14 de septiembre de 2014 14:22 PM
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Primer Simposio Valor Ganadero : Oportunidades detrás de los nubarrones

Durante el Primer Simposio Valor Ganadero, que organizó la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) los días 4 y 5 de septiembre en Rosario, se analizó la actividad ganadera desde el punto de vista empresarial, haciendo hincapié en los aportes técnicos y en las nuevas oportunidades de negocio para el sector.

Se trató de un espacio único de reflexión que contribuyó a pensar la ganadería del futuro a través de reconocidos referentes que abordaron la temática desde diversos ejes: filosófico, técnico, innovación, ambiental y socioeconómico.

Ante más de 450 asistentes -productores, estudiantes y técnicos- de distintas provincias del país, así como también de Uruguay, Brasil y Paraguay, el Ing. Agr. Marco Prenna, Subgerente del Departamento de Insumos Agropecuarios de ACA, señaló que uno de los objetivos principales del evento fue comunicar al universo de productores bovinos el gran conjunto de conocimientos técnicos disponibles para mejorar la producción de carne y leche. “Creemos que hay una falencia en la comunicación de los conocimientos técnicos, lo que se traduce en un retraso en su implementación”, explicó.

 

Medir es muy importante

El Eje Técnico incorporó la visión de un grupo de expertos en materia de perspectivas ligadas no sólo a los mercados de carne y leche, sino también a la importancia de incorporar tecnología en los rodeos.

Sobre los aspectos genéticos, el médico veterinario Claudio Fioretti, ex director de genética en Cabaña Las Lilas y actualmente dedicado a la consultoría privada, destacó la importancia de tres métodos de evaluación por medio de los cuales “el productor puede generar información útil para tomar decisiones que impacten en la productividad”. El uso de los DEPS -diferencias esperadas entre progenie- “es la herramienta más importante para introducir cambios en los rodeos”, sostuvo. Para evaluar toros, resaltó: “lo que verdaderamente importa es lo que el animal deja en el campo: debe donar mérito genético. El 90% de los cambios genéticos se logra a través del aporte de los machos”.

A la hora de avanzar sobre los denominados “índices bio económicos” a tener en cuenta, Fioretti explicó que si bien suele apuntarse a maximizar temas como los pesos al destete y finales, poco se avanza sobre el análisis ligado a los insumos. “Este tipo de indicadores mide diferencias de beneficios netos anuales esperados por vaca en producción. Tema clave si consideramos la necesidad de convertir a la ganadería en una actividad competitiva frente a la producción de cerdos y/o aves, con las cuales cada vez competiremos en mayor medida por la superficie y el alimento”, reforzó.

El Ing. Agr. Gustavo Almassio, Premio Testimonios Clarín Rural 2014, sostuvo que la ganadería es pasión y que hacerla o no depende no tanto del suelo sino de cuánto el productor pueda involucrarse en un planteo ganadero: si tiene empleados, equipo, tiempo disponible y de su grado de preparación para afrontar la explotación. Y que en ganadería todo sirve: pasturas, verdeos, silaje, rollos, grano, a campo y a corral. “La ganadería implica planificación a largo plazo. Y lo que hay que transmitir a los productores y profesionales es aprender a usar datos, a medir y que las decisiones se tomen sobre bases concretas y no según sensaciones o estados de ánimo. Hay que elegir los animales, no sólo por fenotipo sino también con datos genéticos”, señaló.

Finalmente sostuvo que “hay que potenciar el sistema mixto en siembra directa, diversificar e integrar” y que “tiene que haber mentalidad agrícola en ganadería”.

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El ambiente. Los mercados demandantes de carne con alto poder adquisitivo proyectan exigencias ambientales cada vez más estrictas.

 

 

El potencial de la burlanda

El Ing. Agr. Nicolás Di Lorenzo, Profesor del Área de Nutrición de Rumiantes de la Universidad de Florida, Estados Unidos, se refirió a las oportunidades de valor agregado con el uso de burlanda de maíz en dietas de carne y leche. Este producto, derivado de la molienda seca de maíz brinda las proteínas y energía que da el grano de este cereal, pero con mayor conversión de carne y leche por parte de los animales y tiene un 35% de materia seca. Su composición es variable, lo que genera un desafío en cuanto a la formulación de las dietas adecuadas para cada necesidad. Tiene de 26 a 27% de proteína y del 9 a 12% de grasa. Entre los limitantes de su uso figuran el azufre y el fósforo, el primero de ellos por algunos inconvenientes de toxicidad que puede ocasionar.

Otro de sus desafíos es el almacenamiento. Tiene un pH muy bajo con lo cual no genera fermentación. Por lo tanto, la única alternativa para evitar hongos es eliminar todo el oxígeno posible. Una opción es agregarle fibra que quita humedad y elimina oxígeno, aunque esta operación puede causar inconvenientes logísticos de rotura de bolsas y manejo adecuado del mixer para mezclar burlanda y forraje.

 

El clima, ese negocio

Dos especialistas abordaron la cuestión del cambio climático y cómo la ganadería, una de las actividades señaladas globalmente como generadoras de los gases de efecto invernadero, deberá adecuarse para seguir produciendo y exportando en los próximos años.

