12 de septiembre de 2014 01:12 AM
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En Uruguay los asesores analizan desafíos del agro que próximo gobierno deberá atender

CompartiremailFacebookTwitter“Estamos viviendo un momento de coyuntura que podríamos definir como un momento bisagra. Venimos de un proceso muy largo de altos precios de los commodities, hoy esas señales parecen detenerse, hacia delante tenemos un panorama de precios de soja que han bajado en forma muy importante, y los precios ganaderos, si bien permanecen con buenas […]

“Estamos viviendo un momento de coyuntura que podríamos definir como un momento bisagra. Venimos de un proceso muy largo de altos precios de los commodities, hoy esas señales parecen detenerse, hacia delante tenemos un panorama de precios de soja que han bajado en forma muy importante, y los precios ganaderos, si bien permanecen con buenas perspectivas, también se han reducido. Por lo tanto entendemos que estamos en una coyuntura bastante particular de las empresas”, de esa forma comenzó exponiendo el Ing. Agr. Ignacio Buffa  en el debate desarrollado el miércoles 10 en la Tertulia Agropecuaria de radio El Espectador.

Bajo la conducción de Emiliano Cotelo y Rosanna Dellazoppa, el miércoles tuvo lugar en el programa En Perspectiva (radio El Espectador) el debate sobre temas agropecuarios con la participación de destacados y reconocidos especialistas en temas que hacen al agro, cada uno de ellos hizo sus exposiciones en representación de cada uno de los partidos políticos con representación parlamentaria.

En representación del Frente Amplio (FA) participó el senador Rodolfo Nin Novoa, quien además es productor agropecuario en Cerro Largo. Fue presidente de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo y consejero de la Federación Rural del Uruguay.

Por el Partido Nacional (PN) Ignacio Buffa, ingeniero agrónomo, coordinador agrícolo-ganadero de la Federación Uruguaya de Grupos Crea y docente de la Universidad Ort.

Representando al Partido Colorado (PC) Fernando Mattos, ingeniero agrónomo, presidente de la Asociación Rural del Uruguay en el período 2004-2006, cabañero en Cerro Largo y Tacuarembó.

Finalmente, por el Partido Independiente (PI) Joaquín Secco, ingeniero agrónomo, Master of Science en Desarrollo Económico por la Universidad de Reading, Inglaterra, con estudios de posgrado en Economía en Bélgica y productor en Durazno.

LOS TEMAS.

Los temas abordados en el intercambio fueron, la caída de los precios y las dificultades que eso implica en una nueva realidad; las prioridades de la política agropecuaria para cada uno de los partidos participantes del debate; política tributaria y trabajo en el medio rural, ley de ocho horas y trabajo juvenil.

 

 

LOS PRECIOS EN CAIDA.

Ante la pregunta sobre ¿cómo es el escenario del agro uruguayo?, y ¿dónde están sus fortalezas y los desafíos, las dificultades?, Buffa dijo que vivimos un “momento bisagra” en donde los precios juegan un papel de preponderancia, y dibujó un futuro cercano con dificultades. 

“Venimos de un proceso muy largo de altos precios de los commodities, hoy esas señales parecen detenerse, hacia delante tenemos un panorama de precios de soja que han bajado en forma muy importante, y los precios ganaderos, si bien permanecen con buenas perspectivas, también se han reducido. Por lo tanto entendemos que estamos en una coyuntura bastante particular de las empresas”, describió.

“Las empresas venían creciendo en su resultado económico hasta este momento, pero todo indica, por los análisis que el Plan Agropecuario está realizando y los propios análisis que una institución como Fucrea realiza desde hace más de 30 años, que esos resultados van a caer después de bastante tiempo”, advirtió.

