8 de octubre de 2014 18:54 PM
Imprimir

¿Sacrificio o matanza?

Una situación límite e impactante derivada de un conflicto entre particulares en torno a un campo de General Conesa involucra a un lote de 155 animales vacunos que se encuentran en los corrales de Fridevi confiscados por Senasa con resolución de ese organismo para ser sacrificados.

Una situación límite e impactante derivada de un conflicto entre particulares en torno a un campo de General Conesa involucra a un lote de 155 animales vacunos que se encuentran en los corrales de Fridevi confiscados por Senasa con resolución de ese organismo para ser sacrificados.

 

Lo insólito del hecho es que una de las partes aduce, e incorpora documentación sobre el estado sanitario del lote, con detalles del sangrado con resultados negativos y vacuna contra la brucelosis con la firma del profesional interviniente e intervención previa de Senasa. Esta repartición aduce que la infracción consiste en la ausencia de la habilitación sanitaria para el traslado (DTA), con lo que sanciona con la máxima pena: decomiso y sacrificio.

 

Ayer, se interpuso acción de amparo preventivo y correctivo contra la resolución que ordena la interdicción y faena sanitaria de los animales en la Secretaría Civil del Juzgado Federal de Viedma.
Los plazos indican que hoy martes se vivirá una jornada decisiva ya que solo una cuestión de turnos de trabajos ha demorado el cumplimiento de la extrema medida por parte de la empresa faenadora. También trascendió que llevar adelante la orden de sacrificio será muy distinta de la habitual para el personal de la empresa. Es excepcional, e incomprensible, que por celos burocráticos desmedidos se sacrifiquen vaquillonas preñadas e incluso terneros que están naciendo en cautiverio.

 

Burocracia en exceso

 

El cuadro que muestra un lote de animales listos para sacrificarse, sin que el producto pueda ser consumido y que incluya a vaquillonas a punto de parir y terneros recién nacidos pone los pelos de punta e indigna. Mucho más cuando se trata de excesos de burocracia, superposición de jurisdicciones y negligencia de los responsables. A lo que se agrega el disparador de conflictos entre particulares.
En los últimos tiempos se habló mucho de despoblamiento de vacunos que ahora se dispone sacrificar, con madres por parir. Urge que las entidades del sector se pronuncien y tanto las autoridades provinciales, Senasa y la Justicia encuentren una salida a tan extrema situación.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *