5 de octubre de 2014 12:25 PM
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Beneficios del bienestar animal en la doma de caballos “Por las buenas se amansa mejor”

El especialista Milton De los Ríos dictó un curso en la Facultad de Veterinaria de Esperanza. La técnica propuesta logra mayor mancedumbre en menos tiempo y sin lesiones. “Buscamos un caballo amigo, que nos siga, que no haga falta llevarlo de un cabestro”, explicó.

Desde Tucumán, Milton De los Ríos, se acercó a la Facultad de Ciencias Veterinarias (UNL) a partir de una demanda de los estudiantes para llevar adelante un curso de doma racional, una técnica ancestral que prioriza el bienestar del animal.

 

“El conocimiento del lenguaje equino y la paciencia nos lleva a obtener un caballo manso en menos tiempo. Buscamos un caballo amigo, que nos siga, que no haga falta llevarlo de un cabestro”, remarcó este egresado de la FCV-UNL, quien aceptó la propuesta de explicar la técnica ante los alumnos y viajó a brindar el curso, que abordó temas como socialización, embozalamiento, descosquilleo, cabestreado, montado y ensillado.

 

Milton remarcó que “doma racional, doma india o doma sin violencia es una técnica que busca lograr un caballo manso, confiado hacia nosotros y confiable para un trabajo determinado”.

 

El tucumano ingresó a la FCV en 1994. Luego de dos años de estudio, comenzó a trabajar en el Ejército donde tuvo estrecha relación con equinos durante cinco años “montando caballos para polo, equitación y salto. Esto me acercó a su lenguaje”.

 

Luego regresó a la Facultad para concluir con sus estudios. Hoy en día, dedica la mayor parte de su tiempo a la cirugía en pequeños animales y lleva a cabo esta técnica por “hobby”. En este sentido, remarcó con orgullo: “cuando me llamaron los chicos del Centro de Estudiantes no dudé en volver a mi Facultad”. Milton mantuvo un encuentro con el decano de la FCV, Mgter. Humberto Occhi, quien agradeció y valoró su visita a partir del llamado de los estudiantes.

 

Sobre la técnica y el bienestar

“Es una práctica ancestral, se habla que Alejandro Magno amansó a su caballo con estas técnicas y que también las utilizaban indios de Las Pampas. En nuestro país la doma se ha hecho de una manera tradicional porque el Ejército necesitaba caballos en muy poco tiempo. No alcanzaban ni siquiera a ensillar y ya estaban montados. En esas domas había caballos que se fracturaban, se desnucaban o domadores lesionados”, sostiene De los Ríos.

 

En esto hizo hincapié: “es una técnica que se basa en el lenguaje equino, que lo hablan todos los caballos del mundo y que es muy limitado, pero se basa en interpretaciones de actitudes corporales”. Y agregó: “conociendo comportamientos sencillos sabremos cuándo el caballo está apto para montar”.

 

Para el amanse o doma, Milton utiliza un corral redondo porque “es una línea infinita, entonces el caballo puede trasladarse sin dificultad los metros que quiera. Nos permite que el caballo corra libremente sin estar atado y sin tener un bozal”.

 

Finalmente remarcó que “no tenemos que ser domadores para amansar a nuestros potros. Básicamente paciencia y lograremos objetivos muchos más rápido que la doma tradicional. En un 99 por ciento de los casos no se producen quebraduras o accidentes humanos”.

 

 

 

Técnica ancestral

Los primeros datos que se tienen sobre la doma natural (doma racional o doma india) datan de mucho tiempo, ya que en realidad estas técnicas venían utilizándose en Sudamérica desde hace siglos, pues los indígenas consideraban muy importante al caballo por las funciones que éste cumplía para la sociedad. Aplicaban una técnica para domar los potros basada en la confianza hombre-caballo, no provocaban traumas en los animales para conseguir que éstos aceptaran a los jinetes. Así conseguían que los caballos vieran al hombre como un compañero, un líder que les transmitía seguridad. Una vez que el equino ya se encontraba calmado, el propio domador, con la única ayuda de su propio cuerpo, conseguía manejar al animal, a través de movimientos y señales.

 

En Europa se sabe que algunos los caballeros lograban tener una relación con sus caballos muy especial en cuanto a una buena comunicación. Tampoco utilizaban técnicas violentas para entrenar al animal, con lo que conseguían hacer con sus caballos ciertos movimientos sorprendentes en plena batalla, que no solo les permitían salvar sus vidas, sino además podían ganar difíciles combates.

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