“Eso configura un escenario ante el cual hay que detenerse a pensar y a meditar cuáles son las limitantes de fondo del agro nacional. Durante muchísimo tiempo el agro pasó por problemas estructurales muy fuertes, por factores externos e internos, pero de un tiempo a esta parte esos problemas se fueron resolviendo y creo que seguimos viendo al agro como parte del problema y no lo estamos concibiendo como una parte de la solución del Uruguay posible”, razonó el asesor del Partido Nacional que remarcó: estamos viviendo un “momento de cautela, momento de sentarse y volver a pensar las empresas”.

El senador frenteamplista Rodolfo Nin Novoa respondió poniéndose del mismo lado que Buffa: “Como diría un relator deportivo” dijo refiriéndose a Rodrigo Romano de VTV, “en materia de precios y de certidumbres estamos con una tarjeta amarilla con algunas pecas rojas. Los precios se han modificado y tienen una tendencia a la baja, hay mucha incertidumbre. Sobre todo con los precios agrícolas y por la gran cantidad de tierra arrendada, que es en la que se hace agricultura. Hay contratos vigentes, y con estos precios de la soja los rendimientos de equilibrio van a andar muy altos, va a haber que sacar cerca de 3.000 kilos para pagar renta y costo de implantación, y cosecha y flete”, explicó.

Abundo indicando que “estamos precisando cada vez más kilos de ternero para comprar una tonelada de fertilizante, cada vez más kilos de ternero para hacer una hectárea de verdeo, una hectárea de pradera. Me parece que esto es un llamado de atención a los productores rurales. Y sobre todo a la gente de las ciudades, que tiene a veces una visión distorsionada de la realidad del agro, cree que en el agro el dinero se hace muy fácilmente. Los que vivimos mucho tiempo en el campo y sabemos los sacrificios y las penurias que se pasan tenemos la obligación de mostrar una realidad adecuada a la que se está viviendo”, señaló el senador y ex vicepresidente.

“Si bien es cierto que puede haber habido mucha acumulación de capital, también es cierto que los terneros valen 140 dólares menos que en la zafra pasada. Y esto solo puede enfrentarse con productividad, con mayor cantidad de terneros por vaca”, dijo Nin Nova.

Fernando Mattos dijo a su turno que no es tan pesimista como parecen serlo Buffa y Nin Nova y sustentó su apreciación en “la demanda” de alimento que produce Uruguay.

“Me parece que en el fondo los temas de demanda no son tan coyunturales y sí estructurales. Me parece que tenemos un reacomodamiento de precios que hace que tengamos que ser todos en nuestras empresas muy cautelosos en función de que estamos produciendo a costos muy elevados. Parte por una inflación de la propia actividad que ha generado que algún sector como el agrícola ha empujado mucho hacia arriba los precios de algunos insumos y de algunos servicios”,

Definió como “auspicioso” para Uruguay  “la demanda de productos alimenticios y el futuro es muy auspicioso para un país como el Uruguay”.

“Hay una migración de millones hacia las ciudades que toman hábitos de consumo más occidentales y evidentemente ese volumen de gente requiere de alimentos y va a haber una demanda sostenida hacia delante. Tenemos que ser muy cautelosos respecto de los precios, seguramente los precios de los próximos 10 años no serán tan buenos como los de los últimos 10 que hemos vivido”, comentó.

Consideró que el “crecimiento de la actividad agropecuaria, ha sido un crecimiento desigual. Es muy diferente la curva de crecimiento de la agricultura y de la forestación, hablando del Uruguay, que la de la ganadería”.

“La ganadería ha tenido una curva de crecimiento mucho más leve, hemos estado mucho más estabilizados en nuestros índices de productividad, y –un gran factor para  hacer ese análisis– hemos cedido mucho terreno, mucha tierra ha pasado de la ganadería a la agricultura y la forestación, teniendo el mayor stock bovino de la historia. Tenemos una carga muy importante, pero no hemos mejorado en productividad, que creo que es donde está el gran secreto para atenuar los factores de competitividad que están afectando a nuestras empresas”.

Por último Joaquin Secco del Partido Independiente dijo coincidir con las apreciaciones “en general, porque no hay discrepancias” en lo que han dicho los expositores que lo antecedieron.

