25 de octubre de 2014 11:33 AM
Imprimir

La fertilización líquida: una técnica cada vez más usual

Los sistemas de fertirrigación permiten un control exacto de lo aportamos a la planta en cada momento permitiendo optimizar el uso del agua y del nutriente. En San Juan una empresa ofrece fertilizantes a +medida+ y también lo distribuye a otras provincias.

La tecnología moderna ofrece alternativas para utilizar los fertilizantes en una forma más efectiva. Los sistemas de fertirrigación permiten un control exacto de lo que se aporta a la planta en cada momento y, bien empleados, permiten optimizar el uso del agua y del fertilizante.

El objetivo es aportar únicamente los elementos necesarios, al ritmo que la planta pueda absorberlos. Respecto de ello, debemos destacar que sólo los fertilizantes líquidos nos proporcionan la flexibilidad necesaria en cuánto a las distintas composiciones de los nutrientes.

Se denomina fertilizante “a medida” a aquella solución líquida que contiene los nutrientes en una relación que responde, con la mayor exactitud posible, a las necesidades del cultivo. El objetivo es aportar sólo los elementos necesarios, al ritmo que la planta puede absorberlos. El aporte de los nutrientes en el momento que la planta los requiere minimiza las pérdidas por lixiviación, lo que significa un ahorro para el agricultor y disminuye el impacto negativo que el fertilizante puede tener sobre el medio ambiente.

Asimismo, mediante el control del pH y la conductividad del suelo, se obtienen condiciones de máxima absorción de nutrientes por el vegetal, reduciendo así el uso de fertilizantes, ya que la cantidad de nutrientes agregados sin ser absorbidos por la planta se reduce a su máxima expresión.

 

Un nuevo concepto

Nutriterra es una empresa Argentina que ofrece un servicio de asesoramiento integral para la planificación del programa de fertilización anual basado en un balance nutricional. Esto significa básicamente reponer lo que el cultivo necesita para lograr una cosecha acorde al potencial de la especie y la variedad a fertilizar.

La planta ubicada desde hace dos años en San Juan prepara nutrientes al estado líquido para ser aplicado en riego por goteo, microaspersión, aspersión y por el tradicional sistema a manto o surco para lograr mejores rindes en vid, frutales y hortalizas.

“La filosofía de Nutriterra se resume en fertilizar la planta, no el suelo, promoviendo el manejo racional de los fertilizantes+ explicó Enrico Baistrocchi, ingeniero agrónomo de la firma. Agregó que la empresa prepara fórmulas de abonos líquidos “a medida”, que contienen nitrógeno, fósforo, potasio, azufre, calcio, magnesio y microelementos, en forma conjunta o combinando algunos de estos elementos entre sí, tanto para aplicaciones por suelo o aplicaciones foliares.

Esto significa una gran ayuda para el agricultor, que ya no tiene necesidad de almacenar y manipular sólidos y ácidos. El agricultor recibe la solución transportada a granel y puesta en el cabezal de riego o en la parcela, lista para que, en el momento que la necesita, sea inyectada en el sistema de irrigación.

 

Ventajas de hacerlo a medida

.

Nutriterra ofrece un servicio de asesoramiento integral para la planificación del programa de fertilización anual basado en un balance nutricional. Esto significa básicamente reponer lo que el cultivo necesita para lograr una cosecha acorde al potencial de la especie y la variedad a fertilizar.

Una vez determinada las cantidades a aplicar, toma relevancia la forma de trabajo de Nutriterra con el concepto de fertilizantes líquidos “a medida”. Esto significa que de acuerdo a las curvas de absorción de nutrientes de los cultivos se puede preparar el fertilizante con las cantidades adecuadas para cada etapa del cultivo y para cada situación productiva.

Nutriterra recomienda la fertilización líquida porque es la forma más eficiente y rápida con la que la planta cuenta para absorber sus necesidades nutritivas. El aporte de los nutrientes al ritmo que la misma los requiere minimiza las pérdidas por lixiviación, que significa un ahorro para el agricultor, y además previene el impacto que el fertilizante puede tener sobre el medio ambiente. Un manejo muy importante que hace Nutriterra es formular las soluciones nutritivas con pH bien ácidos, lo cual tiene una ventaja fundamental sobre la eficiencia de absorción.

