9 de noviembre de 2014 00:14 AM
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No existe ningún argumento que pueda explicar despojo a los Eisen

PARAGUAY : El caso Eisen es un duro golpe a la credibilidad de nuestras instituciones: refleja corrupción y manoseo del Poder Judicial. El resultado es indefensión ante atropellos dirigidos desde el poder político-judicial. Desde Alemania intervino el vendedor de las tierras a los Eisen. La denuncia presentada ante la Embajada de Alemania deja al desnudo el despojo que sufre esta familia

Karl Anton Haussler remitió el pasado 30 de octubre una carta a la Embajada de Alemania en Paraguay, ratificando que vendió el inmueble de su propiedad a la familia Eisen y dejó en claro que la transacción se hizo con el compromiso de pago en 10 cuotas. Bajo fe de juramento indicó al notario público que no recibió aún ningún pago por la tierra.

Un punto clave en la carta remitida por Haussler es la aclaración de que nunca autorizó a su exadministrador, Kaspar Dirks, a subarrendar la finca a su esposa María Magdalena de Dirks, como lo hizo a través de una maniobra fraudulenta en la que también participó su hija María Raquel.

Anton Haussler alquiló la tierra a Kaspar Dirks por espacio de 15 años, entre 1998 y 2013; pagó solo un año de alquiler. Kaspar Dirks se suicidó a fines de diciembre, agobiado por deudas.

A espaldas del propietario, Kaspar Dirks subarrendó la tierra a su hija y esta a su vez, subarrendó a su madre, María Magdalena.

María Magdalena Díaz Vda. de Dirks es presidenta de Agro Nikas SA; uno de los socios de la firma es Alexis Benítez Rodríguez, quien trabaja para Luis Aníbal Schupp como “encargado” de la estancia usurpada.

 

 

Fachada para el despojo

Agro Nikas SA no puede permanecer dentro de una propiedad privada, usurpando y disponiendo de bienes ajenos.

Esta firma contrató los servicios de una empresa propiedad de Nivaldo Ourikes Kestring para realizar tareas agrícolas. Maquinaria e insumos de Ourikes Kestring se encuentran dentro de tierra ajena; se tienen sospechas

de que sería el financista de las maniobras fraudulentas en torno a la tierra de los Eisen.

No existe un solo argumento jurídico que pueda justificar el desalojo de la familia Eisen de su propiedad: el título es legítimo, el titular del documento es un ciudadano paraguayo, Joel Eisen, la finca esta inscripta en los registros públicos.

Agro Nikas SA así como su titular María Magdalena Díaz Vda. de Dirks plantean un atropello grosero a una propiedad privada. Tenemos el contrasentido de propietarios desalojados y usurpadores trabajando dentro de la finca.

Esta maniobra dolosa no puede tener éxito sin un fuerte respaldo político capaz de corromper a magistrados y agentes del Ministerio Público. A la cuestión jurídica se suma un aspecto ético: refleja la catadura moral de los usurpadores.

Un caso sucio.

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