A pesar de ello señaló que “en la producción agropecuaria mundial hay una fuerte volatilidad habitual por el hecho de que los cultivos, la ganadería, la lechería se hacen a cielo abierto. Entonces las variaciones en la oferta provocan, frente a una demanda rígida, variaciones en los precios más que proporcionales. Es lo que está pasando ahora con el maíz a 130 dólares, el trigo a menos de 200 y la soja a 350. Y venimos de cotizaciones que eran prácticamente el doble de las actuales hace un año, un año y medio”.

Pero la situación no es nueva porque, “estamos sometidos a este tipo de ciclos. Lo que nos falta es la capacidad de las políticas macroeconómicas para flexibilizar al máximo las coyunturas, de manera de ser más fáciles de sobrellevar”.

Secco se explicó: “Que venimos de unos cuantos años en los que la prosperidad del agro significó la prosperidad de las ciudades, también de los salarios, también del gasto público. El gasto público creció más que el producto, los salarios crecieron más que la productividad. Eso ha significado un empobrecimiento relativo, que es lo que se señalaba acá, que los costos están subiendo. Entonces con costos más altos y precios más bajos, hay una inercia grande en el crecimiento de los costos y un freno instantáneo en los precios. Lo que hace que vamos a tener un año próximo con muy malos precios de venta pero con costos que van a seguir subiendo, porque los costos ya están indexados”.

Las “políticas macroeconómicas que no son flexibles a la variación de los precios me parece que es uno de los puntos débiles, que además no es la primera vez que le pasa al Uruguay. También pienso que esta vez no va a ser demasiado grave, no como en otras oportunidades”, explicó.

 

 

PRIORIDADES DE LA POLÍTICA AGROPECUARIA.

Ante la pregunta de Emiliao Cotelo sobre cuáles son las prioridades en política sectorial referida a la agropecuaria, Ignacio Buffa dijo que “es cierto que la ganadería ha resignado la mejor de su área a la agricultura” y “eso no ha sido devuelto en productividad ganadera”. Cambiar eso constituiría un desafío en sí.

“La ganadería tiene tiempos de maduración del negocio muy largos, desde que entramos una vaca hasta que tenemos el novillo cuatro años, eso exige que se les den certidumbres a todos los tomadores de decisiones. En esa línea, un gobierno del Partido Nacional va a propiciar dar certezas a todos”, aseguró el profesional.

Emiliano Cotelo preguntó entonces si es que hoy no hay certezas. Buffa respondió que “sí” la hay, “pero está la permanente discusión de aspectos tributarios, la existencia de quizás dos equipos económicos operando y opinando sobre los temas referidos al agro. Eso genera incertidumbre a los tomadores de decisiones”, advirtió.

En segundo orden debe abordarse la “política de Estado asociada al desarrollo de mercados”.

Como se sabe “Uruguay tiene abierto un sinnúmero de mercados, y creemos que hay que seguir propiciando la inserción internacional del Uruguay y en esa línea buscar alternativas para bajar los aranceles”. Recordó que “Estados Unidos lo que pagamos de arancel es casi el doble de lo que toda la cadena cárnica gana por cabeza en el Uruguay, sumando al criador, invernador y la industria”, por lo cual la baja de aranceles sería un punto a abordar y solucionar en el marco de acción de la política sectorial del Partido Nacional.

Otro de los puntos mencionados por Buffa fue el de los tratados bilaterales. El país necesita acuerdos “bilaterales” para “tratar” de reinsertar al Uruguay “mucho más allá del Mercosur”.

A su turno Rodolfo Nin Nova fue categórico: “coincido con Ignacio en que quizás la primera de las sustentabilidades sea la económica. Si no hay sustentabilidad económica las empresas no funcionan y por lo tanto no se puede pensar en otro tipo de sustentabilidades, ni ambientales ni sociales”.

