24 de octubre de 2014 14:56 PM
Imprimir

¿Estamos mal pero vamos bien?

CompartiremailFacebookTwitterSi usted repara, compañero don Productivo, en algunos informes cargados de cierta euforia sobre el panorama que se le abre a la ganadería, no sólo porque bajó el precio del maíz, sino también por las nuevas chances de la carne argentina en China, Rusia, la apertura de Estados Unidos o la flamante Cuota 481 de […]

Si usted repara, compañero don Productivo, en algunos informes cargados de cierta euforia sobre el panorama que se le abre a la ganadería, no sólo porque bajó el precio del maíz, sino también por las nuevas chances de la carne argentina en China, Rusia, la apertura de Estados Unidos o la flamante Cuota 481 de la Unión Europea (ahora que una delegación de empresas y funcionarios locales está pegando la vuelta de la Sial de París). Así y todo, yo le recomendaría que modere el optimismo. No todo lo que reluce es oro en esta viña del Señor…

–Vaya al grano, en este caso a la carne, camarada, mientras voy preparando los amargos.

–Permítame, entonces, que le acerque las últimas referencias del panorama económico que elabora con puntualidad mensual la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), que ha venido sosteniendo una mirada crítica respecto de la política oficial referida a la ganadería.

–¿Y qué refiere ese reporte?

–Que la industria frigorífica continúa sufriendo los efectos de la política “antiganadera” llevada adelante por el actual Gobierno desde 2006. Tras la sequía de principios de año, las inundaciones en la Cuenca del Salado afectarán la producción de terneros. Si de manera optimista se estimara que la merma productiva sólo será de 15 por ciento, por bajos porcentaje de preñez y mortandad producto de las inundaciones en la Cuenca del Salado, entonces en 2015 la oferta será de alrededor de 600 mil cabezas menos.

–Con menos oferta, podríamos proyectar mejores precios para los productores…

–Lo que dice Ciccra es que la industria continuará sufriendo la escasez de oferta y las restricciones a las exportaciones (la vieja receta Kirchner-Moreno) que nos han hecho descender en el ranking de exportaciones desde el tercer al onceavo lugar.

–Me gustaría que vaya a los datos duros, sin tantos considerandos políticos.

–En septiembre, la producción de carne resultó un 3,1 por ciento menor a la de un año antes, producto de la menor cantidad de cabezas faenadas y la disminución del peso en gancho. Sin embargo, dado que la Secretaría de Comercio no controla el peso mínimo de faena, Ciccra estima que la producción y el consumo doméstico serían inferiores a los que surgen del análisis de las estadísticas oficiales.

–¿Y qué pasa con el análisis cualitativo de la faena?

–Por 33° mes consecutivo, la faena de hembras creció, al tiempo que la faena de machos disminuyó. Por lo tanto, la participación de las hembras en la faena total se sostuvo en un nivel elevado, 45,6 por ciento, según los datos de la citada cámara. Del total producido, el mercado interno absorbió 92,8 por ciento por lo que, el consumo (aparente) interno cayó, producto de la pérdida del poder adquisitivo del salario. En ocho meses, sólo se exportaron 85.784 toneladas

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *