15 de octubre de 2014 00:19 AM
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Al no producir biodiésel el país pierde, aseguran

Paraguay exporta actualmente casi toda la grasa animal que se genera con la producción de carne bovina, porque no puede afianzar una industria del biodiésel eficiente, señaló el director de Investigaciones de la Facultad de Ingeniería de la UNA (Fiuna), Ing. Dr. Juan Carlos Rolón Gadea

El profesional explicó que la tendencia en los países desarrollados es ir aumentando la mezcla del biodiésel con los combustibles de origen fósil. Destacó que es un “paso progresivo” hacia el uso de energías alternativas y el reemplazo de los derivados del petróleo por combustible renovable, que en nuestro caso proviene de la biomasa, para producir biocombustible, tanto biodiésel como etanol.

Añadió que en nuestro país el biodiésel es aún incipiente, porque su desarrollo industrial es insuficiente. “Hay mucho desconocimiento en torno al tema e incluso hay ciertos temores que hicieron que los importadores de combustibles fósiles, por la mala publicidad que hubo, no le tengan confianza”, explicó.

El Dr. Rolón Gadea manifestó que la legislación nacional prevé una mezcla de hasta el 5%, que actualmente es inferior al 1%, pero que en ocasiones ni se hace, tal como sucede en el presente. “Eso se debe a que algunas empresas tienen la capacidad instalada para producir biocombustibles, pero no está instalado el mecanismo comercial, ese es el caso particular de cierto biodiésel de origen vegetal y, en particular, el de origen animal”, agregó.

Añadió que, por un lado, los de origen vegetal no tienen la calidad suficiente, y son rechazados, porque no cumplen las normas y el de origen animal tropieza con una cuestión más política que técnica o científica.

Admitió que la situación es delicada, porque Paraguay produce y exporta mucha carne y tiene una producción enorme, donde muchos frigoríficos de gran tamaño también tienen una gran producción de grasa bovina, del que se hace el biodiésel. “Como no pueden vender en el mercado interno, se ven obligados a exportar la materia prima en vez convertirla en biodiésel y con ello el país pierde mucho dinero, porque son millones y millones que se dejan de recibir y, consecuentemente, los frigoríficos que invirtieron fortunas para instalar sus plantas, hoy día están parados”, destacó el científico compatriota.

Afirmó que la consecuencia inmediata es económica, porque se deja de ganar dinero; pero también es social, porque se pierden puestos de trabajo que se hubieran podido crear, con grandes plantas de transformación de la grasa en biodiésel que están paradas. “Por otro lado, se pierde dinero doblemente: no se hace la mezcla y la falta de biocombustibles se traduce en mayores importaciones del diésel fósil, que Paraguay paga en dólares al extranjero, pues no lo produce”, señaló.

 

Ofrecimiento

El domingo último nuestro diario publicó la propuesta hecha por el Dr. Rolón Gadea, quien ofrece a los interesados el laboratorio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción (Fiuna) para estudiar los impactos del biodiésel en motores y medioambiente

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