26 de octubre de 2014 13:59 PM
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Aplican ADN al asado para evitar que se venda “gato por liebre”

Científicos platenses crearon un test para impedir que carnes chinas sean vendidas como argentinas en ese país.

 Cada año se venden en el mercado chino miles de toneladas de “carne argentina” que en realidad no lo es. Se trata, en el mejor de los casos, de un tipo de ganado vacuno de menor calidad propio de ese país. Para evitar este fraude que no sólo perjudica a los consumidores chinos sino que atenta contra la exportación de carne nacional, un equipo de investigadores de ambos países desarrolló un test genético que permitirá detectar cuando la etiqueta no corresponda con el interior.

 

El método, basado en tres herramientas que analizan el ADN, “podría utilizarse para monitorear adulteraciones en el etiquetado y evitar que carne de ganado chino se venda como importada de Argentina y de otros países”, explicó a la Agencia CyTA uno de los principales responsables del trabajo, el doctor Andrés Rogberg, investigador del Instituto de Genética Veterinaria de la Universidad Nacional de La Plata y el CONICET.

 

La cadena cárnica en China, todavía muy informal, está basada en razas locales conocidas en su conjunto como “ganado amarillo chino”, cuya calidad es bastante menor a la de la carne importada -mayoritariamente de Argentina, Australia, Nueva Zelanda y Uruguay- que se vende a un precio más alto en las cadenas de supermercados internacionales presentes en el país. De ahí que más allá de producir un perjuicio económico directo sobre los países productores, la adulteración del etiquetado también está alterando la percepción de la marca “carne argentina” en el mayor mercado mundial.

 

Frente a esta amenaza, el test ha demostrado ser eficaz tanto para “diferenciar muestras de ganado provenientes de cuatro frigoríficos diferentes de China y dos razas japonesas”, cuenta Rogberg, quien asegura que también fue puesto a prueba para ver si cortes tomados de carnicerías bonaerenses podrían pasar por ganado amarillo chino por error.

 

“Los resultados (de las pruebas) mostraron una distribución racial que es coincidente con la producción de la Provincia (mayoritariamente Angus, Hereford o cruza con estas razas), y no se detectaron variantes chinas en ninguna muestra”, asegura el investigador, uno de los líderes del equipo convocado por el Centro Binacional China-Argentina para la Ciencia y la Tecnología Agroindustrial

 

Si bien el método, descripto en la revista de la Asociación Americana de Ciencias de la Carne, ya podría ser aplicado, sus autores planean realizar dos validaciones más. “La primera se haría utilizándolo en una exportación real de carne argentina a China y la segunda se realizará para chequear carne etiquetada como argentina en supermercados de aquel país”, señaló el investigador.

 

El Centro Binacional China-Argentina para la Ciencia y la Tecnología Agroindustrial fue creado y financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de nuestro país y su contraparte china para la investigación y el desarrollo en problemáticas comunes o complementarias entre ambas naciones. Junto al doctor Rogberg trabajaron también en el proyecto otros investigadores la Universidad Nacional de La Plata, el Instituto Nacional de Tecnología Agraria, la Universidad Nacional de Mar del Plata, el Ministerio de Agricultura de China y de la Academia China de Ciencias de la Agricultura.

 

Mercado
Uno de los principales importadores de carne vacuna argentina, China aumentó diez veces su demanda sólo en los últimos cuatro años, alcanzando así las 10.676 toneladas durante los primeros ocho meses de 2014, según la Dirección General de Aduanas.
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