, excepto una especie de ascidia que en otras partes del mundo ha sido descripta como una invasora muy agresiva. Las ascidias son organismos vulgarmente conocidos como papas de mar, y algunas de ellas pueden volverse verdaderas pestes en los ambientes marinos”, explica […]

 “La mayoría de los organismos que fuimos encontrando ya estaban reportados en Argentina, excepto una especie de ascidia que en otras partes del mundo ha sido descripta como una invasora muy agresiva. Las ascidias son organismos vulgarmente conocidos como papas de mar, y algunas de ellas pueden volverse verdaderas pestes en los ambientes marinos”, explica Evangelina Schwindt, investigadora adjunta del CONICET en el Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET), y quien se dedica desde hace más de diez años a la detección de especies exóticas marinas.

 

Principal puerta de entrada

Según la científica es difícil determinar o predecir cuan vulnerable es un puerto porque se deben considerar muchas variables como por ejemplo la densidad de tráfico comercial, las condiciones medioambientales de cada región donante y receptora de organismos y el lugar de procedencia de la embarcación que arriba.

Los puertos son el principal punto de entrada de las especies marinas exóticas. “Si bien hay muchos vectores y mecanismos de ingreso, los barcos son los responsables de la mayoría de esas introducciones”, asegura la investigadora.

El agua de lastre que utilizan las embarcaciones, para garantizar su estabilidad, es uno de sus principales transportes. Los buques recogen agua en su lugar de partida y en ella viajan desde organismos unicelulares, larvas, algas y hasta peces grandes. Algunos buques arrojan su lastre al llegar a destino y entonces esos organismos son liberados y pueden ingresar e invadir los ambientes de la región.

 

Agua de lastre

“Todos los buques deberían recambiar toda su agua de lastre en altamar ya que, en general, por razones fisiológicas las especies que habitan en mar abierto no sobreviven tras ser liberados en aguas costeras”, explica Schwindt.

Para llevar adelante la investigación se eligieron dos metodologías de trabajo. En una primera instancia se recolectaron especies incrustadas en los pilotes de los puertos patagónicos y, en una segunda etapa, se estudió la abundancia y biodiversidad de los organismos que crecían sobre placas experimentales, fabricadas de material inerte, que se conservaron durante dos años.

Según la investigadora: “Estas dos metodologías complementarias nos permitieron saber no sólo cuales son las especies invasoras, sino también qué grupo taxonómico es dominante y cuál es la abundancia de cada uno de ellos.

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