Y pasó a mencionar “algunas políticas específicas”: “transferencia tecnológica hacia los productores rurales masivamente tendría que estar en un plan de prioridades muy importante”.

También mencionó uno de los temas claves para el agro y la vida misma, el riego. “Pondría el énfasis también en una política de riego mirando el Uruguay del 2015 al 2030. Me parece que el riego es la posibilidad que tenemos de aumentar nuestra capacidad forrajera. No hay que olvidar que en Uruguay aprovechamos apenas el 4% de las aguas de lluvia. Lleve 12 millones de litros de agua por hectárea y por año, y si tuviéramos una vaca por hectárea –que no tenemos–, esa vaca precisaría tomar 12.000 litros por año”.

“El agua se nos va”, remarcó. Llueve y el agua “se escurre hacia los mares, entonces deberíamos tener ahí muchas medidas para desarrollar una política de riego con nuevos instrumentos, con sociedades público-privadas, con nuevas normas tributarias, exoneraciones fiscales, etcétera”.

En definitiva, se trata de “continuar” con lo que el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ing Agr. Tabaré Aguerre ha hecho, y mencionó “las multiprediales”.

Otro de los temas prioritarios mencionados por el senador frenteamplista sería “un sistema nacional de información agropecuaria”.

“El Estado tiene toda la información y sigue pidiendo más información. El Estado sabe cuántos terneros nacen, cuántos terneros trazamos, cuánto se planta de soja, cuánto se planta de maíz, etcétera. Y seguimos pidiendo información. Esa información ya se está utilizando para desarrollar planes específicos. Y habría que sacarle al productor algunas tareas pequeñas para el mundo pero grandes para él; los que son productores aquí quizás coincidan conmigo en que no es necesario tener una planilla de contralor interno. Es una cosa chica pero que molesta mucho, es la descripción detallada de hasta lo que comen los productores, porque hay que establecer cuántas ovejas se consumen por mes, una situación realmente absurda”, dijo, en lo que en definitiva constituye una crítica a su gobierno.

Para el Partido Independiente, la “primera prioridad” de la política agropecuaria expuesta por el Ing. Joaquín Secco es lograr “un mayor equilibrio entre los precios y los costos, mayor flexibilidad”.

“Para sintetizarlo en un solo concepto, diría menos atraso cambiario en el futuro”, y explicó: “El atraso cambiario es la consecuencia de una transferencia de los sectores que compiten en el mundo a los sectores que no deben competir en el mundo. Me parece que eso que se ha reiterado siempre, tendríamos que llegar a un cierto equilibrio en que los productores de exportación no sufrieran una inflación en dólares fortísima año tras año, que es mucho peor que la inflación en pesos”.

¿Cómo se logra eso?, “es un problema de gasto, de que el gasto público sea por lo menos igual al producto”, sintetizó, o sea que el crecimiento del gasto sea igual al crecimiento del producto, y “que los salarios crezcan al mismo ritmo que la productividad”, porque “cuando eso se desfasa, se financia de algún lado, y se financia con los exportadores”.

Secco profundizó: “Cuando se va agregando inflación en dólares año tras año llega un momento en que llegamos a la situación actual, que justo coincide con caída de precios. Entonces es el choque”.

Otras prioridades que el Partido Independiente tiene en agenda: “el costo de la infraestructura” y “las capacidades humanas”.

Respecto al primero, el costo de la infraestructura “es tremendo”, dijo, “porque es cara la energía, son caros los camiones, las rutas están en mal estado”.

Todo eso “determina que para llegar del centro del país a Nueva Palmira hagan falta 40 dólares por tonelada, cuando una tonelada de maíz vale 130 dólares. Es un desquicio eso, está inhibiendo la posibilidad de que los buenos resultados de la agricultura se extiendan al conjunto del país”, lanzó

Y el de las capacidades humanas, consideró: “si uno se pone a pensar cuál es el factor que podría potenciar el desarrollo agropecuario, es el fortalecimiento de capacidades humanas en todos los aspectos, los empresarios, los técnicos, los capataces, los peones, los tractoristas, etcétera”.

