18 de junio de 2009 20:41 PM
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La entrada de limón argentino podría resultar beneficiosa para el productor malagueño

En Málaga se está recogiendo en la actualidad el limón verna, que se vende a 10 céntimos de euro mientras que en 2008 se vendió a 55 céntimos.

“Si a cualquier persona ajena al sector le dijéramos que el limón malagueño está, junto con el español, solo en el mercado, que las ventas aumentan y que en el campo están tirados de precio, no se lo creería. Y si le dijéramos que si entrara más limón argentino podrían subir los precios, se lo creería aun menos. Pero es lo que está ocurriendo”. Con estas palabras define Benjamín Faulí, técnico de ASAJA Málaga, la situación actual de los productores de limón en Málaga, donde se producen entre 70.000 y 80.000 toneladas de este cítrico en unas 4.000 hectáreas repartidas por el Valle del Guadalhorce, Estepona, Benamargosa y Vélez-Málaga. La campaña pasada este sector facturó más de 26 millones de euros.

Pero este año la coyuntura de precios es, según manifiesta Faulí con los datos en la mano, pésima: de hecho, hoy, el limón verna, se vende a 10 céntimos de euro el kilo, mientras que el año pasado se vendió a 55 céntimos. “Se está comprando descaradamente por debajo del umbral de rentabilidad”.

Por otra parte, se están exportando unas 40.000 toneladas mensuales de limón (en mayo se superarán las 42.000), cifras de velocidad de crucero y que de seguir así supondrán una exportación de limón verna de unas 150.000 toneladas a final de campaña.

Todo ello facilitado por la escasa entrada de limón argentino, que se sitúa en valores de un 70% menos que en las campañas anteriores. Los limones argentinos tienen unos costos que no permiten vender a menos de 55-60 céntimos de euro puestos en Algeciras, Cartagena, Rotterdam, etc, Cualquier cifra por debajo les supone perder dinero. Esto supone un precio de venta entregado al cliente de 1 euro/kg.

¿Cuál es entonces la situación? Según explica Faulí, si Argentina estuviera bien posicionada en el mercado se comprarían los limones malagueños en el campo a precios entre 25-30 céntimos el kilo, y entonces sí serían rentables para el agricultor. “Todos saldrían ganando, porque los limones malagueños seguirían siendo más baratos para el comprador que los argentinos, pero a la vez resultarían rentables para nuestros agricultores”, especifica el técnico de ASAJA Málaga.

El bajo precio, añade, facilita dos cosas al exportador: bloquea la entrada del limón argentino y les deja dueños del mercado. La situación les resulta muy cómoda, aunque han de mover más kilos para garantizarse su beneficio.

Esta situación se mantendrá así hasta mediados de julio, cuando empiecen a decrecer nuestros envíos y puedan posicionarse las exportaciones de aquel país. De mantenerse el ritmo como hemos explicado, llegaremos a final de campaña con un volumen de exportación española de 500.000 toneladas, mientras que pueden quedarse sin recolectar unas 100.000.

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