7 de noviembre de 2014 14:10 PM
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Cinco mitos sobre la ingesta de leche

La leche es un alimento adorado por muchos y odiado por otros. Y alrededor de esta bebida hay infinidad de mitos. Que si la tomas en exceso puede traer problemas de salud, que si no la tomas se te debilitarán los huesos, son algunos de ellos.

Un estudio publicado la semana pasada en el British Medical Journal sugirió que una alta ingesta de leche en mujeres y hombres no se acompaña con un menor riesgo de fractura. Este dato reabrió el debate sobre el consumo de leche.

BBC Mundo habló sobre cinco mitos de la leche con Jesús Román, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación.
1- El hombre es la única especie que bebe leche en la edad adulta

Según Román el ser humano toma lácteos porque se ha acostumbrado a ello en una evolución de miles de años. El hombre comenzó a tomar leche de vaca cuando abandonó su vida nómada y empezó a cultivar la tierra para alimentarse y alimentar a sus animales.

Como ser racional es la única especie que tiene un dominio sobre lo que come y elige comer de acuerdo a lo que necesita. En el caso de la leche, el hombre eligió tomar leche de vaca porque encontró en ella un alimento completo.
2- El consumo de la leche produce caries

En opinión del experto español, esta afirmación es “absurda”. “Precisamente el interés del lácteo en la dieta del ser humano es la riqueza en calcio. Es uno de los elementos claves para la formación del hueso y del diente también”.

La Organización Mundial de la Salud reconoce el papel específico de los lácteos en la prevención de caries. Foto: Archivo

“De hecho algunos lácteos como los quesos sabemos que si se mastican después de comer, como postre, disminuye la incidencia de caries. No sólo no es verdad este mito, sino que está equivocado”, concluyó.

Además, la Organización Mundial de la Salud reconoce el papel específico de los lácteos en la prevención de caries.
3- Niños menores de un año deben evitar beber leche de vaca

Es verdad que los pediatras recomiendan que los niños menores de 1 año no tomen leche de vaca debido a que la proteína y la grasa de la leche de vaca son más difíciles de absorber para un niño.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la leche de vaca no contiene suficiente hierro y ácido fólico para satisfacer las necesidades de los infantes.

Según Jesús Román “la deseable, hasta los seis meses de edad es la materna y a partir de ahí una leche adaptada”.

“En épocas de hambre, niños muy pequeños han tomado lo que había, leche de vaca, de cabra, de oveja o lo que había disponible, pero desde luego no está adaptada a su aparato digestivo y puede provocarles alteraciones digestivas”, explicó.

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