22 de septiembre de 2014 16:36 PM
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La vicuña salvaje, una alternativa de desarrollo para la Puna

La calidad de sus fibras es reconocida mundialmente y hoy, un traje de fibra de vicuña cotiza en promedio, en treinta mil euros.

La vicuña estuvo en peligro de extinción pero hoy la situación es otra. El diputado Raúl Rizzotti dijo a Canal 2 que la falta de interés por parte del gobierno provincial lleva a una situación en que “pagamos por la inoperancia altos costos en cosas que son increíbles”.

La provincia de Jujuy es la que mayor número de animales tiene; más de sesenta mil vicuñas en estado de silvestría. Estas vicuñas tuvieron un período mundial de protección, pero se salió de él en la década del setenta.

Catamarca, que tiene un número muchísimo menor que Jujuy, con políticas al respecto, es hoy el principal productor nacional de fibra de vicuña. No sólo producen la fibra en bruto sino que hacen prendas con sello de calidad y certificación de origen, que coloca a esa provincia en el mercado mundial.

Los principales países de fibra de vicuña son Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina; de éstos, los dos primeros hacen de ella una actividad importante sobre todo en el desarrollo y crecimiento de los pueblos originarios.

La vicuña en nuestra provincia puede ser manejada presentando los planes correspondientes a la Dirección Provincial de Biodiversidad, órgano de contralor del Estado que permite la captura y manejo en silvestría de esta especie.
El ingeniero Julio Sardina Aragón, de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, explicó a Canal 2 que el convenio internacional de la vicuña reglamento y posibilitó que desde 1969 la especie recuperase su población. En ese año, en Ecuador, Bolivia, Perú, Chile y Argentina quedaban diez mil ejemplares; hoy sólo en Perú hay cerca de doscientos mil animales.

La vicuña es patrimonio desde tiempos ancestrales y las comunidades la protegen en silvestría. Clemente Flores, integrante de las comunidades de las Salinas Grandes, dijo a este medio que hay una superpoblación en todo el alto de la Puna. “Por eso es que nosotros nos estamos organizando y para hacer el manejo y pronto hacer unas esquila de la vicuña y comercializar, pero antes queremos industrializarla para darle un valor agregado”, explicó

Cuando se habla de alternativas de desarrollo para la Puna, los referentes de comunidades originaras y dirigentes políticos, reconocen en el manejo de la vicuña una alternativa importante.

El diputado Rizzotti expresó que hasta ahora no se puede llevar a cabo ninguna esquila y se paga un alto costo por ello. Por un lado está el no aprovechamiento económico de esta fibra y por el otro se presenta un problema con gente que cruza la frontera con Bolivia, mata a los animales y se lleva los cueros. “Hicimos denuncias en la Legislatura de lo que está ocurriendo en la Laguna de Vilama, donde hay cientos de cadáveres de vicuñas amontonados”, comentó el legislador.

Los habitantes de la Puna están muy interesados en desarrollar la actividad. Al respecto Rizzotti dijo que a su entender esto se va a terminar dando y que están acompañando a dirigentes de pueblos originarios y que hay decisión de ellos de “avanzar con o sin la presencia del gobierno provincial”.

Flores, por su parte, comentó ante nuestras cámaras, que han participado en reuniones en La Paz, abordando el tema y que Bolivia y Perú están más avanzados en el tema. “Nosotros tenemos la ley nacional que protege a la vicuña como especie y una ley provincial que nos permite hacer la esquila para desarrollar nuestro sustento de las comunidades aborígenes y especialmente para la Puna. Estamos trabajando en los cinco departamentos, organizando distintos grupos para poder hacer esquilas para beneficio de las distintas comunidades”.

Por ley, solamente se puede hacer la esquila del pelo del animal, pero es importante determinar el manejo y la forma en que se va a hacer la industrialización. “Eso creo que Bolivia y Ecuador lo han trabajado bastante bien y nosotros estamos a punto de hacer acuerdos y convenios con el INTI, para ver si esto se puede mejorar y tener lo que les pertenece a las comunidades”, sostuvo Marcos Sulca, otro integrante de de la comunidad de Salinas Grandes.

En Jujuy, en 2009 se sancionó la Ley 5634; Rizzotti, su autor, dijo que no se puede tercerizar la esquila de la vicuña y cobrar a través del sistema de regalías. “Hoy ya hay una ley que en forma clara establece que es un recurso de la provincia y el producido de esa explotación va el 90 por ciento en forma directa a los productores y el 10 por ciento para el desarrollo de actividades de la Puna”.

La ingeniera María Elina Domínguez explicó que Argentina se encuentra en “sites 2”, “lo que significa que se puede comercializar haciendo un trabajo cuidadoso con la vicuña en la esquila, conservándola viva en su habitad natural, con un manejo sustentable y de esta forma hacer conservación y tener un desarrollo sustentable”.

 

Qué se está haciendo en la zona

Según el último censo, habría alrededor de 110 mil animales en el territorio jujeño. Sardina Aragón explicó que la fibra es muy preciada y que en el mercado internacional, sin bien el precio hoy está muy bajo, llegó a costar 1000 dólares el kilo. “Hoy por hoy las comunidades podrían estar trabajando en las artesanías y también empezar a usar ellos la fibra de vicuña para poder proveerse de indumentaria”.

En Yavi se está trabajando para llegar a fin de año en la primera captura. En ese sentido, la ingeniera Rita Cartagena, de Agricultura Familiar, dijo a nuestro medio que el equipo territorial está trabajando hace dos años en este tema, para poder llegar a hacer la captura y esquila. Para ello es necesario organizarse, conocer las normas vigentes y luego llegar a la etapa del “chacu”, esto es, el arreo y captura de vicuñas en silvestría, para poder obtener las fibras.

En el caso de Yavi, las comunidades decidieron conservar y hacer manejo sustentable. Este año en ese departamento se van a poder hacer dos esquilas, en principio en noviembre.
La provincia de Catamarca viene trabajando con las vicuñas hace nueve años y es donde está más desarrollado el tema artesanal. La fibra de vicuña, explicó el ingeniero Sardina Aragón, se brinda principalmente en bruto y se entrega a las dos grandes acopiadoras del país, que la venden a Italia para su industrialización. Una chalina puede llegar a valer hasta 30 mil dólares en el viejo continente.

La Secretaría de Gestión Ambiental de la Provincia está trabajando en el tema y se están haciendo inversiones en capacitación para las comunidades que lo solicitan, en el trabajo de conteo y en la compra de redes y mangas.
No todo termina en la minería sostienen los lugareños y algunos dirigentes. La alternativa está; otra provincia es posible. El turismo y la fauna autóctona son regalo de la naturaleza que debemos, como los talentos del Evangelio, mínimamente multiplicar, aunque más no sea sólo por el hecho esencial de agradecer ante tanta bendición.

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