Fernando Mattos, del equipo agropecuario del Partido Colorado, definió a su turno las prioridades de su partido.

Las “coincidencias empiezan a surgir”, dijo, luego de escuchar a sus contertulios.

“El tema de las certidumbres es algo fundamental para el negocio agropecuario. Porque además del riesgo de cualquier otro negocio, nosotros tenemos una variable climática que incide mucho, tenemos el tema de los mercados, somos tomadores de precios. Y el aspecto de la certidumbre tributaria, el manejo de la macroeconomía. Hemos vivido un proceso de 10 años continuados de inflación en dólares que han hecho al encarecimiento de los costos de producción”.

También dijo que es “fundamental” que Uruguay produzca “con destino a la exportación” porque somos un país exportador y de baja población.

Para poder exportar es “fundamental” la “inserción internacional y las buenas negociaciones dentro del marco general de la Omc (Organización Mundial del Comercio), sean tratados de libre comercio o acuerdos bilaterales, son fundamentales en la medida en que estamos en una región, como socios del Mercosur, que no ha tenido la dinámica y no ha sabido evolucionar suficientemente mientras el mundo se está asociando y está estableciendo reglas de comercio mucho más amigables para la negociación de sus productos”.

“Hace más de 10 años que estamos negociando con la Unión Europea con avances muy discretos respecto a las posibilidades de nuestro acuerdo. Estamos encorsetados con una región que tiene poca vocación de negociación internacional y con diversidad de enfoques respecto a ese tema. Eso nos ata,  en un producto emblemático como la carne pagamos para ingresar a los mercados más de 220 millones de dólares de aranceles. Eso quiere decir que por cada unidad de producto el 15 % del valor queda en las arcas de los gobiernos extranjeros para permitirnos el acceso”, describió.

Otro tema es el “aumento de la productividad, que pasa también por el tema de la formación y la capacitación de nuestros recursos humanos. Estamos frente a una nueva agropecuaria, tenemos que transformar, tenemos que incorporar tecnología y tenemos que preparar nuestra gente para eso”, advirtió.

“En la ganadería estamos con menos terreno para desarrollar nuestra actividad y todos los productores estamos en una etapa de aprendizaje, esperando las respuestas de la investigación, de las propuestas tecnológicas, para saber cómo manejarnos y cómo mejorar nuestra productividad en esas condiciones”.

El Partido Colorado apuesta al Ministerio de la Ciencia y Tecnología, dijo Mattos, y eso porque “hay una apuesta fuerte a la ciencia y la tecnología”.

“Ya tenemos las tres etapas del desarrollo biotecnológico, lo vemos más visible en la soja, pero tenemos la resistencia a las malezas, la resistencia a los insectos y seguramente a través de la biotecnología tendremos una tercera etapa de ese desarrollo biotecnológico por el lado de las propiedades organolépticas o nutricionales de ese alimento. Esto va a hacer que nuestra producción encaje más en la demanda internacional”.

En la exposición del técnico del Partido Colorado se incluyó el cambio climático. El país necesita “políticas vinculadas a atenuar los efectos del cambio climático, políticas de riego, el seguro agropecuario. El propio gobierno tiene hoy propuestas al respecto, pero debemos desarrollarlas como políticas de Estado, porque estas políticas tienen que tener un componente de subsidio. El subsidio lo paga toda la sociedad, con retorno para la misma sociedad, pero tiene que haber una especie de acuerdo político general en la construcción de una política de Estado en esa dirección”.

 

 

POLÍTICA TRIBUTARIA PARA EL AGRO.

Ignacio Buffa abrió la exposición del tema expresando que “para discutir los aspectos tributarios” hay que “ver los números”.