La Lic. Alejandra Cámara, de la consultora Climate Change Financial Adviser, citó que pese a que la industria y los sectores del petróleo y del gas son responsables del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera y la actividad agropecuaria sólo incide en un 27% del total global, existe un lobby muy fuerte de los países altamente desarrollados por poner al sector agropecuario como el mayor responsable del calentamiento global.

 

En tanto, el Lic. Gustavo Idígoras, Coordinador del Observatorio Nacional de la Cadena de Valor de la Carne Vacuna explicó que este consorcio público-privado (lo integran productores, facultades y el gobierno nacional) busca establecer las primeras estimaciones sobre qué nivel real de emisión de efecto invernadero tiene la producción pecuaria argentina, por kilo de carne producida. También, que en 2018 la Unión Europea exigirá que todos los productos alimenticios que ingresen en sus países muestren su huella de carbono, sobre lo que no hay un criterio claro y que se ha generado un “negocio de la sustentabilidad”, donde los principales países compiten con normas similares o diferentes en distintos parámetros, para determinar cómo medir esa huella.

 

Ambos profesionales, tras lamentar la ausencia de políticas de Estado sobre estos temas, coincidieron en que a mayor producción habrá una menor emisión de gases por kilo de carne producido y que la cría es el segmento de la explotación bovina responsable de las mayores emisiones. También, que hay que trabajar en eficiencia productiva y cuidado del ambiente y en fomentar políticas públicas favorables a esas prácticas. Pero la decisión debe surgir de los actores de la actividad (los productores) sin esperar políticas mágicas que bajen de las administraciones de turno.

 

 

El dato

Mercado a favor

En materia de mercados, el Lic. Ignacio Iriarte, director de la Revista Informe Ganadero, destacó que la actividad se encuentra atravesando un prolongado proceso de transición y destacó la reciente aprobación de la Cuota 481, por medio de la cual Argentina podrá exportar cortes de valor a la Unión Europea de animales engordados a corral (Feedlot). “Además de esto, es muy probable que nuestras carnes vuelvan a comercializarse nuevamente en los Estados Unidos antes de fin de año”, agregó. Y remarcó que “a nivel internacional, y mientras el resto de los comodities ven caer sus precios, el valor de la carne sigue subiendo”. Para el analista, “la bala de plata para la ganadería argentina está vinculada a poder sumarle kilos a los mismos animales que hoy estamos mandando a faena a menos de un año de su nacimiento”.

 

 

Integración con la agricultura, un caso exitoso

 

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Los Ings. Agrs. Carlos y Alberto Bunge, hermanos y propietarios de la empresa AGROCASEA, presentaron el caso de su Establecimiento La Merced, de Pergamino. En 262 hectáreas -con un esquema 70 % agrícola y 30% ganadero- logran rentabilidad en ambos rubros, en una escala de mediana a chica. Para ganadería utilizan 48 hectáreas de pasturas y 35 hectáreas de campo natural, que se incorporaron al sistema productivo al no ser opción para la agricultura. Actualmente cuenta con 275 cabezas. La alimentación del ganado se compone de un 30% de pasturas a base de alfalfa, 26% de campo natural, 13 % de verdeos de invierno a base de raigrás y el resto de rastrojo agrícola levemente pastoreado. La carga promedio es de 2 cabezas por hectárea, siendo la máxima de 4 vacas por hectárea, en pasturas de alfalfa en primavera-verano. El rodeo es cerrado, sin compras externas, con entore precoz, inseminación artificial a tiempo fijo y destete convencional. Aplican un plan sanitario anual que les garantiza un rodeo libre de enfermedades venéreas. También utilizan vacunas antidiarreicas y antiabortivas en forma preventiva y rotan las drogas usadas como antiparisatarios.

Para Bunge, es muy importante la gestión de parámetros económicos productivos. Señaló que hay que aumentar la eficiencia de cosecha del pasto por parte de los animales. Para ello practican pastoreo rotativo con parcelas muy chicas y fertilizan las pasturas. También suplementan con rollos y silaje de maíz. Con este esquema han alcanzado una producción de 290 a 300 kg de carne/ha, en últimos 2 años.

 

 

Leche: el umbral son los litros libres

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Santiago Fariña -coordinador de la Comisión de Lechería de AACREA- dio su visión respecto del futuro de la producción láctea y compartió los resultados de un trabajo realizado desde la entidad en las 21 Cuencas del país (años 2011 2012). “Vemos que la brecha que existe entre las empresas en materia de costos es muy alta, llegando hasta el 100%”, explicó. Y agregó: “La variable que mayormente se asoció con el éxito de los establecimientos analizados fue aquella ligada a los litros libres que se logran tras cubrir la suplementación por hectárea”.

Además, el profesional destacó la necesidad de que el país avance en definir un sistema propio de producción, por medio del cual se logre optimizar la relación grano leche. Y subrayó la necesidad de que el sector genere mejoras para con el personal de tambo, “comprendiendo las diferencias reales que existen entre las generaciones actuales y las del pasado. No podemos desconocer que casi el 50% de estas personas actualmente tiene menos de 30 años”.

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