9 de noviembre de 2014 03:41 AM
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Vértigos cervicales ¿Un problema de oído, traumatismo o ansiedad?

¿Todo te da vueltas? Saber distinguir si esa sensación es un mareo o un vértigo es importante para poder tratarlo con eficacia. Hay más de 30 causas que pueden producir este problema, más frecuente en mujeres mayores de 45 y 50 años. Otros síntomas como hormigueos, calambres, sensación de frío, rigidez y dolor en la nuca, mareos…son los más normales en la clínica diaria que, por desgracia, en muchas ocasiones se convierte en algo crónico.
Padecer de cervicales y de sus inevitables mareos, o tensiones màs dolores de cabeza es sin duda una dolencia tan incómoda como paralizante, algo que puede entorpecer nuestra vida diaria impidiéndonos trabajar u ocuparnos de nuestras responsabilidades habituales. La mayoría de los cuadros vertiginosos son de origen periférico (es decir, su causa está en el oído); sólo unos pocos son de causa central (en el sistema nervioso), bien por problemas vasculares (falta de riego sanguíneo en las porciones posteriores del cerebro que rigen el equilibrio) o accidentes cerebrales vasculares en dichas zonas. Estos vértigos centrales se dan sobre todo en sujetos de edad avanzada

 

 dolor de cervicales

 

Otra cosa es que exista un problema objetivable en el oído cuando uno visita al otorrino. La mayoría de las veces se trata de una simple laberintitis, una inflamación del laberinto, un órgano minúsculo que se encuentra pegado al órgano de la audición y que se afecta sobre todo por virus.

Si el vértigo llega a producir síntomas tan intensos como para casi caerse, es poco probable que tenga un origen ansioso-depresivo comenta Javier Marco, especialista en medicina interna y terapeuta quiropráctico.

Las vértebras a las que normalmente llamamos cervicales, tienen como función mantener nuestra cabeza erguida. Se trata de 7 piezas donde es muy habitual que se focalice la tensión, donde las malas posturas, el desgaste o la ansiedad, pueden derivar en estos problemas en los cuales, inevitablemente, están asociados los temibles mareos.

 

 

Causas de los mareos cervicales

1. Compresión neurovascular debido a cambios degenerativos en las vértebras, produciéndose una inevitable rigidez.

2. Conflictos entre la información del movimiento del cuello, con la información del oído y la vista, se produce una descompensación donde sentimos esa habitual inestabilidad, como si fuéramos de pronto en el vagón de un metro. Los ojos notan el movimiento, pero el líquido existente en el oído y el eje cuello-cuerpo permanecen inmóviles, no lo aprecian, sucediéndose así un desequilibrio y el consiguiente mareo. Todo ello hace que perdamos confianza a la hora de realizar muchas actividades en nuestra vida diaria, sentimos una compresión y una hipervigilancia, nos negamos incluso a mover el cuello cuando nos notamos un poco mejor solo por miedo, algo que en sí, puede seguir provocando a su vez nuevos mareos.

3. Vértigo postural paroxístico benigno: También se le llama vértigo postural benigno o vértigo posicional benigno. Esto sucede cuándo las partículas pequeñas que flotan en el líquido del oído interno se salen de su lugar y causan irritación.

4. Enfermedad de Meniere: Ésto sucede cuando la presión en el oído interno aumenta a causa de demasiado líquido.

5. Neuritis vestibular: Esto es una inflamación del nervio en su oído causada por una infección.

 

 

Otras causas

Trauma del oído: El trauma en el oído puede producir una conexión anormal entre el oído interno y el medio. Heridas en la cabeza y el cuello, efectos secundarios por los medicamentos y las sustancias químicas pueden también causar trauma al oído.

Infecciones: Las infecciones del oído interno pueden causar inflamación, engrosamiento del tímpano o crecimiento anormal de la piel en el oído.

Condiciones neurológicas: La esclerosis múltiple, la migraña, los tumores o un derrame cerebral pueden causar vértigo. También pueden causar vértigo los trastornos de conducta, el pánico y la ansiedad.

Alcohol: Las personas que beben demasiado alcohol pueden tener vértigo.

 

croquis de cervicales

 

Es sabido que la memoria ancestral de la historia filogenética está guardada en la parte más primitiva de nuestro cerebro, conocida como lóbulo límbico. Seguramente, hoy son otros los motivos por los cuales una persona quisiera morder, pero afortunadamente entre los adultos eso ya no se hace y se suprime, por supuesto que con mucha más tensión , en la zona crítica. Pero en los niños, en los cuales la educación social aún no se ha producido, es común ver estos mordiscos que a veces producen en sus juegos o cuando se enojan.

