27 de septiembre de 2014 10:39 AM
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En ganaderia lo óptimo, antes que la máxima producción

Para la especialista, sobrepasar los límites biológicos del ganado es contraproducente.

En su adolescencia, Temple Grandin pasaba temporadas en el establecimiento ganadero de su tío en Arizona. Allí comenzó su estrecha relación con los animales, que la llevó a descubrir que éstos también tenían problemas emocionales.

 

Todo el conocimiento acumulado en sus experiencias y estudio del comportamiento animal llevó a Temple Grandin a elaborar una especie de listado de consejos en el manejo. “Exigir a los animales sobrepasar sus límites biológicos es el mayor enemigo del bienestar animal”, señala Grandin cuando se le consulta sobre su principal observación en el comportamiento de las diferentes especies. Y agrega una afirmación que puede llegar a ser polémica: “Forzar la producción animal en busca de mayores resultados termina siendo contraproducente. Lo ideal es encontrar el nivel óptimo y no el máximo”.

 

Las siguientes son algunas de sus recomendaciones más difundidas para ganado con la que debe contar toda producción moderna:

  • Hay que terminar de comprender que la gente joven quiere saber de dónde vienen los alimentos y hasta hay algunos que desean conectarse con la gente que los produce, en especial en el mercado de carnes. En general son personas con poco conocimiento de la producción y mucha utilización de telefonía con videocelular.
  • La vocalización con gritos y alaridos genera serios problemas para un buen manejo y dificulta el movimiento de animales.
  • Evitar los golpes a los animales para moverlos o trasladarlos. El ganado se asusta de los ruidos severos fuera del corral.
  • El estrés en el vacuno genera tensión muscular y afecta el pH de la carne, alterando sus condiciones organolépticas.
  • Se mejora el movimiento cuando las instalaciones, como pueden ser las mangas tienen paredes sólidas de cemento que evitan que el animal vea de costado y se distraiga. Las comunes mangas de listones de madera ya no son recomendables.
  • Manejar las luces y sombras en el ingreso de animales a instalaciones cerradas o techadas: es difícil ingresar animales hacia un lugar oscuro, ellos necesitan ver hacia dónde caminan.
  • En los feedlots es clave evitar el recalentamiento de la cabeza cerca de los comederos porque el calor los agita y deben dejar de comer para respirar.
  • El entrenamiento de empleados reduce la posibilidad de lesiones en el ganado. La mayoría de los países productores de carne tiene servicios oficiales en los que funcionan programas de incentivo para el bienestar animal.

 

 

En el transporte

  • Programar el arribo de camiones.
  • Evitar sobrecargar los camiones de hacienda, con entradas y salidas bruscas de los animales.
  • No cargar animales en malas condiciones y prohibir camiones de hacienda en mal estado y sin previo lavado (pisos resbaladizos).
  • Controlar que el conductor del transporte no maneje a excesiva velocidad, ya que puede causar lesiones o machucones.

 

 

Una forma de sentir distinta

Los autistas han logrado avances en las ciencias

Temple Grandin es una convencida de que el bienestar animal contribuye con la producción para que funcione de forma eficiente, segura y rentable. Y también cree que las personas con autismo pueden contribuir a un mundo mejor. “Algunas de ellas, con un autismo moderado, han inventado y logrado mucho en tecnología informática y en arte. Ellos son menos sociables, pero ganan en la habilidad del pensamiento. El autismo es un problema de hipersensibilidad sensorial y puede ayudar al resto de la humanidad, mostrando una realidad que de otra forma no podría descubrirse.”

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