15 de septiembre de 2014 11:04 AM
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Privados piden más recursos para el SAG

CHILE : Si bien se espera que el incremento porcentual total para el Minagri sea superior al 1,7% del periodo anterior, se asume que no superaría el 4%. Aunque se insiste en la necesidad de reforzar el SAG, se piensa que el énfasis podría estar en el Indap.

A fines de este mes el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos entregarán al Legislativo el Proyecto de Ley de Presupuestos 2015, con lo que se da inicio oficial a la tramitación del erario del próximo año en el Congreso.

¿Cómo se vislumbra el panorama para el sector Agricultura?
En el análisis de los especialistas y representantes del sector, si bien el incremento porcentual será superior al 1,7% del periodo anterior, no superaría el 4% y sería inferior al de otros ministerios, entre los que Educación -se augura- se llevaría la mayor tajada. Y dentro de la cartera, el servicio que aspira a llevarse la mayor parte de la torta presupuestaria es INDAP, acorde al eje trazado desde el Ejecutivo de promoción y apoyo a los pequeños agricultores.

“Dudo que el agro esté dentro de las prioridades, segunda, tercera o vigésima siquiera. Hay una prioridad en Educación”, señala el ingeniero agrónomo y académico de la UC Juan Pablo Subercaseaux y estima que el presupuesto de Agricultura crecería menos que el promedio de los otros sectores. “Para efectos prácticos creo que será inferior al IPC y me atrevería a decir bajo el 4%”, recalca.

Para el senador Iván Moreira, integrante de la Comisión de Agricultura de la Cámara Alta -quien reafirma que el presupuesto de la nación para el año 2015 debería ir unido a un fuerte aumento a las carteras de Educación y Salud-, el aumento presupuestario al sector agrícola debería ser en la misma proporción que el de esas áreas, y “bajo ninguna circunstancia debería tener un incremento inferior de lo que va a subir el presupuesto global”.
Según un estudio de la CIEPLAN, en los últimos cuatro períodos la participación relativa del sector en el presupuesto global no supera el 1,8%, cifra que en los últimos cuatro años descendió a 1,4%. Al respecto, el parlamentario precisa que la desaceleración económica del país debería apuntar a que el Gobierno refuerce los sectores que dan empleo, como la agricultura, que actualmente puede aportar mucho a la economía gracias a las condiciones más favorables en virtud de un tipo de cambio más alto.

A pesar de que en el sector hay coincidencia en la necesidad de que el SAG obtenga más recursos, se anticipa que no sería raro que se privilegie al INDAP, en la perspectiva de apoyo al campesino y pequeño agricultor, lo que consideran muy positivo, pero que no debería significar que se dejen de priorizar otras áreas que son claves para el sector y el país.

Desde el Ministerio de Agricultura, si bien no adelantan cifras, detallan una serie de prioridades que requerirán un aumento porcentual superior al que se augura, incluso sobre el 4%. Reafirman que los grandes temas para el Presupuesto 2015 estarán focalizados en INDAP, SAG y riego, así como en el apoyo a la pequeña agricultura. Su apuesta estará, explican, en dirigir recursos a cubrir a un mayor numero de usuarios (Prodesal, PDTI y Padis) con asesorías técnicas que permitan que los productores mejoren su productividad, competitividad y acceso a mercados e instrumentos de cobertura de riesgo.

Privados piden por el SAG

En el momento de ver a dónde se deben poner los énfasis al interior del Minagri, y tras considerar que hay temas, como sequía y recursos hídricos, que son transversales a distintos servicios, hay coincidencia de todos los actores en que el SAG requiere más recursos, tanto para hacer frente a los desafíos fitosanitarios (entre los cuales la Lobesia Botrana, el Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino y el riesgo de nuevas plagas son preocupaciones centrales) como para abordar la recuperación de suelos y la reingeniería que necesita la entidad.

El SAG, clave en la protección del patrimonio fito y zoosanitario, quedó en el 2014 con $95.291.720, lo que es solo 1,6% más que el presupuesto de 2013, que fue de $93.812.115, aumento que el sector privado consideró insuficiente, especialmente porque desde hace años es necesario fortalecer un servicio clave para un país que aspira a ser potencia agroalimentaria. En ese periodo la gran ganadora, al menos porcentualmente, fue la Comisión Nacional de Riego, cuyo presupuesto creció en 3,7%, pasando desde $8.892.319 a $9.220.476, esto sin contemplar los $41 mil millones del tesoro público que van a concursos ni los fondos regionales que se aportan a los concursos de riego. Se estima que este año, eso sí, el énfasis estará puesto en el INDAP (que el año pasado solo creció en 1,6 por ciento) dado el foco que trae el Gobierno en la pequeña agricultura.

