25 de septiembre de 2014 10:00 AM
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En Uruguay el faltante de ganado gordo provoca detención de algunas faenas

Frigorífico Carrasco paralizó las faenas a partir de esta semana y hasta el próximo 13 de octubre, dando licencia al personal. La falta de ganado gordo ya había provocado la paralización de la faena en otras tres empresas.

Hasta el viernes 19, se llevaban faenadas 1.468.519 cabezas bovinas en los frigoríficos uruguayos y según los datos estadísticos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), se llevaba un crecimiento de 1% respecto a igual período de 2013.

El año pasado la post zafra fue bastante marcada, pero nadie esperaba que este año, la escasez de ganado gordo se acentuara tanto. Ante ese faltante, al igual que en 2013, algunas empresas decidieron dejar de faenar durante algunas semanas, dar licencia al personal y poner a punto las instalaciones.

Hasta el momento, la planta de Salto del grupo Tacuarembó/Marfrig, el ex frigorífico “La Caballada” mantiene parada la faena y aún sigue con el personal de licencia, aunque las otras tres plantas están operativas.

A la vez, el frigorífico Carlos Schneck retomará la industrialización de ganado a partir de los primeros días del mes que viene y está cerrado desde la semana pasada. Luego se le sumó Frigorífico Solís, que también está parado y volverá a faenar a partir del próximo lunes, según publicó Faxcarne.

La novedad es que ahora se sumó a la lista de frigoríficos de licencia la planta de Carrasco, perteneciente al grupo Minerva. La empresa hizo su última faena el pasado martes y recién retomará la actividad a partir del lunes 13 de octubre; estará parada 20 días. La meta de Minerva es aumentar la producción en su otra planta: el PUL (ubicada en Cerro Largo).

Según Faxcarne, entre las tres plantas estaban matando 4.100 cabezas semanales que representan alrededor del 12% del total de bovinos que pasaron por los frigoríficos.

No está descartado que otras empresas paralicen la actividad si la falta de ganado continúa.

Precios.

No se trata de un problema de precios; directamente no hay ganado. Es que los productores, algo desestimulados, hicieron menos verdeos -menos comida para el ganado- y a eso hay que sumarle que el clima, mediante las constantes lluvias, complicaron el desarrollo de esos verdeos, imposibilitando su pastoreo. Como consecuencia, los engordes se atrasaron y el faltante de ganado se acentuó más. Recién entró la primavera, los campos comenzaron a responder, pero el ganado no se engorda de un día para el otro.

Según los valores semanales divulgados ayer por el INAC, el novillo gordo cayó a US$ 3,71 esta semana, cuando la anterior valía US$ 3,74 por kilo de carne.

En paralelo, la vaca gorda subió de US$ 3,39 a US$ 3,41 por kilo. Los precios citados representan una caída de 0,9% para el novillo gordo y una valorización de 0,4% para la vaca gorda (siempre respecto a la semana anterior).

Los frigoríficos que quedan trabajando en el mercado se muestran muy activos, pero cuidan que no se disparen los precios.

Hoy las plantas dedicadas únicamente al abasto interno son las que están apuntalando el precio del ganado gordo, manteniendo alto el valor del novillo liviano.

Según INAC, el precio pre dressing (previo al retoque de la media res en la operativa de faena) es de US$ 3,35 para novillo gordo y US$ 3,08 por kilo para la vaca. Al igual que en los casos anteriores, todos los precios son al contado y puesto en frigorífico.

 

 

Carne.

A nivel del mercado interno, “no está faltando carne”, aseguró Germán Moller, presidente de la Asociación Nacional de Carniceros. Según dijo a El País “en los últimos dos meses las ventas bajaron” y hoy existe un cierto equilibrio entre lo que se está vendiendo en los comercios y la materia prima que los carniceros piden a los frigoríficos, explicó el empresario

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