6 de octubre de 2014 11:40 AM
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Oportunidades para las frutas en conserva en Turquía

CHILE : El TLC con Chile considera reducciones arancelarias de 50% para los duraznos en conserva, pero los únicos envíos a ese país se realizaron en 2011. Entre las preferencias de los turcos está esa fruta, que actualmente proviene de Grecia.

El interés que ha despertado Turquía en Chile a raíz de la teleserie “Las mil y una noches” no solo se ha manifestado en la alta sintonía que registra la serie protagonizada por Onur, sino que también en un aumento en los viajes a ese destino -que se han triplicado en lo que va de este año, respecto de 2013, con más de 400 chilenos que lo han visitado-. Pero más allá de eso, desde el punto de vista agroalimentario, Turquía tiene un potencial interesante para productos nacionales, donde destacan los frutos secos y que también abre opciones a otros alimentos, no solo como destino final, sino que también como punto de distribución para otros países de la región.

Dentro de eso, un rubro que recién comienza a perfilarse es el de las frutas en conserva, que tienen un alto consumo en ese país debido a que la tradición de elaborar compotas caseras ha ido quedando atrás, por lo que los turcos están comprando cada vez más las que vienen preparadas, listas para consumir.

 

Un informe elaborado por la agregaduría comercial de Chile en Estambul indica que las frutas en conserva más consumidas en Turquía son los duraznos, que actualmente provienen en su mayoría desde Grecia, con el 99,2% de las importaciones, seguida por Reino Unido.

 

Ahí es donde hay buenas opciones para los exportadores nacionales. “Considerando la oferta exportable chilena y la producción local, existen oportunidades especialmente para duraznos en conserva, puesto que las variedades que se producen en Turquía no son aptas para la industria conservera”, asegura la agregada comercial de Chile, Gulsan Atalay.

 

Las frutas tropicales también lideran entre las que se consumen en conserva, como la piña, que importan desde Tailandia, y las frutillas, que tienen como origen principalmente a Francia.

 

Lo anterior abre un espacio para este las conservas nacionales, aunque las exportaciones son muy incipientes. Los registros del organismo estatal dan cuenta de una única exportación de duraznos en conserva a Turquía realizada en 2011, por US$ 865 mil, a pesar de que el TLC que existe entre ambos países considera reducciones arancelarias de 50% para esos productos, lo que es una ventaja relevante para Chile, ya que el arancel general es de 58,5%.

 

“Actualmente no hay empresas chilenas exportando a Turquía este tipo de productos, pero estamos trabajando para presentar la oferta chilena a los importadores locales. El feedback recibido ha sido muy positivo”, explica Gulsan Atalay.

 

Alta demanda

Pese a que Turquía es un gran productor de frutas, también es un gran consumidor. De hecho, produce alrededor de 15 millones de toneladas de fruta fresca por temporada, de las cuales exporta seis millones de toneladas.

 

En ese sentido, el informe destaca que los consumidores e industrias como la pastelería “dan una alta prioridad a la fruta de temporada respecto de la fruta en conserva, cuyo uso doméstico está comenzando a difundirse en los últimos años”.

 

Si bien esto podría parecer un obstáculo para el crecimiento del consumo de frutas en conserva en ese mercado, el aumento en la demanda se está generando por el lado de los centros turísticos, para los desayunos, y en el ámbito de la cocina, para la elaboración de postres y pasteles, sobre todo en el área costera del país, donde se utilizan principalmente ensaladas de frutas, duraznos, damascos, cerezas, guindas y peras.

 

En relación con el retail, se observa que el consumo en los últimos años viene creciendo de la mano con los cambios de hábito de consumo en la población más joven de las grandes ciudades, que están dejando de lado la tradición de la cocina turca de elaborar sus propias conservas para aprovechar la fruta fresca que no se consume.

 

En ese nicho, las preferencias van más por frutas tropicales, como la piña y el mango, aunque también destacan las mezclas de frutas.

 

Tanto para las frutas tropicales como para los duraznos, que son los más consumidos entre las frutas tradicionales, se explica que “existe una dependencia de las importaciones, porque la producción local no es suficiente para abastecer la demanda”.

 

 

Tips del mercado

Al pensar en el canal de food service, el formato de distribución preferido por los turcos es en latas metálicas, ya que los frascos de vidrio son más difíciles de almacenar, aunque los requerimientos varían en el caso del retail.

 

“Para ese canal, el consumidor presenta un rechazo general a las conservas en lata, debido a que el sabor de la lata se transmite, no pueden ver el contenido externamente y la lata requiere un recipiente adicional para conservar el producto una vez que se abre. Por lo tanto, lo que se recomienda para el retail es el envase de vidrio”, sugiere el informe.

 

Además, para el retail los importadores buscan latas de 100 y 850 gramos, y para el área de hoteles y restoranes prefieren los formatos de 850 gramos, tres y cinco kilos.

 

El documento detalla que las importadoras se encargan de distribuir los productos a las cadenas de supermercados, donde destacan firmas como MacroCenter, Migros, Carrefour, Real y Tesco como las que tienen más introducción de frutas en conserva, y los centros de distribución mayorista Metro.

 

En el área de food service, los principales importadores de frutas en conserva están en Estambul y abastecen a sus clientes sin intermediación.

 

En cuanto a los tipos de frutas que tienen mejores perspectivas de aumento en la demanda a futuro, el informe de la agregaduría comercial de ProChile resalta que las oportunidades están especialmente en las frutas elaboradas con su propio jugo y que no utilizan aditivos o azúcares añadidas, por sobre las conservas tradicionales.

 

“En frutas como los duraznos, la producción local no cubre la demanda y con el aumento del turismo y los cambios alimenticios de la población turca se estima que la demanda por frutas en conserva crecerá en los próximos años”, concluye el análisis.

 

Por su parte, Gulsan Atalay explica que la forma de hacer negocios de los turcos es muy dinámica y se requiere que los exportadores sean ágiles al responder las solicitudes de cotización y de información técnica, así como el envío de muestras. “Turquía es un mercado que ofrece muchas oportunidades, pero exige un buen seguimiento para lograr introducir y mantener un nuevo producto”, advierte la agregada comercial.

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