8 de octubre de 2014 18:34 PM
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Drones modernizan la agricultura de precisión

Los drones figuran en el primer lugar de la lista que el MIT presenta como las tecnologías revolucionarias que ya se están aprovechando en este 2014. Son avances con respecto al año anterior que resuelven problemas difíciles o crean nuevas formas de usar tecnología.

Investigadores de la Universidad Estatal de Míchigan (MSU) están usando su primer vehículo aéreo no tripulado, más conocido como UAV, para ayudar a los agricultores a maximizar los rendimientos mediante la mejora de la gestión del nitrógeno y del agua y la reducción del impacto ambiental como la lixiviación de nitratos o de las emisiones de óxido nitroso.

Para esta iniciativa, el  UAV (Unmanned aerial vehicle) de la MSU mide como los cultivos reaccionan al estrés producido por factores como la sequía, la deficiencia de nutrientes o las plagas. El avión no tripulado vuela sobre el campo para documentar su estado, llegando a descender a centímetros del mismo. El retrato da a los agricultores detalles sobre la salud actual de sus cultivos.

Armados con este conocimiento, los agricultores pueden identificar rápidamente las áreas problemáticas y abordarlas con la precisión de un rifle, en lugar del enfoque de escopeta, dijo Bruno Basso, científicos de la MSU.

“Cuando uno tiene un corte en la piel y necesita desinfectante, no se sumerge en una piscina de desinfectante sino que se lo aplica sólo donde lo necesita y en la cantidad que sea estrictamente necesaria”, dijo Bruno, quien también es profesor de la Estación Biológica Kellog.  “En lugar de cubrir todo el campo con fertilizante, se puede aplicar exactamente donde se necesita. Básicamente, tratamos de hacer lo correcto, en el lugar correcto, en el momento adecuado”.

El drone tiene tres sensores: un radiómetro de alta resolución, una cámara térmica que se utiliza para controlar la temperatura central y la hidratación, y un escáner láser que mide la altura de la planta individual en centímetros. A diferencia de los aviones tripulados, el avión no tripulado puede volar a altitudes bajas (menos de 100 metros) y en la mayoría de las condiciones meteorológicas, siempre que no haya mucho viento, cubre un patrón pre programado en piloto automático y proporciona datos más precisos de una manera efectiva en cuanto a costos. “El UAV es como una placa de rayos X “, dijo Basso.  Antes de que podamos diagnosticar el problema, tenemos que recoger la mayor cantidad de detalles. ” La respuesta a la luz varía entre las plantas en función de su salud. A través de combinaciones de las bandas de reflectancia espectral, los investigadores pueden determinar la fuente principal de del estrés de las plantas, tales como el agua o el nitrógeno.

Stanley Best, investigador chileno y director del Programa de Tecnología de Imagen Computacional y Sensores Remotos de INIA Quilamapu, explicó que es de gran importancia dar a conocer el uso de tecnologías de la información para la agricultura. “Hace apenas una década que se empezó a hablar en Chile de la agricultura de precisión. La incorporación de esta modalidad tiene resultados relevantes en las prácticas agronómicas: siembra, fertilización, aplicación de agroquímicos y cosecha de forma variable, en función del análisis de la información recolectada, lo que permite mejorar la toma de decisiones productivas debido a un mejor conocimiento de los procesos y fenómenos que ocurren en el campo”, señaló el investigador.

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