10 de octubre de 2014 16:12 PM
Imprimir

La cosecha de trigo será la menor desde 2007

URUGUAY : Por primera vez en varios años la producción del cereal quedará por debajo de un millón de toneladas

Desde 2008, cuando se consolidó el crecimiento agrícola exportador de Uruguay, el país siempre logró más de un millón de toneladas producidas de trigo. La expansión fuerte del área y el crecimiento moderado de los rendimientos llevaron a la producción uruguaya a pasar en aquel año el millón de toneladas, para alcanzar los dos millones de toneladas en 2011.

Pero en este año la percepción de precios internacionales a la baja, los altos costos, y las lluvias frecuentes llevaron primero a un ajuste a la baja en el área y luego a una pérdida de rendimientos que ubicarán la cosecha por primera vez en siete años por debajo del millón de toneladas.

De acuerdo a los sondeos que realizó la publicación Monitor Agrícola, el área de trigo llegaría como máximo a 300 mil hectáreas y el rendimiento quedaría bastante por debajo de los 3.000 kilos por hectárea, de modo que podría darse una producción cercana a 800 mil toneladas.

En gran medida la performance de los cultivos de invierno se juega en este mes de octubre, que ya trajo lluvias en su inicio el pasado fin de semana, las trae en estos días nuevamente y un nuevo evento de precipitaciones puede darse a mediados de la semana próxima.

Ello es todo un reto para cultivos que ya vienen soportando precipitaciones mucho mayores a las deseables.

La consecuencia será un saldo exportable mucho más menguado que en años anteriores. Con un consumo local que supera en algo las 400 mil toneladas, las exportaciones quedarán limitadas a unas 350 mil toneladas. 

Eso será menos de la mitad de lo que se exportará este año y los anteriores. Desde un pico de exportaciones de 1,6 millones de toneladas en 2012, el año 2015 será magro en colocaciones externas, algo que puede dar cierto sostén a los precios internos, lo que sería fundamental al menos para acercar a los productores a un empate en los resultados del cultivo.

 

 

El ajuste de precios

Como la soja y el maíz, el trigo ha ajustado a la baja. Y eso complica, porque con un precio que puede ubicarse sobre los US$ 220 la tonelada, los 3.000 kilos que pueden estimarse como un buen rendimiento para las condiciones del año no logran cubrir los costos. Una facturación de US$ 660 por hectárea no devolvería a los agricultores lo invertido.

Para que el precio supere esas referencias deberían darse algunas condiciones que no son del todo imposibles. Como ha sucedido en los últimos años, la producción de Argentina también será escasa. La de Brasil también puede verse afectada por las lluvias excesivas, aunque allí las compras de trigo estadounidense han significado una competencia y un techo a los precios que recibe el productor uruguayo.

Desde el exterior algunas señales alentadoras para el precio han emergido en esta semana. Pero en parte las subas se debieron justamente a la percepción de que las lluvias de esta semana y la próxima pueden dañar a los cultivos en Argentina, Brasil y Uruguay.

Más allá de esos vaivenes, pueden esperarse pocas sorpresas para el mercado internacional del trigo. El stock mundial va en ascenso, la superficie que se sembrará en el hemisferio Norte volverá a ser muy amplia y, excepto que la sequía dañe al cultivo en Australia, pocas oscilaciones pueden esperarse en el precio como no provengan de problemas climáticos locales.

La cosecha global de este año superará por segunda vez los 700 millones de toneladas y las reservas se mantienen cercanas a 200 millones, como para responder con oferta a cualquier suba de precios.

Por otra parte, el bajo precio del maíz pone un límite al uso de trigo forrajero que fue muy generalizado en  hemisferio Norte cuando la cotización del maíz rompía récords. Por todas esas razones no cabe esperar un precio muy alejado de los US$ 220 la tonelada que ofrece actualmente la exportación y los US$ 250 que paga la industria molinera por lotes de buena calidad.

Justamente ese será una vez más un factor determinante para que se pueda colocar el trigo uruguayo en Brasil y se puedan conseguir precios algo superiores. El problema de calidad en trigo será bastante generalizado, incluso fuera de la región y por ahí puede haber una vía de escape a un escenario complicado para el cultivo.

En principio, hasta que los daños por lluvias excesivas no se confirmen , el mercado regional está mejor abastecido que en años anteriores por un aumento de la producción de Brasil y Argentina. En el caso brasileño la producción crecería en un millón de toneladas por segundo año consecutivo alcanzando a 6,3 millones de toneladas. Brasil podría tener récord de exportaciones del cereal.

Y las esperanzas de que el conflicto entre Rusia y Ucrania depare algún repunte de precios también se han desvanecido. El mercado no quiere más trigo.

Para la agricultura uruguaya la cosecha que empieza en poco más de un mes marcará la primera de las pruebas a enfrentar en este nuevo contexto de precios bajos para los granos. La adaptación a ese escenario a través de altos rendimientos no será posible por lo que el desafío será grande. Y se sentirá mucho más allá de las chacras, desde los fletes hasta los puertos.

Una lógica similar tendrá la cebada, que resiste aún peor que el trigo los excesos de agua. En los próximos 15 días se define gran parte de la cosecha de invierno. Que en cualquier caso será la peor de los últimos siete años.

 

 

Argentina sumergida

Así como en Uruguay, pero tal vez más por sus características topográficas, los suelos trigueros en buena parte del país vecino se mantienen anegados por las lluvias muy por encima de lo normal que se han registrado.

Los rendimientos serán flojos, aunque un incremento en el área plantada llevará a una cierta recuperación de la producción del cereal.

Con exportaciones trabadas, la cercanía de la cosecha está presionando ya los precios a la baja, y en esta semana se ubican en US$ 150 por tonelada para el trigo que se entregue en diciembre próximo.

Mientras en las zonas más norteñas de Argentina la cosecha está a apenas dos semanas de distancia, el gobierno del vecino país sigue sin dar autorizaciones de exportación, lo que devuelve más presión bajista a los precios. Analistas del país vecino estiman que hay un millón de toneladas de trigo que fueron comprados por los exportadores pero no pudieron ser vendidos al exterior.

“La exportación tiene comprado ese millón de toneladas de la cosecha vieja, pero no lo puede embarcar. Es insólito que pase esto cuando nos acercamos para levantar la próxima cosecha”, señaló el analista Gustavo López, de Agritrend.

Un ingrediente adicional en un país que ya tiene un stock récord de soja

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *