17 de noviembre de 2009 12:16 PM
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La amenaza al precio de la soja, vivita y coleando

USDA ha dejado en claro que la producción en EE.UU. será un verdadero récord. Estima que alcanzará a superar 90 millones de toneladas

Aún con todos los problemas que debieron sortear los farmers, el volumen se encaminaría hacia un éxito remarcable, con altos rendimientos unitarios.
Como la trilla habría seguido bajo condiciones favorables, hoy se podría decir que este país ha levantado más del 85% de la superficie implantada con soja.
El plus obtenido respecto a la media de los últimos años habrá de ir a la exportación, es decir, en gran parte, a China, a la que ahora se agregaría Rusia y la Unión Europea.
Además, se incrementarían las partidas para industrialización interna, lo que activaría el comercio internacional de harinas.
Como en los granos, suelen haber efectos de compensación, la soja presentaría un cuadro de precios interesantes, pese a la mayor oferta en puertas de los buques.
Es que simultáneamente con la trilla de la soja, la cosecha del maíz revela que, en EE.UU., la calidad del cereal cae.
Las lluvias habrían dejado una secuela no debidamente prevista.
Aparecen las toxinas, los hongos.
Es el caso de la vomitoxina, el subproducto del fusarium -propio del clima lluvioso y húmedo- que, al afectar en la calidad de los granos, impacta en la demanda. Ella se alejaría de este tipo de alimentación para los animales y trataría de reemplazar el cereal por las harinas.
Este hongo provoca un sabor rancio en el grano de maíz y en los alimentos balanceados, y así ocasiona vómitos y diarreas en los animales, sobre todo los cerdos.
Pero, sea lo que fuere, la realidad es que frente a una gran oferta, los precios deberían tender a la baja.
Sin embargo, y contra los pronósticos de hace unos días, los operadores comerciales vislumbran un mercado firme, en el muy corto plazo, a consecuencia de una demanda más elevada de lo que se pensaba, al menos hasta que Sudamérica aparezca en escena. Mucho más si se confirma que los daños ocurridos, por las heladas y precipitaciones, son peores de lo que hasta ahora se ha dicho.
Los libros sobre predicciones de precios, no están de oferta: se regalan. Las teorías no han permitido vislumbrar el futuro con alguna precisión.
Pero, el hecho de que los precios no hayan caído es un dato muy alentador.
Bien lo dice el INTA-Pergamino, a través de su informe quincenal (16/11/09): “Si bien no hubo alzas significativas tampoco hubo bajas con lo cual transcurrieron ya cinco semanas consecutivas de precios estables. Esto resulta promisorio porque en plena cosecha, y con producción récord, debería ser un elemento fuertemente bajista.”
Acá lo que está sorprendiendo es la demanda.
Según el USDA las exportaciones efectivas aumentaron un 45% respecto al promedio mensual. Los compromisos de exportación son reveladores. Ellos habrían crecido un 82% con relación al promedio de las últimas cuatro semanas. Tres cuartas partes irían a dar a China.
Para que quede bien clarito: el total de compromisos externos, es decir la suma de las exportaciones acumuladas más las ventas pendientes lograría llegar a un volumen de casi un 60% más elevado que el de 2008 a la misma altura del año. ¿Qué les parece?
Los fondos, a su vez, están haciendo de las suyas como consecuencia de las expectativas financieras y el decepcionante comportamiento del dólar que sigue a la espera de una suba en las tasas de interés en EE.UU.
Estos datos están siendo digeridos por los mercados.
Pero hay más. Ahora se tienen serias dudas sobre el nivel estimado de la cosecha en América del Sur.
Por ejemplo, la Argentina… ¿cómo viene?
Algunos estiman que dados los problemas climáticos y la desazón de los chacareros frente a las políticas erráticas, la producción en la nueva campaña difícilmente llegue a 50 millones. Es una cifra menor a la estimada por el USDA que todavía calcula un nivel de 53 millones.
No es que se dude de la zona núcleo. Se duda de las zonas menos aptas.
En definitiva, la sequía mantiene en vilo a buena parte de Córdoba, a Santiago del Estero, al oeste de Buenos Aires, y al norte del país. Las estimaciones de la BCR revelan una producción total de granos cercana a los 77 millones de toneladas con un volumen de soja de 47 millones.
En síntesis: viene una gran oferta. Y no es que haya desaparecido la posibilidad de una baja. Es que ella se ha alejado por ahora, dada la fuerte demanda y algunos interrogantes que despiertan dudas sobre la oferta.
La demanda disfraza, por ahora, el esquema de precios. Y a ello contribuyen algunas dudas sobre la oferta. Pero la amenaza sigue, vivita y coleando.Manuel Alvarado Ledesma

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