13 de octubre de 2014 17:53 PM
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Economistas K afirman que ruralistas acopian casi 50% de la soja para generar “salto devaluatorio”

Según un think tank kirchnerista, la reticencia a la venta obedece a una "estrategia" de hacer caer la oferta de dólares y obtener una renta extraordinaria. El stock representa hasta u$s11.000 millones. Piden intervenir el comercio exterior

Un grupo de economistas kirchneristas aseguran que los ruralistas acopian casi la mitad de la cosecha de soja y pidieron que el Gobierno intervenga el comercio exterior para evitar un salto en el tipo de cambio.

En un informe titulado “acopio de soja, especulación y presión devaluadora“, el Centro de Estudios económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) señaló que los empresarios del campo acumulan todavía entre un 42% y un 52% de la cosecha de soja 2013/2014, lo que representa entre u$s7.000 y u$s11.000 millones.

El think tank liderado por el economista K Andrés Asiain hizo el cálculo en base a datos oficiales de exportaciones en base a los embarques, procesamiento de la industria aceitera y habilitación de las ROES de exportación.

Así, para el CESO, se trata de una “nueva escalada especulativa” que se genera en un contexto de fuerte baja en los precios internacionales del cultivo.

“Por ello, las razones de la reticencia a la venta solo podrían explicarse por la estrategia de hacer caer la oferta de dólares, generar un salto devaluatorio y obtener una renta extraordinaria que compensen la caída de precios”, advirtió.

Las consecuencias del acopio no solamente afectan al mercado cambiario, sino también el resultado fiscal. De acuerdo con el análisis, al evitar comercializar la cosecha y con ello liquidar las divisas de magnitud entre u$s 7.000 a u$s 11.000 millones se habrían podido cancelar las obligaciones (capital más intereses) de 2014 y 2015 que serán de u$s 7.091 y u$s 12.430 millones, respectivamente.

Así, según el CESO, la decisión de acopiar casi la mitad de la cosecha “evidencia que la voluntad individual de un sector económico está poniendo en peligro a la voluntad general“.

El último informe de estimaciones agrícolas del Ministerio de Agricultura, difundido este mes, muestra que la producción de soja para la campaña 2013/14 fue récord.

Con un crecimiento del 9,5% con respecto a la campaña anterior. En términos de toneladas es una campaña muy superior a las últimas dos, alcanzando los 53 millones, cuando en la campaña 2011/12 fue de 40 millones.

La industrialización creció de 33 a 43 millones de toneladas. La exportación paso de 6 a 10 millones de toneladas.

En relación a ello según datos del Fondo Federal Solidario (fondo donde se coparticipan las retenciones a la soja) para septiembre de 2014 la recaudación fue un 1,4% menor que el mismo periodo de 2013.

Esto significó que el acumulado para los primero nueve meses de 2014 fue de u$s1.524 millones mientras que para el mismo periodo de 2013 fue de u$s 1.546 millones.

No obstante durante el 2013 el promedio del tipo de cambio fue de 5,43 pesos por dólar mientras que para los primeros nueve meses de 2014, promedio, el tipo de alcanzo 7,99 pesos por dólar.

Con una moneda 45% depreciada en comparación al año anterior la decisión fue acopiar en momentos de caída de precios internacionales.

En este sentido, señaló el grupo de economistas, “la pérdida por no vender en el momento adecuado rondaría los u$s2.000 millones y no solo afectaría a los productores sino también al Estado (principalmente las provincias) en concepto de derechos de exportación”.

 

 

Solo si se compara septiembre de 2014 contra 2013 muestra una caída de la liquidación de divisas en u$s589 millones.

A partir de esta situación, el CESO sugirió utilizar las herramientas que tiene el Estado para poder “coordinar las presiones cruzadas que se reciben desde el sector e intervenir, a favor del equilibrio macroeconómico por un lado, y en beneficio de los pequeños productores que no tienen espalda financiera para realizar estas maniobras, por el otro”.

“La respuesta podría venir del lado de la política pública pensando la posibilidad de implementar nuevos mecanismos estatales (o recrear algunos existentes) de intervención directa en el comercio exterior de granos, como tienen casi todos los países del mundo”, indicó el informe elaborado por Nicolás Hernán Zeolla y Ernesto Mattos.

En este sentido, los economistas K aseguraron que “una alternativa podría ser una empresa estatal de comercio de granos, dependiente del poder ejecutivo o como un área dentro de otra empresa de capitales públicos, que tenga como objetivo proteger el ingreso de los productores y resguardar la soberanía alimentaria nacional”.

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