Relató que desde 2005 a la fecha “la recaudación de impuestos al sector agropecuario se ha cuadruplicado casi. Y si lo analizamos en términos del PBI, ha aumentado un 60 %, o sea que se incrementaron un 60 % los impuestos sobre el PBI agropecuario, estamos en un 10 % sobre el PBI agropecuario. Entonces hay que partir de la base de que el agro ha incrementado enormemente el pago de impuestos”.

“El segundo aspecto que hay que analizar es que la capacidad contributiva del agro –y estudios de Joaquín lo demuestran y otros también– no pasa por la recaudación estrictamente tributaria, pasa por aumentar el nivel de actividad”, estimó Buffa.

“Por cada peso adicional que se le demanda, el agro genera 6,22 pesos en el resto de la economía. Joaquín ha demostrado con su trabajo que en zonas donde la agricultura se desarrolló el nivel de ingreso de las familias ha aumentado notoriamente. Entonces centrar una discusión estrictamente en lo tributario con respecto al agro me parece que es acotarla”.

“La mayor capacidad de contribución del agro está en levantar las limitantes que tiene para producir, ahí se va a expresar en total potencia la contribución del agro a la sociedad y a la riqueza de la sociedad”.

Refiriéndose al Impuesto de Primaria, el que ha estado en el debate político de la campaña que se está desarrollando, el Ing.Agr Buffa fue contundente: “No es cierto que el agro no aporte a Primaria” y explicó su afirmación: “Hubo un cambio en la ley en 1996 por el cual se estableció que de los aportes del Ira (Impuesto a las Rentas Agropecuarias)  de Imeba (Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios) el Estado transfería a Primaria el monto que se obtuvo en 1994 actualizado en pesos. Para ponerlo en términos de resumen, el 11 % de lo que recaudó Primaria fue por concepto de padrones rurales”.

“Con los temas tributarios hay que ser muy cuidadosos, tanto en la liviandad de decir que se van a sacar impuestos como en poner impuestos. Pero sí está arriba de la mesa –y el candidato Luis Lacalle ayer (por el martes) estuvo charlando un poco del tema– discutir si no podría sacarse del Ira o de una contribución adicional una contribución a Primaria a partir del agro”, concluyó.

Desde el Frente Amplio, colectividad cuyo candidato se ha referido al tema, Nin Novoa dijo que en el caso de esa coalición política “estamos hablando de poner el impuesto de Primaria por una cuestión de equidad tributaria. Primero, el Uruguay nunca ha tenido tanta certeza en materia de políticas económicas como en estos últimos 10 años”, dijo. “En segundo lugar, con la reforma tributaria quitamos 14 impuestos, 14 impuestos fueron eliminados entre otras cosas por cuestiones de equidad y por cuestiones de ineficiencia en la recaudación”.

Y “en tercer lugar, cuando se habla del impuesto de Primaria, o les sacamos a los urbanos o les ponemos a todos los que tengan capacidad contributiva, porque hay un mínimo no imponible”.

Sobre este punto el senador dijo que “el sector rural tiene 44.890 productores, de los cuales, según el último censo, aproximadamente 30.000 tienen menos de 200 hectáreas, tienen hasta 199 hectáreas. Esos no tributarían. Son 14.000 que tributarían, la recaudación es de 20 millones de dólares y esos 14.000 ocupan casi 15 millones de hectáreas, quiere decir que es un tributo de 1,20 dólares por hectárea por año. Un establecimiento de 1.000 hectáreas tributaría cuatro terneros por año. Hay que discutir si es hectárea física o hectárea Coneat”.

El presidente José Mujica dice que ese impuesto es “una propina”, pero Nin Nova aclara: “yo no digo una propina, digo cuatro terneros por año”.

Fernando Mattos expuso la posición del Partido Colorado al respecto. “Apuntamos al tema certidumbre”, dijo. “Ha sido bastante inventiva la actual administración luego de la reforma tributaria en la generación de impuestos. Estamos hablando del Icir (Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales) cuya primera parte fue declarada inconstitucional, pero la segunda parte sigue vigente; estamos hablando del impuesto al patrimonio, restablecido al haber sido derogada la primera parte del Icir. Son todos impuestos a la tierra que se suman a la contribución inmobiliaria, y ahora la promesa del candidato del partido oficialista de restablecer el impuesto de Primaria”.

Sintetizó afirmando que “no es un tema de montos, es un tema de señales”.

“El sector agropecuario tributa, está por encima del 10 % de presión tributaria sobre producto sectorial, tributa suficientemente. Es un sector tomador de precios, inicio de la cadena y además derrama al resto de la economía una serie de beneficios económicos. Y si lo cargamos con impuestos llevamos a una falta de estímulo a la propia inversión”.

Sobre el impuesto de Primaria Mattos aseguró que “el sector ya tributa alrededor de 8 millones de dólares”, y también se refirió a la reforma de 1996 ya descripta por Buffa. “No es cierto que el sector no pague algo sobre el impuesto de Primaria”, remarcó.

Es necesario “discutir nuevamente el esquema tributario del agro”, reclamó. Y eso “sería bueno ya que hay nuevas propuestas y estamos hablando de políticas de Estado”.

Lo mejor es “a favor de los impuestos a la renta y no por los impuestos fijos, los impuestos ciegos, los impuestos a la tierra, que desconocen el resultado económico de las empresas. Por lo tanto no nos negamos a que haya partidas para Primaria, porque nosotros necesitamos una mejor educación, es fundamental para la futura competitividad que tengamos una formación diferente. Tampoco es continuar con la misma escuela rural que hemos tenido hasta ahora; debe transformarse, debe reformarse y debe recibir más recursos”.

No obstante ellos también remarcó: “sabemos perfectamente que por más que se establezca el negocio de Primaria por un tema de equidad los recursos no van a llegar a la escuela pública rural. Eso lo sabemos todos y lo dijo claramente el ahora integrante de la campaña del Frente Amplio, el contador (Pablo) Ferreri, cuando dijo de dónde salen los recursos para financiar el sistema propuesto por el partido de gobierno, por el candidato doctor Vázquez, el Sistema Nacional de Cuidados. Parte de los recursos surgirían de la recaudación de impuesto de Primaria. Esa es la declaración clara de que los recursos no serían derivados a la mejora de la escuela primaria”.

Sobre esta temática, el Ing Agr. Joaquín Secco cerró la ronda de expositores: “lo importante es mantener la estrategia de la reforma tributaria del 2007, que consistía en simplificar y en imponer la renta y no tener impuestos sobre la tierra. Los impuestos sobre la tierra está suficientemente demostrado que desalientan la inversión sobre la tierra y fomentan el aumento de la superficie. Son instrumentos concentradores de la propiedad. Entonces creo que el impuesto de Primaria, como los otros impuestos que se fueron creando, perfora el principio de la reforma tributaria anterior”.

Sobre el impuesto para Primaria se mostró crítico, por lo poco que recauda y la burocracia que genera.

“No solo sugeriría que no se cobre en el agro, sino que no tiene sentido, porque es un impuesto que recauda poquísimo. La enseñanza lleva 3.000 millones de dólares, y el impuesto de Primaria son vintenes. Pero además obliga al Ministerio de Educación a tener una especie de Dgi (Dirección General de Impositiva) paralela para tener todos los padrones del país y tener cada propietario de algo, si está pagando o no está pagando, cuánto debe y cuánto no debe. O sea una pequeña Dgi que debe de gastar más en funcionar que lo que le vierte a Primaria. Esas cosas no tienen sentido, tienen una racionalidad negativa, que no se sustenta”.

A la hora de cerrar la temática del impuesto para Primaria, el técnico colorado dijo que “está mal contraponer en una campaña electoral diciendo ‘estos pagan y esos otros no pagan’. Porque no es suficientemente cierto eso, y porque hace a una política de confrontación, la ciudad contra el campo, cuando estamos hablando de que tenemos que ir en el sentido contrario”.