Baistrocchi explicó que +todos los suelos de San Juan y las aguas de pozo y rios que poseemos tienen pH levemente básicos (pH entre 8 y 8,5 de agua y de suelo), y a estas condiciones están prácticamente indisponibles la mayoría de los nutrientes (fósforo, hierro, magnesio, calcio, etc.). Manejando solución nutritivas ácidas lo que hacemos es bajar el pH del agua de riego (ya sea riego presurizado o riego por inundación) y ponemos a disposición los nutrientes que están en al suelo y en el agua para que sean absorbidos por la planta+.

+En lo que respecta a las cantidades a aplicar es común escuchar la decisión de “aplicar poco porque la situación económica esta complicada”: Hoy día manejamos información propia y de bibliografía que junto a los análisis de suelo, nos permiten salir de lo subjetivo de poner mucho o poco y apuntar a poner lo justo. La consecuencia de poner menos de lo que la planta necesita, lleva directo una disminución gradual año a año del rendimiento, una vez que el cultivo queda nutricionalmente afectado y el suelo desprovisto de nutrientes, recuperar la planta, lleva varios años al igual que el stock del suelo.

En los tiempos que corren, cada vez toma más relevancia para poder continuar en el negocio agrícola, alcanzar el máximo potencial productivo de cada especie o variedad, la peor situación es tener un cultivo que puede rendir 40.000 kg y estar cosechando 20.000 por problemas nutricionales, sanitarios o de riego.

Por la experiencia se sabe que por ejemplo para obtener un balance nutricional adecuado, se deberá calcular la demanda de los distintos elementos nutricionales (nitrógeno (N), fósforo ( P), potasio ( K), magnesio ( Mg), y otros y de los distintos componentes del crecimiento anual (hojas, frutos, brotes, estructuras permanentes, etc.), en base a la producción esperada.

Es importante considerar la producción total (exportable más desecho), ya que el desecho también será un punto de atracción de nutrientes.

La demanda nutricional para diferentes especies y producciones esperadas se encuentra tabulada en bibliografía. Por ejemplo la demanda nutricional de la vid por tonelada de fruta cosechada, teniendo en cuenta una eficiencia de absorción promedio para riego por goteo (incluye fruta, hojas, brotes, estructura permanente y raíces) es de 5 kilos de nitrógeno, 1,5 kilos de pentóxido de fósforo 4,8 kilos de óxido de potasio y 0,8 kilos de óxido de magnesio.

Para un parral las cantidades a aplicar en la temporada incluida la pos cosecha es de 100 kilos de nitrógeno, 30 kilos de pentóxido de fósforo, 96 kilos de óxido de potasio y 16 kilos de magnesio para una producción de 20 toneladas por hectárea en uvas para vinificar. Pero la demanda cambia si es para pasas de uva ya que se necesitan 200 kilos de nitrógeno, 60 de pentóxido de fósforo, 192 kilos de óxido de potasio y 32 de óxido de magnesio para un rendimiento de 40 toneladas por hectárea.

+El otro dato muy importante es conocer las curvas de absorción de nutrientes por etapa fenológica (brotación, floración, cuaje, etc). Con los datos de la curva de absorción y la demanda total de nutrientes estamos en condiciones de poder formular las diferentes soluciones fertilizantes para cada etapa fenológica+ manifestó Baistrocchi.

 

Ventajas.

Los fertilizantes líquidos manufacturados y listos para su utilización, tienen las siguientes ventajas, frente al uso de fertilizantes sólidos.

a) Los nutrientes que contienen están totalmente disueltos y fácilmente asimilables por la planta, no necesitando ser diluidos sino aplicados directamente al agua de riego para la fertilización del cultivo.

b) Las soluciones están totalmente libres de impurezas que contienen los fertilizantes sólidos y que, dependiendo del fertilizante, pueden representar hasta un 2% del producto.

c) Son disoluciones perfectas y no provocan precipitaciones ni obturaciones en los sistemas de riego localizado.

d) Su manejo es más rápido, eficiente y seguro que los fertilizantes sólidos siempre y cuando se sigan las normas básicas de manejo de fertilizantes líquidos,

e) Facilitan el manejo ya que basta con colocarlos en un tanque y regular la dosis necesaria a través de la bomba o método de inyección del sistema de riego.

f) Se reduce considerablemente los costos operativos en: mano de obra para la preparación in situ de las soluciones, movimiento de sólidos, pérdidas por rotura y otras.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *