27 de septiembre de 2014 00:53 AM
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Estados Unidos puede sostener el valor de la carne uruguaya

El precio de exportación se mantiene por encima de los US$ 4.000 la tonelada y la escasez de carne en el principal productor mundial puede prolongar el buen momento en el negocio.

Uruguay ha obtenido la aprobación para vender carne certificada libre de hormonas y antibióticos y producida en base a pasturas por animales que disfrutan del bienestar de vivir a cielo abierto con una alimentación acorde a su configuración anatómica y a lo que han hecho los vacunos desde que existen: comer pasto.

La aprobación de esta nueva modalidad de venta llega en un momento de particular escasez de carne vacuna en EEUU que viene siendo uno de los sustentos para el bueno precio de exportación de la carne uruguaya, que está en los mayores niveles del año y que desde fines de 2010 se vende en forma permanente por encima de los US$ 3.500 por tonelada.

Tras una década de alto precio para el maíz, fuerte crecimiento en el uso del grano para elaborar etanol y una gravísima sequía en 2012, el stock ganadero de EEUU está sumamente disminuido.

Pero si el alto precio del maíz es una de las causas de la liquidación del rodeo estadounidense, el bajo precio debería ser un factor de recomposición. En otras palabras, mientras dure la escasez en la oferta del principal productor mundial de carne es altamente probable que los precios se mantengan firmes y paralelamente estarán más abiertas las posibilidades de ingreso a ese mercado.

Otra pregunta pertinente refiere a la persistencia de los bajos precios en los granos, que pueden redefinir los sistemas de producción en caso de persistir.

Es interesante por lo tanto ver lo que está sucediendo con las exportaciones de carne a EEUU y Canadá y lo que espera el propio EEUU que suceda en el largo plazo con la producción y los precios de carne y granos.

 

 

Exportaciones en ascenso
EEUU fue en algunos años el destino casi excluyente de la carne uruguaya. Antes de que China y Rusia tuvieran el protagonismo actual, cuando 10 años atrás este mercado junto al de Canadá dieron el primer envión a las exportaciones uruguayas que todavía estaban recuperándose del período terrible de la fiebre aftosa que afectó al país en 2001.

Tras una primera etapa, cuando el precio del ganado y la carne uruguayas eran bastante menores a las actuales, las ventas fueron descendiendo primero ante la competencia de los compradores de Rusia y luego los de China, dispuestos a pagar más. Por otra parte, la fuerte liquidación ganadera de EEUU llevó a que los precios estadounidenses permanecieran moderados.

En particular en los últimos tres meses las ventas de Uruguay a EEUU han estado muy por encima de las concretadas entre junio y setiembre de 2013. En particular en este mes, en la primera quincena las ventas a EEUU superan en tonelaje y precio por tonelada lo colocado el año pasado. De modo que al 13 de setiembre las ventas superan los US$ 8 millones frente a menos de US$ 3 millones.

En la primera quincena del año pasado, Uruguay no había exportado hacia Canadá, y en este año lo está haciendo activamente. De esta forma la facturación por ventas al Nafta en este mes están más que triplicando lo logrado el año pasado.

 

 

Escasa oferta en EEUU
Desde 2006, cuando empezó la suba fuerte de los granos, el stock ganadero estadounidense ha perdido casi 10 millones de vacunos, casi el equivalente a todo el rodeo uruguayo. Pasó de 96,5 a 87,7 millones de vacunos. Y eso prolongando una tendencia de larga data. Hasta 1997, EEUU sostuvo más de 100 millones de vacunos.

¿Qué espera el Departamento de Agricultura (USDA, por su sigla en inglés) que suceda? El stock ganadero parece haber llegado a un piso desde el que empezará a recuperarse reteniendo hembras. Pero la producción de carne seguirá bajando por dos años más.

La producción de carne vacuna de EEUU, que fue de 12 millones de toneladas en 2012, ha caído a 10,9 millones de toneladas este año. Ese faltante de más de un millón de toneladas está detrás del alto precio actual, con el kilo de carcasa a US$ 5,50, frente a los US$ 3,70 de los novillos uruguayos –producidos en base  a pasturas–. Pero la producción seguirá en baja.

El descenso persistirá hasta 2016. El año próximo la producción será de 10,6 el año próximo y 10,3 millones en 2016. Tal vez más importante que lo anterior, la recuperación posterior de la producción estadounidense será muy lenta y para 2023, hasta donde llega la proyección, apenas alcanza 11,7 millones de toneladas, es decir menos que lo producido dos años atrás. Un aumento en la producción insuficiente para estabilizar los precios.

Tomando las cotizaciones actuales del ganado como base 100, el USDA espera precios 11% superiores  a los actuales en 2016 cuando  la producción llega a un mínimo y sigue subiendo –aunque más pausadamente– hasta quedar 15% por encima de los valores actuales.

Eso no quiere decir que la baja de precios no tenga impacto. El aumento de la producción llevará a un crecimiento importante de las exportaciones del millón de toneladas actuales a 1,5 millones. La mayor parte de esas ventas se destinan a Japón y Corea. Pero eso no impide que las importaciones también crezcan, desde un millón de toneladas actuales a 1,3 millones.

 

 

Precio del maíz y de la soja
Las proyecciones del USDA sobre el futuro de maíz y soja no apuntan a un rebote rápido de precios aunque el área de ambos cultivos irá bajando gradualmente en respuesta a los bajos precios.

El precio del trigo alcanzaría un piso entre 2015 y 2016, algo por debajo de los US$ 160 por tonelada. En el caso del maíz, el piso estaría también en la zafra 2015/16 –es decir en la próxima– con un precio al agricultor de US$ 130 por tonelada, frente a US$ 144 de promedio en esta cosecha. La recuperación será gradual.

En la soja, tras los US$ 358 de promedio para esta zafra, el organismo oficial estadounidense proyecta un precio al productor de US$ US$ 325 en 2015/16 y US$ 327 en 2016/17. Los precios irían en gradual suba, pero recién superarían los US$ 350 después del 2020.

Claro que son proyecciones que parten del supuesto de un petróleo estable y de clima normal, supuestos endebles aunque necesarios para proyectar. Si lo que el USDA espera sucede, las relaciones entre grano y carne han cambiado por un buen tiempo. Como ha sucedido en los últimos tiempos, especialmente el clima tendrá la última palabra.

 

 

Brasil e India al tope en ventas
El comercio mundial de carne vacuna crecerá a una tasa mayor que el de pollo y cerdo, según el USDA, lo que parece ser un sustento complementario a la baja en la producción de EEUU para los precios internacionales. En los próximos 10 años, el comercio crecería 2,8% por año para la carne vacuna, 2% para la carne de pollo y, en el caso del cerdo, 1,6%.

De esta forma, en los próximos 10 años el comercio crecería a pesar de una reducción de las compras de Rusia, que aumentaría su producción interna.

El fuerte del crecimiento en las compras proviene de la combinación de China y Hong Kong, que pasan de unas 500 mil toneladas anuales cada uno a aproximadamente 800 mil toneladas. Proyecciones que incluso pueden parecer modestas a la luz del crecimiento de las compras de los últimos dos años.

El gran crecimiento de las exportaciones es liderado por Brasil e India, que estarán colocando 2,5 millones de toneladas en 2023, de acuerdo a las proyecciones, un millón más que las que estará colocando Australia, que tendrá un crecimiento modesto.

No se espera más que una recuperación modesta por parte de Argentina, que dentro de 10 años seguiría exportando menos que lo que actualmente vende Uruguay, con 336 mil toneladas. El estudio no tiene proyecciones para Uruguay

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