Es cierto que a esta sintomatología se le agrega el dolor cervical que es otro signo que casi siempre aparece en estos cuadros, pero tampoco sería extraño que esté ausente, hecho  que no invalida la existencia de mareos. Puede haber tensión cervical sin dolor pero con mareos.

Esta situación de ansiedad-tensión-mareos-ansiedad, forma un círculo vicioso que no remite con facilidad. El paciente comienza a convivir con el cuadro soportando  esta situación de forma crónica a veces durante años y su vida comienza a restringirse especialmente en lo social, ya que suelen ocurrir verdaderos ataques de pánico cuando un episodio sucede en público, cosa que es bastante común.

El paciente refiere situaciones en las que creyó que iba a perder el conocimiento o como dicen sus protagonistas “sentí que me desmayaba”. Los lugares comunes son los grandes almacenes o supermercados, estos espacios poseen excesivos estímulos sensoriales como por ejemplo, luces, sonidos y un altísimo tránsito humanos en distintas direcciones que produce una verdadera irritación sensorial.

Lo primero que siente el sujeto es la sensación de estar desorientado, luego le sobreviene aturdimiento con sensación de inestabilidad, la persona comienza a ponerse virtualmente fóbica y produce una descarga de adrenalina que genera transpiración, palpitación, ahogo y aumento de la frecuencia respiratoria que culmina con una insoportable sensación de claustrofobia, si no se retirase del lugar sin duda la persona entraría en pánico.

Paralelamente, siente primero que su cuerpo se pone muy tenso y luego una sensación de flojedad a la que podría sobrevenir la sensación de desmayo, hecho que paradójicamente casi nunca ocurre

 

cervicales

 

Los aeropuertos y cines son otros lugares en los que se suelen experimentar incidentes de este tipo. Es importante explicar a quien padece estos síntomas, que la tensión de los músculos cervicales a través de los mecanismos de confusión sensorial e hipoflujo sanguíneo transitorio, provoca mareos, pero los síntomas similares al desmayo que se caracteriza por la flojedad y la sensación de ahogo, son provocados en forma secundaria por el temor e inseguridad suscitados por la aparición repentina del mareo.

 

En este momento hay una fuerte descarga de adrenalina, sustancia que es segregada por las glándulas suprarenales y que produce sudoración, palpitaciones y aumento de la frecuencia respiratoria preparando al cuerpo para un estado de alerta o gran estrés. Inmediatamente sobreviene la descarga de otra hormona conocida como noradrenalina, que es segregada por la misma glándula pero con el efecto contrario, es vasodilatadora y tiende a disminuir toda la tensión provocada antes, y es entonces cuando aparece esa sensación de flojedad y desmayo. La depresión suele acompañar inmediatamente  a esta sintomatología, y es precisamente a partir de aquélla cuando comienzan a aflorar los verdaderos y profundos síntomas emocionales que habían generado tanta ansiedad.

Cuando la depresión se hace más intensa, el paciente siente que su cuerpo ya no responde con energías suficientes. Existe un virtual estado de desconexión entre la intención y el cuerpo, la persona aumenta entonces su preocupación, ya que no puede cumplir con sus demandas laborales y hogareñas.  La ayuda psicológica es imprescindible para superar este estado.

 

 

Desde el enfoque kinesiológico, la solución a nivel músculo facial está basada en:

1. La disminución de la tensión muscular,

2. La limpieza del tejido fibroso que se produce entre los músculos y  

3. La alineación de los ejes de la columna cervical y de ésta con respecto al resto de los segmentos corporales.

 

La técnica de elongación manual selectiva suele dar importantes resultados en las primeras tres semanas, con una fuerte disminución de la sintomatología.

Todos sabemos que tenemos un ojo dominante sobre el otro, esto significa que un ojo hace foco y el otro se acomoda, pero cuando esto se dificulta se produce una patología conocida como astigmatismo.

Concretamente, los problemas en la acomodación visual frente a un punto determinado del campo visual. Es común que el paciente vertiginosos sufra de astigmatismo con anterioridad a la aparición de los síntomas. Recordemos que los músculos cervicales toman como referencia para acomodar la cabeza en el plano vertical que la mirada tenga un plano horizontal paralelo al suelo, por lo que cualquier alteración en el campo visual, y fundamentalmente en la acomodación, será compensada con ajustes en los músculos del cuello. De ninguna manera se debe esperar de aquel que sufre vértigos, que tenga necesariamente problemas de acomodación visual, pero sí es un dato para tener en cuenta.

Otro elemento a considerar, desde el punto de vista biológico, es la tensión de los músculos, que se ve aumentada cuando sentimos frío en forma intensa y, particularmente, con los primeros fríos del año, cuando aún el cuerpo no se halla adaptado a las bajas temperaturas. Y, si bien estas circunstancias provocan un aumento de la sintomatología, es imposible que produzcan vértigos por sí solas.

