3 de julio de 2009 20:02 PM
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Mucha onda verde pero poco consumo

Amén de la moda hacia lo saludable y la publicidad que machaca, el uruguayo aún no come lo recomendable de frutas y verduras; la papa procesada gana terreno en un mercado sin tiempo para cocinar.

Se habla mucho de la mayor aspiración hacia el cuidado de la salud, del incremento del consumo de productos funcionales que otorgan vitaminas adicionales, al tiempo que se lanza la campaña "Merienda saludable" para educar a los escolares sobre la buena alimentación, pero parece que en la práctica a la carne con papa no hay con qué darle y, en el caso de ésta, si ya viene procesada, mejor. De hecho, el consumo promedio de frutas y verduras sigue sin ser el recomendable de 400 gramos por día por persona, sino que éste sólo se alcanza dentro del 25% de hogares de mayor poder adquisitivo, aunque éstos la completan con una excesiva ingesta de grasas, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Es más, el consumo de vegetales cayó 25% desde 1996 a 2006. Por lo menos, los uruguayos no están solos. La búsqueda del bienestar es una tendencia a nivel mundial que presenta una paradoja: a medida que crece la preocupación por la salud personal, disminuyen los comportamientos tendentes a hábitos saludables y, en ese sentido, entre 2003 y 2007 se registró un descenso de 7% en la tendencia a comer frutas y verduras, según el Roper Study 2008 que se realiza en el mundo en base a 30.000 encuestas. Avisos Google Es que hasta las propias autoridades son concientes de que existen costumbres arraigadas muy difíciles de modificar en la gente. "En Estados Unidos se gastaron millones de dólares para cambiar los hábitos y no lo lograron", admitió Fernando Gemelli, jefe del Área de Producción y Comercialización del Mercado Modelo. Agregó que, no obstante, siempre ha sido la aspiración de la institución contribuir al fomento de una alimentación más saludable con publicidad, folletos con recetas o sugerencias de consumo e incluso participación en programas de radio. Pese a esto, para el Mercado -que comercializa entre el 40% y el 60% de esos productos en el país- las ventas se han mantenido estables los últimos años, no acompañando esa caída en el consumo que se desprende de los datos oficiales. Y mueve cifras grandes: el último año fueron US$ 197 millones que corresponden al ingreso de unas 300.000 toneladas de productos. Locos por la papa La papa es el vegetal estrella entre los uruguayos con una ingesta per cápita de unos 34 kilos por año. Luego está el tomate, del que la ingesta por persona desciende a 9, después la cebolla con siete y la zanahoria con 5,5. Si de frutas se trata, la favorita es la manzana, ya que cada uruguayo come 12 kilos anuales y luego la banana con una ingesta por año de 10 kilos. En tercer lugar se encuentra la naranja con 8 kilos. Además de ser la preferida por lejos, el tipo de consumo de papa representa un cambio de hábitos de los uruguayos. Es que las importaciones de ese producto procesado (prefritas y puré, entre otros), treparon de menos de 4.000 toneladas en 2003 a 13.000 este año. Desde el Mercado Modelo lo atribuyen a que la gente cada vez tiene menos tiempo para cocinar y esta es una opción cómoda y barata. Este fenómeno explicaría en parte la tendencia descendente en el área de siembra de papa desde 2001 a la fecha. De hecho, la superficie plantada del ciclo de otoño -3.463 hectáreas- es similar a la del año pasado y estos son los registros más bajos desde el año 1997. En cuanto a las importaciones del producto fresco, también vienen en crecimiento: este año se importaron 7.000 toneladas, cuando el año pasado se compró menos de la mitad de esa cifra. El mundo frutihortícola Al Mercado Modelo ingresan productos sobre todo de la zona sur -Canelones, San José y Montevideo-, además de Salto y Artigas, zona donde se desarrollan los productos a contraestación y fundamentalmente abastecen a la zona sur de las hortalizas de frutos, como tomates, morrones, berenjenas y pepinos. Quienes hacen el nexo entre el Mercado y los productos son los llamados "operadores", que cobran entre 15% y 20% de comisiones. Puede ser un familiar del productor o no, que se encarga de la distribución de la cosecha de un lugar o varios; en algunos casos pueden llegar a trabajar hasta con 50 productores diferentes. En general, el productor manda la mercadería al Mercado porque así puede colocar su producto a mejor precio y, a su vez, es una manera de diluir las comisiones y tener menos responsabilidades que con un comprador directo. Esto siempre y cuando el precio del producto esté alto. Si está bajo, el productor trata de evitar intermediarios para sacarle más margen a su cosecha; en este caso hasta se puede ver a un camión en la ruta vendiendo al público. Según explicó el ingeniero agrónomo Alfredo Pérez, "este debe ser uno de los mercados más perfectos", en referencia a que los precios se fijan a oferta y demanda. "Hay algunos artículos que varían en el día, otros en las horas en que se está comercializando y también existen otros más estables", indicó el especialista. "Si es un producto perecedero, el pronóstico del tiempo y la época del año son factores que suelen definir en la cifra", agregó. Entre enero y junio de este año, el precio de la papa cayó 50%, el del limón 59% y el de la naranja 40%. También hubo subas como la pera en un 40% y el morrón rojo en 10%. Estos son ejemplos de las drásticas variaciones de precios que se suceden al correr del año para el mercado frutihortícola, aunque este 2009 se diferencia por su abundante oferta. Las frutas y hortalizas pasan luego a las bocas de venta minorista, cuyas proporciones son diferentes en el interior y en la capital. En Montevideo, el mayor canal de distribución son las ferias vecinales (32%), luego están los supermercados (26%) y por último almacenes y autoservicios y las verdulerías en igual proporción (20%). Diferente es el panorama en el interior, donde el 41% se vende en almacenes y autoservicios, 27% en verdulerías, mientras que supermercados y ferias representan, cada uno, sólo el 12% de las colocaciones. Importaciones, un negocio complejo La mayoría de los rubros frutihortícolas que se consumen en el mercado interno se producen localmente y se opta por la importación eventualmente cuando no es la época del producto, su precio está alto y su oferta es escasa. En general esto sucede los últimos meses del año. Los importadores son pocos y su trabajo bastante complejo, porque se necesita de cierta logística y suele ser un negocio muy riesgoso por las rigurosas condiciones de frío que debe cumplir. "Es difícil ganarle", aseguraron desde el Mercado Modelo. Entonces, por una cuestión de fletes, los principales abastecedores del país son Argentina, Brasil y Chile. Las importaciones extra región son escasas, como el ajo, que suele llegar desde China

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