16 de octubre de 2014 11:51 AM
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Silobolsa: Casamiquela fomenta el uso de la principal herramienta “destituyente”

El INTA y Agricultura realizan el primer Congreso de Silobolsas mientras que funcionarios y medios K lo critican

La aparición de silobolsas dañados intencionalmente en campos ubicados en Gral. Pico y Cañuelas reabrió el debate acerca del uso de esta tecnología de almacenaje de granos que revolucionó la relación entre la oferta y la demanda en el sector agropecuario.

 

 

 

Mucho se habló en los últimos días sobre el tema: desde las amenazas del Gobierno nacional con incautar la producción guardada en los bolsones de plástico instalados en los campos, hasta la comparación de los silobolsas con la tenencia de marihuana.

 

 

 

Lo concreto es que -una vez más- el relato y los hechos van por caminos opuestos. Es que, al mismo tiempo que funcionarios y medios kirchneristas critican a los productores que utilizan silobolsas, el INTA y el Ministerio de Agricultura fomentan su uso.

 

 

 

La prueba está en que la cartera del campo que conduce Carlos Casamiquela y el organismo técnico dirigido por el pingüino Francisco Anglesio están realizando en estos días el primer Congreso Internacional de Silobolsas en Mar del Plata.

 

 

 

El encuentro genera un gran interés en el campo dado que allí se presentarán 40 trabajos científicos, 16 conferencias, 2 talleres, 2 mesas redondas, un día de campo en la Unidad del INTA Balcarce, una ronda de negocios y hasta una capacitación para periodistas.

 

 

 

Tan importante es para el INTA y el Ministerio de Agricultura este evento que hasta crearon un sitio web para poder seguir de cerca todas las novedades del Congreso que busca promocionar esta tecnología.

 

 

 

Pero lo cierto es que también causa un alto grado de sorpresa en el mundo de la política dado que muchos ven al silobolsa como la principal herramienta destituyente ya que, en cierta forma, allí se “encanutan” buena parte de los dólares que el Gobierno necesita.

 

 

 

De hecho, hace unos días la agencia de noticias oficial Télam publicó una galería de imágenes titulada “Así esconden la cosecha los productores” en la que se mostraba algunos silobolsas detrás de unos árboles en un campo en la provincia de Buenos Aires.

 

 

 

En tanto, en una reunión con directivos de las agroexportadoras, el viceministro de Economía, Emanuel Álvarez Aguis, expresó de manera fiel la visión del kirchnerismo duro: “Sabemos que hay 24 millones de toneladas encanutadas en bolsones”, les dijo.

 

 

 

Contrariamente a estas críticas miradas, un trabajo del Instituto de Economía del INTA difundido unos días atrás remarcó que el silobolsa le generó al país más de u$s 10.000 de dólares desde sus inicios hace unos 20 años.

 

 

 

“Desde el ciclo 1998/99 con esta tecnología pasaron de almacenarse de 2 a 40 millones de toneladas de granos. Este sistema ayudó a incrementar el ritmo sostenido de producción”, señala el informe del organismo al que accedió La Política Online.

 

 

 

“El sistema se expandió rápidamente en la Argentina y luego en el mundo gracias al creciente volumen de información técnica. Sin esta innovación, el incremento de la capacidad de acopio hubiese requerido inversiones más onerosas”, agrega.

 

 

 

En la misma línea, los elogios a esta tecnología también se dejan ver en el Congreso en Mar del Plata. “Observamos una creciente demanda de información y equipamiento”, comentó Ricardo Bartosik, presidente del primer Congreso de Silobolsa.

 

 

 

“En la Argentina el silobolsa está absolutamente instalado en el sistema de poscosecha. El desafío está en cómo hacemos para utilizarlo mejor, de manera más eficiente, reduciendo riesgos y pérdidas”, afirmó Bartosik durante la apertura del evento.

 

 

 

Silobolsas, un negocio millonario

 

 

 

En 2013 las exportaciones argentinas de silobolsas sumaron u$s 27,2 millones, una cifra similar a la registrada en 2012, según datos publicados en valorsoja.com (algunas estimaciones hablan que este año los envíos al exterior podrían subir a u$s 50 millones).

 

 

 

El principal destino de exportación del producto el año pasado fue Brasil con ventas declaradas por u$s 13 millones (47,9% del total), seguido por Uruguay (14,6%), Paraguay (12,9%), EE.UU. (6,9%), Chile (4,1%), Sudáfrica (3,0%) y Ucrania (1,5%).

 

 

 

También se registraron operaciones con destino a Australia, Rusia, Perú, Nicaragua, Ecuador, Colombia, Panamá, Italia, Francia y Tanzania. Los mercados no tradicionales (naciones no limítrofes) representaron un 17.5% de las ventas declaradas en 2013.

 

 

 

El año pasado un 94,3% de las ventas registradas correspondieron a la firma Ipesa Río Chico (Ipesasilo). El resto se repartió entre Inplex Venados (Agrinplex) con el 4%, Sixcom (SiloBag) con el 1,3% y Thyssen Plastic Solutions (Agrosilo TPS) con el 0,4%.

 

 

 

Para tener una idea, éste año se almacenaron alrededor de 40 millones de toneladas de granos en las bolsas que tienen 60 metros de largo y en las que se puede guardar aproximadamente 200 toneladas de trigo, maíz y soja y 120 toneladas de girasol.

 

 

 

En este contexto, está claro que el silobolsa es una innovación que en los últimos años transformó el sistema de comercialización de granos al brindar a los productores la posibilidad de dosificar ventas en el transcurso de toda la campaña agrícola.

 

 

 

Es decir, esta tecnología de origen argentino revolucionó el ámbito de la comercialización de granos al generar una redistribución de fuerzas fenomenal entre una demanda muy concentrada y una oferta ultra-atomizada.

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