Las líneas precedentes tratan de dar una explicación biológica y psicológica, pero nos falta aún acomodar toda esta sintomatología en un contexto social, que fue en realidad con lo que habíamos empezado este artículo.

Desde el punto de vista de la transmisión cultural, la idea de bajar la cabeza significa humillación o humildad, mientras que la idea de levantarla comunica dignidad. Todas las religiones proponen bajar la cabeza ante Dios como muestra de humildad y, así, reconocerlo como un ser superior. Desde que el poder existe entre los hombres, bajar la cabeza ante el que lo sustenta ha sido un signo de dominio y humillación, por el contrario mantener la cabeza firme y erguida como los soldados en su formación, es un signo de dignidad. “Esconder la cabeza” o “llevar la frente bien alta” son dos conceptos que han tenido un claro sentido y vigencia desde siempre.

 

yoga
El vértigo y el mareo se definen como sensaciones subjetivas donde la persona siente que los objetos se mueven, a pesar de tener conciencia de que esto no ocurre, por lo tanto es un problema de percepción. La percepción es precisamente un paso intermedio entre las sensaciones y el pensamiento y, como hemos visto, son muchos los elementos que se pueden influir en este paso intermedio. Siempre desde la subjetividad, pero en forma concreta existe el malestar, y de la misma forma se debería actuar frente a él.

 

 

Tratamientos recomendados que podemos hacer para aliviar

Tratamiento frío calor: empezaremos aplicando una bolsita de hielo durante tres o cuatro minutos, para después, sustituirla por duchas calientes, compresas calientes o bolsas de agua calientes. 

No es recomendable para la piel dormir con una almohadilla térmica por las noches.

Evitaremos, en la medida de lo posible, la actividad física intensa, tenemos que evitar que la zona de las cervicales se inflame aún más.

 

 ejercicios

 

Los baños con agua de romero o agua de lavanda son muy beneficiosos, actúan como inflamatorios y son muy útiles para tratar contracturas, lumbalgias, dolor de cervicales…

 

Intentaremos llevar un patrón de sueño regular, mediante el cual aportar estabilidad al organismo, reduciendo también los estados de estrés.

 

El tratamiento de un fisioterapeuta es también muy beneficioso, así como realizar ejercicios aeróbicos que ofrezcan a nuestro cuerpo y a nuestro sistema nervioso de la movilidad y dinamismo indispensables para volver a encontrarnos bien. 

 

Es necesario suavizar también la rigidez del cuello: a mayor rigidez y menor movilidad, más descompensación entre la vista y el oído, factores básicos para producir el temible mareo.

 

 

Plantas para remediar el vértigo

Ginko biloba: Su extracto mejora nuestra circulación a nivel cerebral, resolviendo mareos, vértigos, pitidos en los oídos, dolor de cabeza… Podemos beber infusiones o tomar los preparados en comprimidos que venden en las herboristerías o tiendas naturistas.

 

Jengibre. Sus propiedades son perfectas para remediar los mareos y eliminar la sensación de náuseas. Podemos tomarlo en infusión por las mañanas.

 

Flor de la Pasión: Nos ayuda a prevenir los mareos y, además, es perfecta para situaciones de estrés o ansiedad que son básicamente parte de los desencadenantes del dolor de cervicales. Podemos tomarla en infusión de dos a tres veces al día.

 

vid roja

 

Vid roja: Se usa habitualmente para mejorar la circulación cerebral, ayudando también a los pacientes en cuadros de mareos, vértigos, náuseas, jaquecas. Son muy beneficiosas tanto el propio zumo de uvas como las hojas de la vid roja, que se toman en infusión cuando sus hojas están secas. Las hervimos en agua, dejamos reposar y la tomamos a pequeños sorbos una vez al día.

 

Infusiones de manzanilla y menta. Tienen las mismas propiedades que el jengibre, alivian las náuseas, los vómitos y regulan la sensación de mareo. Las podemos tomar siempre que las necesitemos.

 

Vitamina B6. Hay diversos estudios que avalan la importancia para resolver los mareos y el vértigo. La piridoxina mejorar la metabolización de las enzimas y los aminoácidos de los grupos de los estados de ánimo, de la energía, del rendimiento muscular y del equilibrio corporal. Todo ello lo hace indispensable para mantener y mejorar la salud de nuestros huesos y de las vértebras, de regular incluso la sensación de angustia, de regular desequilibrios y vómitos. La podemos encontrar en cápsulas en herboristerías y tiendas naturales, siendo recomendable tomar 1,3 mg al día para los adultos, y 0,6 mg al día para niños de 8 a 13 años.

 

También la podemos encontrar en alimentos de grano integral, en las bananas, las papas, el ajo, las castañas, las ciruelas secas, los pistachos, el lenguado, la coliflor, las espinacas…

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