11 de septiembre de 2014 16:51 PM
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El perdón no cura las heridas

CompartiremailFacebookTwitterUn nuevo revés judicial sufrió ayer el multifacético empresario pesquero Omar “Cura” Segundo que había planteado “pedir disculpas” a cambio de no ir a juicio en la causa por amenazas agravadas contra el juez Marcelo Orlando. La estrategia de la defensa se desmoronó al rechazar la jueza interviniente el requerimiento, indicando que esa cuestión la […]

Un nuevo revés judicial sufrió ayer el multifacético empresario pesquero Omar “Cura” Segundo que había planteado “pedir disculpas” a cambio de no ir a juicio en la causa por amenazas agravadas contra el juez Marcelo Orlando. La estrategia de la defensa se desmoronó al rechazar la jueza interviniente el requerimiento, indicando que esa cuestión la resolverá en la audiencia que se resuelva la elevación a juicio del expediente.
Segundo pretendía evitar el enjuiciamiento, principalmente, porque tiene varios procesos abiertos, entre ellos, el de narcotráfico, y ante hipótesis condenatorias se le podrían sumar las penas.
“Serían pedidos de disculpa, tanto al doctor Orlando como a los empleados de mesa de entradas; así como dar las explicaciones del caso, que era una situación de ira y nerviosismo”, afirmó el penalista Fabián Gabalachis.

“Las daría personalmente en caso de ser viable ante las personas que han sido víctimas y se han sentido intimidadas o molestas por la conducta de mi asistido”, agregó el defensor del imputado.

 
Un imposible

Por su parte, el Ministerio Público Fiscal se opuso al requerimiento de la defensa del “Cura” Segundo. “El mínimo de pena del delito que se puede conciliar es de 3 años, y en este caso está acusado por un delito que tiene un mínimo de 5 años de prisión”, describió el funcionario de fiscalía Alex Williams.

“En segundo término, sostenemos que las amenazas produjeron efectos en el sistema legal, toda vez que el juez natural de la causa, Marcelo Orlando, se apartó de la causa debido a las amenazas. El tercer orden es que la conciliación no se puede efectuar en delitos con violencia o intimidación”, concluyeron desde el Ministerio Público Fiscal. “Loable es su posición, pero en este caso implica un imposible”, argumentó Williams.

La acusación fiscal le endilga a Segundo el delito de amenazas agravadas, que prevé una pena de 5 a 10 años de prisión, por lo cual no es excarcelable. El defensor se opone a dicha calificación: “Es un atentado a la autoridad, que tiene una pena máxima de un año de prisión”, dijo Gabalachis.

 
Dama de hierro

La jueza Marcela Pérez Bogado, la misma que hace dos semanas ordenó la captura del comité de intervención de Alpesca y declaró la rebeldía de la ministra de Desarrollo Territorial, Gabriela Dufour, y además interviene en este expediente, no accedió al pedido de la defensa de Omar Segundo y señaló que resolverá en la audiencia preliminar al juicio oral y público.

“Toda vez que (los planteos) están íntimamente relacionados a la calificación jurídica, se resolverá en la audiencia preliminar al juicio”, indicó Pérez Bogado. “La audiencia será prontamente, una vez que se realice dicha audiencia resolveré las dos cuestiones”, concluyó la jueza penal madrynense.

 
Tiro por la culata

La estrategia de evitar el enjuiciamiento por el desliz de Segundo, que ahora asegura estar arrepentido y dispuesto a pedir perdón, no prosperó en esta instancia. El “Cura” está acusado de amenazas agravadas contra el juez Marcelo Orlando y, según la acusación que presentaron los fiscales para elevar la causa a juicio oral y público, el empresario manifestó en Tribunales que le iba a “pegar un tiro” si el juez no lo autorizaba a salir de Puerto Madryn.

Como no se reunían los requisitos para justificar tal autorización, el juez Marcelo Orlando no hizo lugar a lo solicitado. Minutos después, Segundo se presentó en Tribunales y, ante personal de mesa de entradas de la Oficina Judicial, manifestó “en forma prepotente y exigente” que lo autoricen a viajar, aduciendo razones de salud de su hermano.

“Si a mi hermano le cortan la pata, le voy a pegar un tiro al juez” y “si no me autoriza voy a venir con toda mi familia a hacer quilombo”, habría dicho Segundo ante los testigos, retirándose luego del edificio. Esto motivó que Orlando se aparte de la causa que investiga una presunta “estafa” en la venta de Alpesca y que haga la denuncia penal.

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