7 de noviembre de 2014 13:50 PM
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Objetivo: salvar la raza serrana soriana

Un grupo de ganaderos mantiene la raza con mucho esfuerzo a través de la Asociación de Criadores de Ganado Bovino de la Raza Serrana Negra.

Una de las razas autóctonas ganaderas de la provincia de Soria es la raza vacuna serrana negra o serrana soriana, que se encuentra en peligro de extinción con tan sólo 300 ejemplares inscritos en el libro genealógico de la Asociación de Criadores de Ganado Bovino de la Raza Serrana Negra. Esta asociación, de ámbito nacional, tiene entre sus fines la representación y defensa de los ganaderos y criadores de ganado bovino de raza serrana y del sector económico y social donde desarrollan su actividad, así como el fomento, la promoción y la preservación de la antes mencionada raza.

Su presidente, José María Manchado, explica que más del 90% del censo se sitúa en 11 explotaciones de la provincia de Soria, mientras que el resto se ubica en dos explotaciones de la localidad pinariega de Quintanar de la Sierra (Burgos).

En torno a 1920 y 1930 la cabaña de ganado vacuno de Soria era en un 98-99% de la raza serrana negra o serrana soriana. Pero ya en los años 50 y 60 se comenzaron a introducir otras razas de ganado vacuno, de mayor aptitud lechera, como la parda alpina y la suiza frisona, y cárnica, como las limusinas y charolesas. A todo ello se unió la mecanización de las labores del campo, como la siega y la trilla o el arrastre y la carretería (en la zona de Pinares).

Todo ello fue decisivo para la disminución del censo de la vaca serrana negra, ya que en los años 60 y 70 numerosas explotaciones de Soria estos ejemplares se fueron sustituyendo por los de otras razas. Esto condenó a la raza autóctona soriana a su progresiva desaparición. La Diputación Provincial de Soria decidió emprender acciones para la recuperación de la raza y se pone en marcha la explotación de selección de Taniñe, con el objetivo de mantener la raza y servir de apoyo a los ganaderos.

El 21 de Marzo de 2000 de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León (BOCyL nº 65 de 2 de abril de 2000) crea el libro genealógico y de comprobación de rendimientos de la raza bovina serrana negra y aprueba su funcionamiento en el ámbito territorial de la misma. En ese momento en el libro hay inscritos unos 500 ó 600 ejemplares, un número que se ha mantenido en los últimos años. Pero la Diputación tuvo que realizar un vacío sanitario hace un año por problemas de tuberculosis, lo que supuso el sacrificio de 170 animales. Eso ha llevado a una brusca caída del censo hasta los 300 ejemplares que hay ahora inscritos en el libro genealógico de la raza serrana soriana.

José María Manchado explica que la sustitución de la vaca serrana soriana de triple aptitud -con terneros de carne, vacas de leche y machos para el tiro y labores del campo- por otras razas fue porque «se impuso la cantidad a la calidad». Los ganderos preferían, por rentabilidad, una vaca que produjera 20 litros de leche al día a una que diera 10. Sin embargo, aunque la producción no sea muy alta, la calidad de la leche de la vaca serrana soriana es destacable, por su contenido en grasa, y de ella procede la popular Mantequilla de Soria. También la carne de serrana soriana es de gran calidad, aunque siempre depende de la demanda, reconoce el presidente de la asociación.

A ello se unió la llegada de los tractores y la maquinaria al campo, por lo que ya no se hacía necesario tener bueyes de tiro para sacar la madera del bosque y transportar las yuntas. Así que, en este caso, este ganado autóctono se sutituyó por las máquinas.

Pero el mantenimiento de esta raza también está unido a las distintas ayudas que ofrecen las administraciones a los criadores. José María Manchado apunta que la Junta convoca cada año ayudas para las asociaciones de criadores de ganado vacuno selecto, pero que este año todavía no se ha publicado la convocatoria. El año pasado se realizó en septiembre, pero con carácter retroactivo. Desde la asociación apuntan que se puede estar esperando la aplicación de la nueva PAC. Con la nueva línea se podrían realizar nuevos contratos, por lo que los ganaderos esperan con urgencia esta convocatoria. Y es que la falta de ayudas hace que haya menos incorporaciones al sector ganadero y, concretamente, al vacuno. «Si hubiera ayudas intentaríamos motivar a gente nueva para que echen un lote de esta raza en peligro de extinción», explica el ganadero. La Diputación también ofrece ayudas para que los ganaderos puedan competir con otros en el mercado y así poder mantener la raza en peligro de extinción.

En cuanto a la comercialización de la carne, José María Manchado indica que «salimos por donde podemos. Se intentó hacer algo en torno a una marca de calidad, porque esta carne es única y de la provincia, pero no llegamos a nada concreto». Los terneros se venden a cebaderos o carniceros particulares, a precios inferiores que otras razas, porque cuesta abrirse paso en el mercado.En canal, un ternero de raza serrana se vende por 3,25 euros el kilo y uno de la raza limusin (de mayor volumen pero puede que menos calidad) a 4 euros el kilo, por lo que hay depreciación. En rendimiento, el añojo de la serrana negra corresponden a 270 kilos en canal y el de charolés a 340-350 kilos. En hembras vivas no hay tanta diferencia de precio, con 700 euros la serrana soriana y 750 la cruzada de charolés, según comentan desde la asociación de criadores.

