22 de septiembre de 2014 22:51 PM
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Impacto económico en la utilización de las combinaciones antibióticas para el tratamiento del Complejo Respiratorio Porcino

Las enfermedades respiratorias representan la principal causa que altera el bienestar económico de toda granja porcina, debido, principalmente a la mortalidad que provoca; sin embargo, la presentación crónica de estas enfermedades impactan seriamente al productor, debido al gasto realizado por la constante medicación y el incremento en la estancia de los animales al no alcanzar el peso optimo al mercado en los días establecidos.

Se sabe que por cada incremento porcentual en el daño del parénquima pulmonar se incrementará 1.2 días más a mercado; es decir, si el daño observado a la necropsia o peor aún en el rastro es del 10%, indicaría que el cerdo al menos estuvo 12 días más en los corrales con su respectivo consumo extra de alimento, con una disminución en la ganancia de peso de al menos 37 g.; asimismo, esta pérdida puede ser mayor o menor de acuerdo al agente involucrado, es decir, para la neumonía enzootica la perdida para la ganancia diaria de peso representa un 17%, mientras que para la pleuropneumonia contagiosa se ubica en un 34%, impactando directamente sobre la eficiencia alimenticia de un 14% hasta un 26% respectivamente.

El impacto es mayor cuando se visualiza en conjunto por el número de cerdos que se envían a rastro.  Esto es, cada cerdo al menos consumió 36 kg más de alimento con una menor ganancia de peso debido a la enfermedad respiratoria; que al multiplicar por un embarque de 100 cerdos dan como resultado 3.6 toneladas de alimento excedente que de acuerdo al costo del mismo, sería la pérdida económica.
Por esta razón, los encargados en las producciones porcinas (médicos veterinarios, ingenieros agrónomos, licenciados en producción, etc.) utilizan medicaciones que en algunos casos no son las idóneas, como por ejemplo es el uso de la gentamicina para controlar este tipo de problemas, que su espectro de acción no es tan amplio para contrarrestar las bacterias asociadas al complejo respiratorio porcino; así mismo la medicación grupal es impráctica debido a la dificultad en su utilización en el alimento o agua de bebida.
Cabe señalar, que si se combina la acción de la gentamicina con una penicilina, generan un efecto sinérgico, siempre y cuando la administración sea por separado; aunque por practicidad, en la mayoría de los casos se mezclan ambos productos en el mismo frasco y/o jeringa pudiendo desencadenar algún proceso de fibrosis en el sitio de inyección, asimismo no cubre el espectro de acción de las bacterias asociadas al complejo, en especial micoplasma.

 

 

En la práctica diaria no es la única combinación antibiótica utilizada para dicho fin, ya que diversos encargados realizan otro tipo de mezclas tomando como base a las penicilinas 50 millones que le incorporan enrofloxacina, kanamicina, etc; que aunque incrementa el espectro de acción, no cubre el total de las bacterias asociadas al complejo respiratorio porcino. Sin embargo, la combinación de antibióticos tiene diversos inconvenientes, desde las incompatibilidades físico químicas entre los agentes combinados; antagonismos in vivo entre ellos; favorecer a la aparición de cepas multiresistentes; alto riesgo de iatrogenia (daño generado por la aplicación del producto, ya sea inflamación, adherencias, abscesos, o muerte del animal); y finalmente, en aumento en el costo por aplicación.
Para evitar esta situación, se deben recurrir a las combinaciones de nueva generación debidamente elaboradas en laboratorios con altos estándares de calidad que ayuden eliminar rápidamente a estas bacterias; uno de los productos que están debidamente acreditados clínica y farmacológicamente para su uso en el cerdo es el Basetyl® Max por su combinación a base de florfenicol más tilosina (tilosina base) y la adición de bromhexina a dosis terapéuticas, ayudan a controlar y eliminar las bacterias involucradas en el complejo respiratorio porcino.
El florfenicol es un antibiótico de amplio espectro y puede ser hasta 100 veces más potente que su predecesor: el cloranfenicol.  Por su parte, la tilosina base es un antibiótico de amplio espectro de la familia de los macrólidos.  Ambos atacan sobre la subunidad ribosomal 50 s; sin embargo, el florfenicol afecta a la enzima peptidiltransferasa evitando la transferencia de los aminoácidos en formación de las cadenas peptídicas y la subsecuente formación de proteínas.  Mientras que la tilosina base, bloquea y disminuye la capacidad de la unión del RNAt-fenilalanina (ácido ribonucleico de transferencia) con los complejos ribosomales; bloqueando la síntesis proteínica bacteriana.
La bromhexina es un mucolitico expectorante que incrementa la frecuencia vibratoria del epitelio respiratorio y la producción de surfactante.  Su mecanismo de acción se basa en la regulación de la producción de moco, disminución en la adhesividad y viscosidad para una fácil expectoración lo que contribuye al alivio de los signos durante una infección respiratoria.  Además aumenta las concentraciones de los antibióticos en las secreciones bronquiales ayudando a controlar con mayor facilidad las enfermedades respiratorias.
Por otro lado, al realizar diversas pruebas de sensibilidad (Grafica 1) in vitro de los antibióticos presentes en el Basetyl® Max se observó que la mejor respuesta fue cuando se combinó el florfenicol con la tilosina contra las bacterias Haemophillus parasuis, Mycoplasma hyopneumoniae, Bordetella bronchiseptica, Pasteurella multocida y Actinobacillus pleuropneumoniae presentes en el complejo respiratorio porcino.

Gráfica 1.  Halos de inhibición de las bacterias implicadas en el complejo respiratorio porcino y su sensibilidad al ser sometidos por la combinación del Basetyl® Max y los principios activos por separado.

 

 

Por último, al realizar la comparación económica (Cuadro 1) de una combinación “casera” a base de penicilina más enrofloxacina (o bien cualquier otro principio activo ajeno a la formulación original) a una presentación de 250 mL y dosificación de 1 mL por cada 10 kg de peso cada 24 horas, contra el Basetyl® Max de 250 mL con una dosis de 1 mL por cada 20 kg de peso con intervalos de aplicación de cada 48 horas.
Cuadro 1.  Diferencia entre tratamientos para 100 cerdos de 40 kg con un producto combinado caseramente a base de penicilina más enrofloxacina contra el Basetyl® Max con signología de pleuropneumonia contagiosa.  La terapia fue hasta la recuperación total en 2.3 contra 1.8 del Basetyl® Max.

 

 

La diferencia observada entre productos por cerdo tratado es de un 50% a favor de Basetyl® Max; sin descontar, los decomisos que pudieran existir por concepto de la reacción química producida al musculo que puede ser desde una inflamación, hasta decomiso por lesión (fibrina) en el sitio de aplicación a causa de la combinación “casera”.

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