El miércoles de la semana pasada los directivos de la Asociación de Exportadores, Asoex, sostuvieron una reunión con el ministro de Agricultura, Carlos Furche, y le plantearon entre otros temas las prioridades que, a su juicio, deben ser consideradas en el Presupuesto 2015. Y entre ellas destacan las relacionadas con tareas que realiza el SAG.

“Le planteamos al ministro temas fundamentales como la plagas que hoy están siendo un problema relativamente serio para la fruticultura en general, como la Lobesia y el virus PSA. En ese sentido, tiene todo nuestro apoyo para buscar fórmulas para que se pueda construir un programa o proyecto que nosotros llamamos ‘ideal’, desde el punto de vista que se realiza sin ningún tipo de restricción económica, vale decir, se hace lo que se debe y no solo lo que se puede. En ese sentido, estamos absolutamente dispuestos a buscar fórmulas que nos permitan -al sector privado- aportar en lo que corresponda para salir rápidamente de estas plagas”, comenta Ronald Bown, presidente de Asoex, tras el encuentro.

Asimismo, expusieron a Furche, en el marco de la situación de sequía, dar prioridad a las regiones III, IV y parte de la V en la construcción de embalses y tranques de menor tamaño.

“Es decir, la necesidad de buscar soluciones practicables… Y eso no significa solo una solución del problema en sí, sino además una contribución al tema de la reactivación económica que necesitamos”, acota Bown.

La necesidad de más recursos del SAG pasa por temas como la urgencia de rediseñar sistemas de inspección de plantas pecuarias -respecto a requisitos y situación contractual de los inspectores- y los sistemas de vigilancia preventiva, los que preocupan, por ejemplo, a Juan Miguel Ovalle, presidente de las asociaciones gremiales de Productores de Cerdos y Productores Avícolas, quien considera que también es importante que se reinstale el Fondo de Mejoramiento del Patrimonio Sanitario.

“El SAG debe disponer mayores recursos para incrementar la cobertura en la vigilancia preventiva de enfermedades que afectan al comercio internacional, particularmente en pequeña producción, producción no industrial y traspatio”, acota.

Por el mismo camino va el presidente de Fedefruta, Juan Carolus Brown: “Hoy la fruticultura está sometida a varios ataques, varias plagas y bacterias. La bacteriosis del kiwi (PSA) y la lobesia son nuestro principal desafío. Y por supuesto también se requiere más presupuesto para proteger nuestros principales pasos fronterizos”.

También se insiste en que el organismo requiere de una reingeniería que le permita ejercer sus labores de manera más ágil. “El Gobierno tiene que dotarlo de esos recursos para que esto sea posible y uno pueda exportar de manera más transparente y más fácil, y que no solo puedan exportar las empresas grandes, sino que también emprendimientos más pequeños puedan verse favorecidos”, plantea Christian Arntz, presidente de Fedecarne, quien insiste en que el problema es que en el tiempo el SAG ha ido sumando funciones, pero no ha crecido en presupuesto.

Juan Pablo Subercaseaux difiere de lo señalado desde los gremios productivos. Cree que el problema con el SAG no solo es de más recursos, sino un tema de gestión que traspasa a todo el sector público: “Es cierto que el SAG tiene muchos frentes, pero el funcionamiento del sector público en general deja bastante que desear; el SAG está metido en un círculo que es muy complejo y ahí entramos en un tema aún más complicado”.

Se refiere a la creciente amenaza de ingreso de nuevas plagas y enfermedades a través de las crecientes importaciones de frutas y otros productos desde el exterior.

 

Las prioridades del suelo y el agua

Desde distintos ámbitos se espera que se ponga énfasis en aumentar el presupuesto en temas que permitan mejorar la infraestructura de riego y llevar agua a zonas que no se están trabajando adecuadamente producto de la escasez del recurso, así como en la recuperación de suelos degradados.
Sobre esto, Moreira recalca que “lamentablemente, este año el Gobierno le hizo un recorte a este ítem. Por lo tanto, en el del 2015 se debería contemplar, al menos, la reposición de lo que se recortó”.