 

 

En peligro de extinción

La vaca serrana negra, una raza muy antigua, debe su nombre a las áreas de asentamiento, las serranías, y al color de su capa. Procede directamente del tronco conocido como Bos taurus ibericus, del que fue componente principal y hoy un fiel representante, según la información que se recoge en la Federación Española de Asociación de Ganado Selecto (Feagas). El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye a la raza bovina serrana negra en el grupo de razas autóctonas en peligro de extinción.

En cuanto a las características generales, presenta un perfil recto o suncóncavo, tamaño medio con individualidades hacia variantes positivas muy ligadas a las mejoras de la explotación.Capa negra, peceña o con irisaciones rojizas. «Raza rústica, sobria, resistente a desviaciones climáticas extremas, periodos de penuria y frente a las frecuentes e intensas incidencias, incluidos los riesgos de la naturaleza infecciosa y parasitaria. Temperamento fuerte, ciertamente arisco pero no agresivo y en ocasiones bondadoso», según la Feagas.
El peso vivo para los toros es de 900-950 kilos y en vacas de 500 a 550 kilos, con alzada a la cruz de 142 centímetros en los machos y de 138 centímetros en las hembras, según los datos que ofrece la federación.

Sobre la distribución geográfica, la raza serrana negra ha sido identificada con la montaña seca, totalmente dispar a la montaña húmeda del norte peninsular y entorno europeo. En la provincia de Soria, su explotación está estrechamente asociada a la utlización de las antiguas dehesas boyales y a los pastos forestales y de montaña. Fundamentalmente se extiende por la zona orienta de Castilla y León (provincia de Soria) y en el sur de La Rioja. Un extenso territorio que coincide con el área geográfica donde se encuentra el Sistema Central con el Sistema Ibérico.

En el apartado de características productivas y sistema de explotación, se concreta que está polarizada hacia la producción de carne, después de haber perdido su contribución como animal de trabajo. Rinde terneros, terneros pastencos y vacuno mayor. Un elemento destacable del sistema de explotación de esta raza es su contribución a la limpieza de masas forestales de los bosques mediterráneos del interior peninsular, tan propensos a los cada vez más habituales indendios forestales.
Estudios recientes realizados sobre la raza revelan ganancias medias diarias de 1,350 kilos en animales jóvenes, introducidos en cebadero con 193 kilos y finalizados con 435 kilos y un 56% de rendimiento en canal, según las mismas fuentes de las asociaciones de criadores de ganado selecto.

Se maneja en régimen extensivo pastoral todo el año, con ciertas fases de recogida en corrales para suplementación alimentaria cuando el campo niega todo auxilio. Abundan las vacadas comunales al amparao del derecho histórico de los vecinos de las poblaciones serranas, al aprovechamiento de los montes de sus respectivos municipios. La alimentación descansa en el pastores continuado sobre herbazales y masas forestales, que cubre las necesidades del ganado con poco que ayude el régimen de lluvias.

 

 

Taniñe

La Diputación Provincial de Soria ya planea retomar la actividad en la explotación de ganado vacuno de Taniñe y ya se han iniciado algunas conversaciones para ello, después del vacío sanitario realizado hace un año por problemas de brucelosis y tuberculosis de 170 ejemplares de raza serrana soriana, que fueron sacrificados. Según confirma el presidente de la Comisión de Agricultura de la institución, Jesús Elvira, el objetivo es «volver a poner en marcha la explotación y retomar la actividad de manera directa o indirecta», siempre con la idea de trabajar en el mantenimiento de la raza autóctona de la provincia de Soria y en peligro de extinción. La Diputación lleva muchos años trabajando en ello y por eso se puso en marcha hace 30 años el único centro de cría y mejora de la raza en Taniñe.

En cuanto a la explotación de Taniñe (en el término de SanPedro Manrique), puesta en marcha en 1979 por la Diputación y Caja Rural para la recuperación de la raza, en los primeros años se seleccionaban los terneros de cada generación que mostraban los primeros rasgos de identidad y el resto se vendía en subastas, alcanzando altos precios los sementales. Las vacas pasaban todo el año al aire libre.

Por otro lado, en marzo de este año la Diputación firmó un convenio de colaboración con la Asociación de criadores de ganado bovino de raza serrana negra soriana por el que la institución cedía al colectivo 100,9 derechos de prima de vacas nodrizas, valorados en 18.000 euros. Las primas se encuentran acopladas a la producción, por lo que la institución provincial no puede beneficiarse en 2014 de los derechos de los que dispone, tras el vacío sanitario realizado en Taniñe debido a la tuberculosis que sufrían los animales desde hace nueve años que hacía imposible su salida en vida de la instalación y, por tanto, el mantenimiento de la raza.

Este es el motivo de la cesión de derechos a la asociación para que sean los ganaderos integrantes de la misma que tienen explotaciones en la provincia de Soria en las que crían vacas de raza negra soriana los que se beneficien de las primas valoradas en torno a los 18.000 euros durante 2014. Tras el vacío sanitario, la instalación no podría estar operativa en un año, por lo que las primas de 2014 se perderían, motivo por el que se han cedido a la asociación ganadera soriana.

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