El asesor nacionalista añadió: “ Me parece que definir que los problemas de la educación se van a resolver con el impuesto de Primaria al agro es minimizar los problemas de la educación”.

 

 

TRABAJO EN EL MEDIO RURAL.

Otro de los temas de campaña ha sido el del trabajo en el medio rural. El primero en abordar el tema a pedido de los conductores fue Joaquín Secco del Partido Independiente.

Dijo que no es un tema a revisar en el próximo gobierno, en todo caso hay que “revisar cómo está funcionando, más allá de lo que es la ley y se pueda corregir. Pero esencialmente estamos de acuerdo con el contenido”.

El asesor colorado coincidió con su colega del PI: “creo que el tema de las ocho horas ya está superado. De hecho en los estudios previos que tenía el Ministerio de Ganadería la jornada promedio del sector agropecuario era de nueve horas. No hay una extensión mayor, si bien es muy variable según la actividad”.

De lo que “tenemos que hablar de cómo va a estar preparado nuestro personal para el futuro, cómo lo podemos capacitar, cómo podemos aumentar su productividad”, algo que el PI ve necesario “porque la incorporación tecnológica que se nos viene en la era de los drones, de la biotecnología, va a requerir de otro tipo de personal. El tema de las horas es totalmente secundario, accesorio, es un tema de organización dentro del establecimiento”.

Preocupa mucho “la productividad del personal, que cada vez está menos capacitado, porque no tenemos escuela de peones”, dijo y se sufre esa carencia. “Antes el menor aprendía normalmente con su mayor, con su tutor, hoy es muy difícil eso. La legislación hoy es una traba tremenda desde el punto de vista burocrático para que el menor aprenda. Tenemos que hacer escuelas de peones, porque en el día de mañana nos vamos a quedar sin personal capacitado y falta estímulo para que la gente joven se incorpore a la actividad rural”, reclamó.

El oficialista Rodolfo Nin realizó una autocrítica sobre una norma que “obviamente” van a mantener. “Quizás haya que readecuar los decretos reglamentarios, porque hay muchos decretos más que leyes, no hay leyes. Yo tengo acá todos los decretos en materia de seguridad laboral y derechos laborales, que no son tampoco insensatos. Se habla de las ocho horas, del pago de aguinaldo, del pago de la licencia, etcétera. Y si se trabaja más de ocho horas lo que se hace es pagar la hora extra como en todas partes del mundo, en todas las actividades del mundo”.

Ignacio Buffa adelantó que “no está previsto para nada” revistar la disposición porque en el Partido Nacional “estamos absolutamente de acuerdo”.

“Si hay que discutir algo en términos de trabajadores rurales es cómo generamos las nuevas capacidades que el agro necesita, cómo generamos los nuevos operarios que van a manejar con un cuadriciclo y dos perros 4.000, 5.000 ovinos, cómo vamos a generar el proveedor de servicios para manejar los ganados que se van a producir sobre las praderas que van a aparecer fruto del plan de uso y manejo de suelos. Eso deberíamos estar discutiendo”, reclamó el profesional del Partido Nacional.

Finalmente el colorado Mattos felicitó a Rodolfo Nin Nova por su propuesta de “revisar un poco la reglamentación de la ley respecto del trabajo laboral en el medio rural, y también asociarlo a desburocratización. Porque se confundió mucho en todo este período lo que es el trabajo juvenil con la explotación infantil en el medio rural”.

“Prácticamente era imposible obtener una autorización del Inau para un joven de 16 años, para el Inmau la actividad de subirse al caballo es una actividad peligrosa, cuando los niños desde chicos se suben a un caballo sin que uno los vea. Todos fuimos gurises y con ocho años teníamos el deseo de subirnos en pelo al petiso que estaba en el piquete. Por lo tanto creo que tenemos que adecuar ese tipo de cosas para adaptarnos a un aspecto de la ruralidad que hace a la identidad del joven con el campo”, finalizó

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