14 de noviembre de 2014 00:47 AM
Imprimir

“El desarrollo del país ya no pasa por ser el granero del mundo”

El ministro disertó en el 2° Congreso Internacional de Responsabilidad Social junto a los gobernadores Gildo Insfrán y José Luis Gioja. Casamiquela trazó el camino correcto agregar valor y ser proveedores de alimentos “mediante el desarrollo agropecuario y agroindustrial”.
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Carlos Casamiquela, aseguró que “los procesos de desarrollo no se dan de un día para el otro, sino que se construyen a partir de dos grandes ejes: el Estado y los organismos de la sociedad civil”, durante su participación en el 2° Congreso Internacional de Responsabilidad Social (CIRS) realizado este jueves en el Predio de la Sociedad Rural de la Ciudad de Buenos Aires.
 
Casamiquela formó parte del panel titulado “La Convergencia de las Políticas Públicas con acciones de Responsabilidad Social” y estuvo acompañado por los gobernadores de la provincia de San Juan, José Luis Gioja, y de Formosa, Gildo Insfrán; el diputado nacional por la provincia de Mendoza, Dante González; y el intendente de la localidad bonaerense de San Antonio Areco, Francisco Durañona. 
 
El objetivo principal del panel es reunir a distintos funcionarios nacionales, provinciales o municipales, para poder explicar las políticas públicas realizadas en cada una de sus gestiones. En ese marco, Casamiquela resaltó que “el desarrollo del país ya no pasa por ser el granero del mundo, sino ser la Argentina proveedora de alimentos al mundo, mediante el desarrollo agropecuario y agroindustrial”. 
 
El titular de la cartera agropecuaria nacional puntualizó su disertación en el trabajo realizado hasta ahora por el Ministerio de Agricultura para los distintos actores de la cadena productiva agropecuaria, desde el productor hasta el consumidor. 
 
En su exposición destacó que “la recuperación del Estado como articulador de los lazos sociales fue fundamental para salir de la crisis del 2001, donde estábamos al borde de la disolución social”. 
 
Casamiquela recordó que “en los últimos 10 años se logró un Estado fuerte, ágil y compacto, que articula estos dos pilares de la responsabilidad social, de una manera correcta con las necesidades del pueblo. Este es el punto de diferencia más importante con el modelo de la década del 90”. 
 
“No nos olvidemos que en 2001 trabajábamos para que a los productores no les remataran los campos. Hoy, hablamos de agregar valor en origen e industrializar la ruralidad”, enfatizó Casamiquela. 
 
El ministro aseguró que “las organizaciones sociales cumplen un rol fundamental para fortalecer los lazos sociales, tienen una responsabilidad importante. Y por otro lado existen programas como el Pro Huerta, que genera la formación de más de 800 mil huertas familiares en el país y que cuenta con la participación de más de 20 mil voluntarios”.
Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *