15 de septiembre de 2014 12:09 PM
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Suecia: investigan a las abejas para encontrar alternativas al uso de antibióticos

Científicos suecos han demostrado que existe un grupo de bacterias en el estómago de las abejas que pueden combatir las bacterias resistentes a los antibióticos.

En abril de este año, la Organización Mundial de la Salud declaró como amenaza grave para la salud pública la resistencia a los antibióticos que se ha convertido en un problema cada vez más grave en el mundo occidental.

Durante siglos, las personas han utilizado la miel cruda para ayudar a combatir las infecciones y los científicos han intentado averiguar de dónde provienen sus propiedades antimicrobianas.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Lund en Suecia identifico un grupo único de 13 bacterias ácido-lácticas (BAL) que proviene del estómago de la miel de las abejas que tienen una capacidad impresionante para luchar contra los agentes patógenos. El estómago de la miel es uno de los dos estómagos encontrados en las abejas donde se almacena el néctar que las abejas obreras succionan y luego guardan en la colmena.

En conjunto, estas bacterias vivas producen una serie de compuestos microbianos activos, tales como el peróxido de hidrógeno, los ácidos grasos y los anestésicos que pueden matar a otras bacterias dañinas. De hecho, se cree que es la fórmula que ha protegido a las abejas contra el colapso de las colmenas. Desafortunadamente, este BAL no está presente en la miel procesada disponible en los supermercados. Sin embargo, los investigadores creen que podría ser usado para ayudar a tratar la resistencia a los antibióticos.

Las bacterias de las abejas fueron expuestas en laboratorio contra cepas de patógenos que causan infecciones graves en los seres humanos, incluyendo Staphylococcus aureus meticilino resistente (MRSA) que puede conducir a infecciones por estafilococos fatales. Al añadir las BAL al medio infectado, estas súper bacterias contrarrestaron todos los patógenos. Los resultados fueron publicados en el International Wound Journal.

Los científicos también mezclaron el BAL con miel y lo aplicaron directamente a los caballos que tenían heridas que no sanaban y que no habían mostrado efecto con otros tratamientos. Después de usar dicha sustancia, todas las heridas sanaron.

Hasta ahora, las bacterias sólo han sido probadas contra patógenos humanos en laboratorio, por lo que no se sabe si tendrá la misma eficacia en heridas humanas a pesar de que los resultados son prometedores.

El equipo explicó que las BAL de las abejas son interesantes debido a que produce una amplia gama de sustancias que cambian en respuesta a los patógenos que enfrentan.

“Los antibióticos son ante todo una sustancia activa, eficaz solamente contra un estrecho espectro de bacterias”, señaló Tobias Olofsson, autor principal del estudio. “Cuando se utilizan bacterias vivas, estas 13 BAL, producen el tipo correcto de compuestos antimicrobianos según sea la necesidad y dependiendo de la amenaza. Esto ha funcionado bien durante millones de años para proteger la salud de las abejas y la miel contra otros microorganismos dañinos. Sin embargo, desde que la miel es procesada y no contiene la bacteria viva, muchas de sus propiedades únicas se pierden”, añadió.

Los investigadores comenzarán ahora a realizar ensayos clínicos en seres humanos para ver si las BAL  pueden ayudar a tratar las infecciones resistentes a los antibióticos.

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