19 de septiembre de 2014 14:32 PM
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El campo habla . . . . .

CompartiremailFacebookTwitter.  .  .  .  .   que los últimos días transcurrieron, tal lo previsto, con la aprobación de las modificaciones a la controvertida Ley de Abastecimiento (que los productores agropecuarios descontaban), y sin cambios tampoco en el clima, con expectativas poco favorables, igual que con las cotizaciones internacionales de los granos en los mercados internacionales que […]
.  .  .  .  .   que los últimos días transcurrieron, tal lo previsto, con la aprobación de las modificaciones a la controvertida Ley de Abastecimiento (que los productores agropecuarios descontaban), y sin cambios tampoco en el clima, con expectativas poco favorables, igual que con las cotizaciones internacionales de los granos en los mercados internacionales que siguen retrocediendo, presionadas por la abultada cosecha estadounidense.
Con este escenario se entiende el creciente malestar de los hombres de campo, muy palpable en las exposiciones rurales (como la de Mercedes, provincia de Corrientes, que se hizo bajo agua; o la de Tucumán, esta semana, con 5 períodos consecutivos de seca) que se siguen desarrollando en distintos puntos del interior.
También en la Cena Anual de CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales, que preside el excanciller Adalberto Rodríguez Giavarini), que se realizó en el glamoroso Palacio Aberg Cobo; en la reunión mensual de Consenso Republicano que lidera el exdiputado y extitular de La Rural, Guillermo Alchouron, en el hotel Castelar; en la inauguración de la nueva casa, en Vicente López, de la tradicional revista Chacra; y hasta en una comida en el Club Americano.
En todos lados los temas del campo estuvieron sobre la mesa, aunque también el paro aduanero, que en algunos puertos marítimos del sur ya lleva varios días y amenaza con profundizarse más aún. De hecho, algunos barcos pesqueros ya se habrían vuelto sin la carga, y podría pasar lo mismo ahora con los buques graneleros de río arriba. Las pérdidas son incalculables (sólo por demora, se estiman u$s 20.000/día por barco), y alcanzarían al propio Gobierno, por demora en las liquidaciones de divisas. El gremio ya realizó 5 paros en dos meses.
 

.  .  .  .  .  que, de todos modos, las principales expectativas siguen centradas en la soja (cuánto queda de la vieja cosecha y cuánto pueda haber en la próxima, que se recolectará a partir de mayo de 2015).

Es que la suba continua de los costos de producción, el clima y la debacle de las cotizaciones siguen deprimiendo las intenciones de siembra, ahora de los granos gruesos (maíz, soja y girasol), al punto que algunos ya estiman en 25%-30% la reducción que sufriría la superficie maicera.
De todos modos, no todos se perjudican, y la caída de los precios está permitiendo que las plantas de combustibles vegetales que lograron sobrevivir a las idas y vueltas del Gobierno con las preferencias compensen ahora con márgenes sensiblemente ampliados.
Igual, para los granaderos que pu dieron retener parte del rodeo vacuno, la baja en los precios del maíz vuelve más atractivo convertirlo en carne, por lo que se vuelven a plantear los engordes más intensivos. La cuenta que hacen es fácil: para lograr un kilo de carne vacuna necesitan alrededor de 7 kilos de maíz que, al precio actual equivale a $ 7-8, mientras que el kilo vivo cotiza holgadamente por encima de los $ 20.
¡Y ni hablar de pollo, que convierte 2 kilos de maíz en 1 kilo de carne! De todos modos, los que desarmaron sus planteos ganaderos ahora les resulta casi imposible reponerlos debido a los altísimos costos de infraestructura.

 

 .  .  .  .  .  .  que, a pesar de la situación, hay lugar para varias internas, y no tanto. Desde la “guerra del mosto”, que está deviniendo en una pulseada entre Cuyo y el NOA (los primeros a favor de incorporar el mosto de uva como endulzante en detrimento del azúcar de cña) y la glucosa/fructuosa (de maíz), hasta la Bolsa de Rosario donde la distribución de representantes de los distintos sectores para la fijación de los precios, sigue levantando polvareda, en buena parte, por la intervención de algún vástago que terminó embarrando la cancha y generó denuncias de grueso tenor.

 
La que luce más compleja y con perspectivas de empeorar es la del Ministerio de Agricultura. Allí, desde los “intianos” (provenientes del INTA, encabezados por el propio ministro Carlos Casamiquela) versus el resto; hasta los secretarios (Roberto Delgado, Javier Rodriguez, Carla Campos y Emilio Pérsico), algunos de los cuales se sienten herederos, y otros solo disputan territorio/área.
 
La cuestión es que los enfrentamientos parecen que están a la orden del día y, como si fuera poco, algunas versiones externas indican que el otro ministro, el de Economía, Axel Kicillof, también estaría pretendiendo poner a un hombre de él en el sillón de Casamiquela, lo que termina de desesperar a casi todos los anteriores….
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