4 de octubre de 2014 12:15 PM
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Inocuidad alimentaria, ¿en qué estamos?

CompartiremailFacebookTwitterCon propiedad, podemos asegurar que Chile se ha convertido en Potencia Alimentaria y se encamina a estar entre los diez primeros exportadores a nivel mundial, por la calidad y el valor de nuestros productos. Pero debemos también preocuparnos de nuestro mercado interno, es decir, de lo que consume nuestra población. Si bien nuestros productos de […]

Con propiedad, podemos asegurar que Chile se ha convertido en Potencia Alimentaria y se encamina a estar entre los diez primeros exportadores a nivel mundial, por la calidad y el valor de nuestros productos. Pero debemos también preocuparnos de nuestro mercado interno, es decir, de lo que consume nuestra población.

Si bien nuestros productos de exportación se adecuan a las normas internacionales, internamente no siempre alcanzamos las condiciones mínimas de inocuidad.

La inocuidad de un alimento es la garantía de que no causará daño al consumidor, cuando sea preparado o ingerido. Esta condición cada vez adquiere una mayor importancia, debido a la conciencia y exigencia del consumidor por alimentos inocuos y del desafío de una mayor competitividad en las exportaciones de alimentos.

Esta problemática es abordada por la Agencia  Chilena de Inocuidad de los Alimentos  ACHIPIA, dependiente del Ministerio de Agricultura, conformada por las Seremías de Agricultura, Salud, Economía y Medioambiente, instituciones del ámbito académico (Universidad de Aconcagua), investigación (INIA), analítico (Labser), gremial (Fedefruta, Asproex) y productivo (Agrosuper, Nestlé).

 

En esta mesa de trabajo se han definido tres principales fuentes de contaminación que atentan contra nuestra inocuidad alimentaria:

1) Enfermedades de Transmisión Alimentaria: contaminación física, química y/o biológica en los alimentos cárneos en toda la cadena de producción hasta el consumidor.

2) Residuos de Plaguicidas en Hortalizas de Consumo Interno, cuyo origen está en los productores que no aplican programas de buenas prácticas agrícolas (BPA)

3) Calidad Microbiológica del Agua para Riego: las aguas de las cuencas de los ríos Cachapoal y Tinguiririca presentan altas concentraciones de bacterias coliformes totales y fecales en varios tramos; aguas que son utilizadas para riego de hortalizas de consumo crudo.

 

Esta acción conjunta de los sectores público y privado para la inocuidad alimentaria y la protección de la salud pública de nuestro país está orientada en prevenir los problemas de salubridad de los alimentos y no limitarse a reaccionar después de que ellos ocurren, mediante la implementación de metodologías de prevención, la incorporación de los conceptos modernos de inocuidad de alimentos en la formación de profesionales y técnicos por parte de la universidad; y la capacitación a los pequeños productores y actores de toda la cadena desde la producción hasta el consumo de los alimentos.

Oscar Navea Muñoz

Jefe Carrera Agronomía

Universidad de Aconcagua

Fuente:

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