13 de noviembre de 2014 22:43 PM
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Soja: Deficiencia de micronutrientes al inicio del cultivo

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El cultivo de soja, presenta una alta acumulación de proteína en sus granos lo cual lo convierte en un cultivo altamente demandante de nitrógeno. Se estima que se requieren 80 kg de N para producir una tn. de grano. Las vías con las que cuentan las plantas para cubrir sus requerimientos de nitrógeno, comprenden: La absorción del nitrógeno edáfico, proveniente de la mineralización del N orgánico; o a la posibilidad, de realizar fijación biológica de nitrógeno (FBN) por asociación simbiótica con microorganismos del genero Rizobium.

Numerosos nutrientes intervienen directamente en el proceso de fijación, por ejemplo magnesio (Mg), Mo, Fe y Co. Las funciones de estos micronutrientes son muy específicas de la relación simbiótica Rizobium – leguminosa para efectivizar la fijación biológica de nitrógeno del aire.

En condiciones de suelos con bajos contenidos de Cobalto y Molibdeno y/o para aumentar la nodulación en cultivo de soja, es recomendado el tratamiento de la semilla con fertilizante que contenga Cobalto y Molibdeno.

El Cobalto se encuentra más disponible para ser absorbido por las raíces de la planta a medida disminuye el PH, mientras el molibdeno disminuye su disponibilidad a medida desciende el PH, el cobalto tiene interacción negativa con el Manganeso.

Por lo antes dicho en suelos que por génesis (suelos arenosos de Rivera-Tacuarembó, suelos sobre basamento cristalino Durazno- Florida) o manejo (exceso de fertilización nitrogenada con Urea) tengan un PH ácido, afectaran la disponibilidad de nutrientes y la nodulación disminuirá a medida disminuye el PH del suelo.

Relación Manganeso – Glifosato.
A pesar que la resistencia del glifosato en soja genéticamente modificada, reduce la eficiencia de captación de manganeso (Mn) y la eficiencia fisiológica entre un 10 y 50%, dependiendo de la eficiencia en la captación genética de nutrientes de variedades transformadas particularmente o híbridos; otros efectos fisiológicos del glifosato (reduce captación y traslocacion de Fe, K y Mn, inmovilización de Mn, reducida nodulación de raíces y fijación de N, stress, madurez temprana e incremento de enfermedades) pueden pasar desapercibidos.

Los cultivos tolerantes al Glifosato (“Roundup Ready”) precisan la aplicación de cerca de 50% más de Mn que las variedades convencionales de soja para alcanzar su suficiencia fisiológica. El Glifosato en los exudados de las raíces de las malezas y plantas tolerantes a GM cambian la biología de la rizosfera para reducir la disponibilidad de Fe, Mn y otros nutrientes minerales esenciales para la captación de cultivos.

El glifosato también disminuye la materia seca radicular frente al testigo que no aplica herbicida.

La disponibilidad de Manganeso disminuye a medida el PH se vuelve más básico ya que se vuelve insoluble.

Las deficiencias de Mn ocurren frecuentemente en suelos con alto contenido de materia orgánica, fríos y con alto contenido de humedad. Los síntomas desaparecen a medida que los suelos se secan y la temperatura sube . Esta condición puede estar relacionada a la baja actividad microbiana en suelos húmedos y fríos. La baja disponibilidad de Mn en suelos con alto contenido de materia orgánica y pH alto puede deberse a la formación de quelatos de Mn que no son disponibles para las plantas.

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