La sequía también preocupa. “Suelo y agua son ejes fundamentales para incrementar y sostener la productividad, tanto en producción de carne, leche o cultivos en general”, concluye Arntz.

Concide el presidente de Fedefruta, quien sostiene que a su sector le gustaría ver un presupuesto importante dedicado a la mejora en el aprovechamiento del agua, a nivel predial y nacional, con recursos, por ejemplo, para el revestimiento de canales y la construcción de embalses que realmente sean útiles. Otros programas que requieren una miradaEn opinión del senador Iván Moreira, el Gobierno debiera considerar en el presupuesto de 2015 un aumento para la promoción de las exportaciones de los productos agropecuarios. “Teniendo en cuenta que el tipo de cambio hoy en día es favorable para los exportadores es necesario que nuestros productores puedan crecer abriéndose a nuevos mercados, lo que ayudará a combatir las altas cifras de desempleo que está empezando a sufrir el país”, plantea.

Parecido piensa Juan Carolus Brown, quien explica que el sector está exportando fruta por cerca de US$ 5 mil millones y el Fondo de Promoción sigue con casi el mismo presupuesto. “Necesitamos un incremento que nos permita competir porque tenemos países vecinos que poseen presupuestos mayores y con una mayor dedicación del Estado respecto a lo que son las promociones”.Al sector bovino les gustaría que se considere un ítem para aumentar la masa ganadera, como alternativa para mejorar las exportaciones cárnicas. “Hemos pedido desde hace mucho tiempo un plan nacional para mejorar el acceso que tienen los productores a financiamiento para retener ganado y aumentar la masa ganadera más allá del ritmo tradicional de crecimiento, que es del 1%.

 

Hemos perdido prácticamente en diez años un 25 por ciento de nuestra masa, y a un ritmo de 1% anual, que es el crecimiento normal de nuestra ganadería, demoraríamos mucho tiempo. Ahí podría haber un plan ganadero concordado con los productores”, enfatiza Christian Arntz.SAG aspira a lo menos a un 10% de aumento en su PresupuestoSe estima que en el Presupuesto 2015, lo servicios del Ministerio de Agricultura más beneficiados serán la Comisión Nacional de Riego e Indap, en el primer caso, por los desafíos en materia de sequía y escasez de recursos hídricos y al Indap por el compromiso de la Presidenta Bachelet de dar mayor respaldo a los campesinos y pequeños agricultores.  

El SAG también tendría un trato preferencial atendiendo a las demandas y observaciones del sector privado. El director nacional de este servicio, Ángel Sartori, cuenta que su propuesta, que a fines de mes ingresa al trámite legislativo, apunta a un incremento de al menos 10%. “Es necesario que este servicio refuerce los temas contundentes y sensibles, con el propósito de mejorar todos los aspectos que al SAG le corresponden dentro del desarrollo agropecuario del país”.

Entre los temas que privilegian dice que “han querido hacer un esfuerzo para que se manifieste en cosas muy concretas, por ejemplo en el control de plagas; todo lo que significa reforzar las actividades de vigilancia silvoagropecuaria; las responsabilidades que nos entregaron en la Ley de Muestra y Contramuestra; lo que representa la base productiva vía silvestre, suelos, etc”.

La Comisión Nacional de Seguro Agrícola, dependiente del Minagri y Corfo, podría recibir un incremento menor al de sus pares aun cuando está dentro de la línea de apoyo a los pequeños agricultores del Gobierno. Su director, Camilo Navarro, comenta que el presupuesto hoy es de $3.735 millones. De ellos, $3.132 eran para subsidios (7% menos que el año 2013).

Advierte que, tradicionalmente, el presupuesto para Comsa fue en tendencia ascendente, salvo el 2014. Con miras al 2015 pretende “alcanzar un aumento de 50% en su cobertura durante el gobierno, poniendo un esfuerzo especial en la incorporación de los pequeños y medianos productores agrícolas”.

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), otro de los servicios clave dentro del Minagri, también planteará un aumento importante para abordar tareas como el fortalecimiento de su cuerpo de investigadores.

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