19 de octubre de 2014 17:19 PM
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“Rebelión fiscal” si Santa Fe sube impuestos

La entidad considera inadmisible la creación de nuevos tributos o el incremento de los existentes. Además protestaron por la “desnaturalización” de la tasa por hectárea y proponen que la auditen los productores.

La Sociedad Rural de Santa Fe advirtió al gobierno provincial que de concretarse la creación de nuevos impuestos o el aumento de los existentes, el sector incurrirá en una “rebelión fiscal” con graves consecuencias para las arcas fiscales.

Mediante un comunicado que titularon “Mayor presión fiscal y rebelión”, desde la entidad aseguraron que la “renta extraordinaria” es cosa del pasado, producto del derrumbe de los precios internacionales, el incremento de los costos internos y el retraso cambiario, motivo por el cual consideran que “la presión fiscal se encuentra al límite” y un aumento de la carga “producirán una fuerte reacción de no pago”, con el consecuente perjuicio en la recaudación y en la relación de gobierno con el sector.

“Cuando el costo de pagar los tributos es enormemente mayor que el costo de no pagar, sobreviene el fantasma de la rebelión fiscal”, comienza el documento dado a conocer el jueves 16 de octubre por la Sociedad Rural de Santa Fe, en el que luego se repasa la historia de la “República Democrática” como instancia superadora de los regímenes totalitarios y absolutos. Pero, aclaran: “esa República Democrática, entraña un equilibrio entre el sostenimiento del estado y las posibilidades económicas de las estructuras que deben sostenerlo”.

Al respecto la entidad recordó “la historia de mediano plazo demuestra que el crecimiento de la presión tributaria, por encima de ciertos limites involuciona en las posibilidades de recaudación”. Y agregó que, a pesar de la “mansedumbre” por la que toleran “muchos excesos del Poder Político”, los productores santafesinos han sabido “poner límites” cuando fue preciso “y los resultados han sido contundentes”.

Por este motivo, la Rural santantafesina avisó: “queremos advertir al Gobierno de la Provincia, que la presión fiscal se encuentra en su límite y que nuevos impuestos o ajustes injustificados de los vigentes, producirán una fuerte reacción de “No pago”, que afectará la recaudación esperada, generando un clima de contradicción y de pelea que una vez que se pone en marcha es difícil de desactivar”.

Luego de enumerar los factores que perjudican la rentabilidad del agro -caída de los valores de los comodities y atraso cambiario evidente- sostienen que un incremento de los impuestos, “habrá de profundizar esta brecha, y seguramente determinará una reducción en la expectativa de siembra en los próximos meses perjudicando al conjunto de la economía”.

Frente a este panorama, la entidad manifestó: oposición a la creación de nuevos impuestos o aumento de vigentes; necesidad de revisión de todo el plexo impositivo actual, así como de discutir “la desnaturalización de la tasa por hectárea que imponen municipios y comunas, desvirtuando su aplicación al mantenimiento de los caminos rurales”. Incluso pidieron “un sistema que permita a los productores o sus entidades representativas auditar el cobro y utilización de esos fondos”. Y finalizan asegurando que “proceder de manera contraria a lo señalado, compromete severamente a la producción”, por lo que hacen responsable al gobierno de sus consecuencias en perjuicio del conjunto de la sociedad.

 

El NOA no da más

La Mesa Agropecuaria del Noroeste Argentino (MAN) señaló las dificultades que afronta la producción de granos en esa región y la pérdida de rentabilidad que llevará a que muchos productores no puedan encarar la siembra de este año y se comprometieron a presentar esta situación en un documento que enviarán al ministerio de Agricultura de la Nación.

Según los datos presentados por MAN en una conferencia de prensa, hoy para producir soja en campo propio sin pérdidas se requiere un rendimiento de 2600 kilos, cuando la productividad promedio de la región es de 2400 kilos. Mientras que en campo arrendado se necesita una producción de 2900 kilos.

El costo del flete es uno de los factores preponderantes de pérdida de competitividad que esta región tiene por la distancia a los puertos. De 2006 a 2013, el precio del flete en dólares aumentó un 63%. Consecuentemente, el costo del transporte representa el 60% del precio del maíz y el 30% del de la soja.

“Como consecuencia de la sequía de los últimos dos años, el productor se encuentra desfinanciado y además está afectado por la circular del Banco Nación que niega el acceso al crédito al productor de soja”, señaló Sebastián Robles Terán, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, y agregó: “La poca industria que hay en el NOA es agroindustria. Si al campo le va mal, se pone a todos los sectores en una situación complicada”.

A modo de conclusión, el presidente de CRA, Rubén Ferrero, destacó que “con la lógica de que si se sacan las retenciones se desfinancia al Estado se sigue destruyendo la producción”, y agregó la necesidad de controlar el gasto público: “que se preocupen del despilfarro que hicieron de las reservas”.

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