17 de septiembre de 2014 17:05 PM
Imprimir

Los reclamos en Uruguay son sin discordia

La Expo Prado evidenció la vital concordancia de los sectores privado y público en metas de las que depende el futuro productivo

La Expo Prado que acaba de clausurarse no solo puso de manifiesto el acrecido desarrollo moderno de la actividad agropecuaria y de las industrias relacionadas con el sector. A diferencia de lo que existe en otros países de la región, evidenció también, en general, la vital concordancia de los sectores privado y público en metas de las que depende el futuro productivo del área más dinámica de la economía. No todo fueron flores entre la Asociación Rural del Uruguay (ARU), organizadora del evento anual, y el gobierno del presidente Mujica. Pero la coincidencia en el punto central de la importancia del agro en el espectro económico del país superó holgadamente las disidencias.

Rubén Echevarría, presidente de la ARU, señaló deberes pendientes del gobierno, en los que coincide la evaluación razonable de todos los economistas y empresarios del sector privado. Reclamó contra la mala calidad del gasto público, área en la que la falta de controles y criterios adecuados conducen a “escapes y abusos que mucho nos cuestan a todos”. Señaló las conocidas carencias en la educación y las deficiencias en infraestructura, tema que el propio Mujica ha reconocido en el pasado como una amenaza latente del temido apagón logístico. Y destacó la necesidad de buscar acuerdos bilaterales por fuera de ese muro de contención que es el Mercosur.

En el área específica del sector, Echevarría recordó que el agro exporta el 80% de su producción, lo que torna imperativo asegurar la competitividad a través del tipo de cambio, en momentos de incertidumbre en los mercados internacionales. Los “alarmantes” costos de producción en el arroz, la lechería, la granja y otros rubros intensivos en mano de obra y el alto precio de los combustibles se incluyeron entre los reclamos de Echevarría. Y protestó contra el profundo error gubernamental de imponer tributos sobre la extensión de tierra de los establecimientos, en vez de hacerlo de acuerdo al factor lógico de su rentabilidad.

Pero los reclamos no empañaron el clima de acuerdo en la necesidad de mayor productividad que señaló Mujica. El presidente optó, en su discurso en la ceremonia de clausura, por destacar la convivencia y objetivos comunes de los productores y del gobierno, en un nivel “imposible en el resto de los países de América Latina”, en los que algunos gobiernos y el sector agropecuario privado suelen estar enfrentados como enemigos. Esta actitud adversa a los intereses de cualquier país es especialmente notoria en Argentina, donde el agro es objeto de descuido y desmedidas presiones tributarias por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en un permanente clima de discordia y enfrentamientos

A diferencia de la tribuna compartida en el Prado por los dirigentes privados, Mujica, su ministro de Ganadería Tabaré Aguerre y otros altos funcionarios, ni la presidenta argentina ni otras figuras de su administración concurrieron a la reciente exposición del agro en Palermo. Reflejó este enfrentamiento sin sentido el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Ruben Ferrero, al señalar en el Prado que vio “con sana envidia” cómo el gobierno escucha al agro pese a los reclamos que le presenta. Pero falta todavía que esos reclamos, en su mayoría plenamente justificados, no solo sean escuchados, sino también aceptados para corregir elementos que retrasan el desarrollo que Uruguay necesita.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *